Boeing se desploma tras rebajar su proyección de negocio

La compañía aeroespacial anticipa que la entrega de aviones se moderará en 2016 por las dificultades económicas globales

Boeing despidió el ejercicio con una caída del 5% en el beneficio neto, que quedó en los 5.180 millones de dólares. Y eso pese a elevar los ingresos a 96.110 millones, un 6% más que en 2014. Aunque las condiciones del mercado son sólidas, las tensiones globales van a provocar una caída en las entregas de aviones y eso ha forzado al fabricante estadounidense a revisar a la baja su proyección de beneficio para 2016.

El efecto fue inmediato. Las acciones de la compañía caían un 10% en la apertura de la sesión, en el que puede ser su peor día desde octubre de 2001, apenas un mes después de los atentados del 11-S en Nueva York y Washington. Un desplome de esta intensidad en solo media hora en una corporación tan grande es inusual. Si se le suma el efecto lastre de Apple, juntas se comieron 100 puntos del Dow Jones, que se dejaba un 0,6% en la primera hora de negociación en Wall Street.

Boeing está celebrando el año de su centenario. Ahora espera entregar hasta 745 aviones en 2016, frente a las 762 unidades que concedió a sus clientes en 2015 y que marcaron un récord. La lenta recuperación en el negocio del transporte de mercancías ya le llevó la semana pasada a anunciar un nuevo recorte en la producción del B747, que ahora va a quedar en seis unidades anuales.

La compañía anunció este miércoles, durante la conferencia con analistas, que la producción del B777 también se verá afectada. El bimotor de doble pasillo, que se convirtió en las últimas dos décadas en el sustituto del mítico Jumbo, saldrá de la planta de Everett a un ritmo de siete unidades mensuales frente a las 8,3 actuales. Este modelo compite en algunas rutas de largo recorrido con el Dreamliner.

La compañía cuenta con una cartera de pedidos valorada en 432.000 millones de dólares, integrada por 5.795 aviones. Este viernes está previsto realice el primer vuelo del B737 MAX, la versión eficiente del popular avión de pasillo único. Los aviones de esta familia son su principal fuente de ingresos, con 3.072 pedidos a final de 2015. En su caso la idea es elevar la producción a 53 mensuales para 2019.

Dennis Muilenburg, el consejero delegado de Boeing, considera que las aerolíneas tienen las cuentas muy robustas gracias en gran medida a que el bajo precio del petróleo ayuda a reducir los costes operativos. Eso permite que la demanda de aviones sea saludable. La proyección a largo plazo es que la industria de la aviación comercial siga creciendo. Pero reconoce que debe hacer frente a tensiones a corto plazo.

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