Las Bolsas europeas sufren fuertes descensos y el petróleo baja un 4%

El Ibex español se deja casi un 3% en una jornada marcada por las dudas sobre la economía global

Los temores sobre el rumbo de la economía global y la debilidad de los resultados empresariales a ambos lados del Atlántico han provocado este martes la mayor caída de las Bolsas europeas en dos semanas. El Ibex 35 español ha liderado la tabla europea de decensos con un retroceso del 2,96% y todos sus valores en terreno negativo; el CAC francés se ha dejado un 2,47% y el DAX alemán ha bajado un 1,81%. La apertura a la baja de Estados Unidos después de que la mayor petrolera mundial por valor de mercado, ExxonMobil, redujese a la mitad su beneficio en 2015, fue la puntilla para los selectivos del Viejo Continente. En paralelo y tras el fuerte rebote de la semana pasada, el precio del petróleo siguió el camino descendente iniciado el lunes y el barril de crudo brent retrocedía un 3,8% al cierre de los parqués europeos.

En el parqué madrileño, la inmobiliaria Sacyr fue el valor más castigado en la jornada (-7,9%), seguido de la constructora OHL (-7,24%) y Caixabank (-6,27%). Tanto la entidad catalana como Sacyr cuentan con una participación significativa en la petrolera Repsol, cuyos títulos han bajado un 5,79% arrastrados por los malos resultados de sus principales competidoras. Más allá de Caixabank, la banca también ha sido duramente castigada en la sesión de este lunes con las caídas de Bankia (-6,10%), Popular (-5,8%) y el Santander (-5,15%) a la cabeza. En lo que va de año, el índice en el que cotizan las 35 mayores empresas españolas cae un 10,6% tras vivir su peor enero en seis años.

La bajada del precio del crudo, que este martes ha regresado en Europa a los 32 dólares por barril, estuvo marcada, una vez más, por las dudas sobre el crecimiento global —y, muy especialmente, sobre China, donde los últimos datos manufactureros distan mucho de ser alentadores— y el aumento de los inventarios en las principales economías mundiales. Este repunte en el volumen de barriles almacenados es un síntoma de que la demanda global no termina de despegar, en parte por la falta de vigor económico y en parte por el aumento de la eficiencia en muchos procesos productivos. El posible acuerdo entre los grandes exportadores de crudo, auspiciado en las últimas semanas por Rusia, parece alejarse día a día y, en este entorno, la fortaleza de la oferta impone su ley sobre los precios. En la actualidad, el mundo produce un millón de barriles más de lo que consume.

Como si de vasos comunicantes se tratase, los valores refugio —aquellos en los que los inversores buscan resguardo en tiempos de turbulencias económicas— ganan interés. Al cierre de mercados, el yen japonés repuntaba un 0,6% frente al dólar, un ascenso nada despreciable en un mercado tan estable como el de divisas. Y el bono alemán, considerado el activo más seguro de la eurozona, ofrece la rentabilidad más baja en 12 meses.

En el mercado de deuda, la prima de riesgo ha subido seis puntos básicos hasta los 129,7, con la rentabilidad del bono a 10 años en el 1,596%. Mientras, en el mercado de divisas, el euro se intercambiaba a 1,0897 dólares.

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