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Las respuestas del caso Volkswagen

La magnitud del escándalo hace que aún queden en el aire interrogantes sin resolver

Coches junto a la fábrica de Volkswagen en Wolfsburgo, este miércoles. REUTERS

Pocos días después de que el pasado viernes la agencia medioambiental estadounidense (EPA) acusara a Volkswagen de trucar sus vehículos para superar los controles de emisiones contaminantes, las preguntas que rodean el escándalo son muchas. La compañía alemana, pese a que manifestó este martes en un comunicado su intención de ser lo más transparente posible, aún ha dejado cabos sueltos sin resolver.

¿Cómo se desvela el caso?

La ONG estadounidense International Council on Clean Transportation encarga a la Universidad de Virginia Occidental un estudio sobre emisiones contaminantes en vehículos diésel. Eligen dos modelos Volkswagen y uno BMW. Mientras en este último vehículo las emisiones eran las correctas, los Volkswagen superaban en hasta 30 veces los límites permitidos. La ONG hace llegar los datos a la agencia medioambiental estadounidense, que tras informar a la compañía y mantener correspondencia con Volkswagen durante un año, acusa a Volkswagen de utilizar un programa informático para trucar 482.000 vehículos.

¿Qué dice Volkswagen?

Desde que se hizo pública la acusación, la empresa alemana ha admitido en todo momento el uso del software para manipular las pruebas. La primera reacción llega el domingo con un comunicado del presidente Martin Winterkorn en el que anuncia una investigación interna y lamenta haber traicionado la confianza de clientes y ciudadanos en general. En ese primer comunicado, sin embargo, no aclara si instaló el sistema en más vehículos. Será en su segundo comunicado, el martes, cuando reconozca que el problema va más allá de las fronteras de Estados Unidos al haber implantado el programa en 11 millones de coches diésel de todo el mundo.

¿Qué han hecho los gobiernos?

Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia y Corea del Sur han anunciado ya investigaciones para conocer la magnitud del problema en sus países. Francia y Reino Unido han solicitado una investigación a escala europea, pero de momento la Comisión Europea no ha recogido el guante, aunque sí ha señalado que "hay que llegar al fondo del asunto". El Gobierno español está a la espera de explicaciones y ha mostrado su inquietud por que el caso afecte a las inversiones de Volkswagen en España.

¿Ha instalado Volkswagen el software en España?

El mayor fabricante de vehículos del mundo durante el primer semestre del año no ha aclarado en qué países se encuentran los 11 millones de vehículos que llevan el sistema, más allá de los 482.000 de Estados Unidos. Volkswagen España no ha querido pronunciarse y se ha remitido a los comunicados emitidos por la dirección mundial del grupo. Los vehículos diésel representan menos del 3% de los coches nuevos vendidos en Estados Unidos pero casi la mitad en Europa.

¿En qué coches se ha instalado el programa informático?

Hasta el momento los modelos diésel afectados por el escándalo son los que usan motor EA189. En Estados Unidos fueron el Audi A3 y los Volkswagen Passat, Beetle, y Golf. Este último fue uno de los coches más vendidos en España en 2014 con 23.259 unidades. Volkswagen fue la marca que más vehículos vendió en España el año pasado con 71.100 matriculaciones  (un 19,7% más que el año anterior), si bien no todos ellos están entre los modelos investigados. En estas cifras no se incluyen las ventas de las otras marcas del grupo, Audi, Skoda y Seat.

¿Qué nivel de emisiones contaminantes han expulsado al exterior?

Un análisis del diario británico The Guardian cifra entre 10.392 y 41.571 las toneladas de gases tóxicos emitidas a la atmósfera cada año por los 482.000 vehículos diésel de Volkswagen si hubieran cubierto la distancia media de un coche en Estados Unidos. De haber cumplido con los límites de la agencia medioambiental deberían haber emitido solo 1.039 toneladas, hasta 40 veces menos.

¿Qué consecuencias puede tener el escándalo para Volkswagen?

Más allá de los importantes daños a la imagen de marca del grupo y de la marcha de su presidente, Martin Winterkorn, el escándalo tiene ya importantes consecuencias económicas. Las acciones de Volkswagen han caído un 35% desde que se conoció el escándalo, una pérdida de valor bursátil de 25.000 millones de euros. La multa máxima solo por el fraude en Estados Unidos sería de 37.500 dólares por vehículo, un total de 18.000 millones de dólares (16.000 millones de euros), si bien los analistas no esperan que se alcance esa cifra.

Volkswagen ha provisionado 6.500 millones de euros para afrontar la crisis y ha dejado de comercializar los vehículos afectados en Estados Unidos. Hasta conocer en qué países ha cometido el fraude y la reacción de sus reguladores, no podrá valorarse el importe de las multas a las que se enfrenta el grupo ni concretar posibles compensaciones a clientes en caso de que las hubiera.

¿Por qué lo hizo?

La empresa no ha explicado las causas que le llevaron a introducir el programa informático en sus vehículos. El ahorro en implantar la tecnología necesaria para controlar las emisiones y el menor consumo de los vehículos que carecen de ella pueden estar detrás de la decisión.

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