Estados Unidos demanda de nuevo a Volkswagen por las emisiones

La Comisión Federal de Comercio quiere que los tribunales obliguen a la empresa a compensar a los consumidores afectados por el fraude

Volkswagen se enfrenta a una semana crucial para resolver el escándalo de los motores Depósito de vehículos de la marca Volkswagen. EFE

Volkswagen se enfrenta a más problemas legales en Estados Unidos. El Gobierno ha presentado este martes una demanda contra el fabricante alemán por engañar a los consumidores con la promoción de vehículos con motores diesel "limpios", que en realidad fueron equipados con motores trucados para falsear las emisiones. Se suma a la que el Departamento de Justica impulsó en enero en nombre de la Agencia de la Protección del Medioambiente por el mismo caso: instalar un sistema que les permitió falsear las emisiones de gases contaminantes.

Esta vez ha sido la Comisión Federal de Comercio la que ha actuado. En un comunicado explicó que está buscando una orden judicial federal para exigir compensaciones a los consumidores que compraron o arrendaron vehículos de las marcas Volkswagen y Audi afectados por el fraude entre finales de 2008 y finales de 2015 , así como una orden judicial para impedir que Volkswagen vuleva a utilizar los sistemas fraudulentos.

La institución alega que a lo largo de esos siete años Volkswagen engañó a los consumidores en más de 550.000 automóviles diesel -con el falso reclamo de que eran de bajas emisiones, cuidadosos medioambientalmente- que fueron vendidos por un precio medio de 28.000 dólares (unos 25.000 euros). Se trata de modelos Jettas, Passats y Touareg, así como otros de la marca Audi. La compañía, además, no escatimó en la campaña publicitaria,con anuncios en el popular acontecimiento deportivo de la Super Bowl, en las redes sociales y la prensa, a menudo apelando a consumidores "medioambientalmente concienciados".

“Durante años Volkswagen publicitó sus coches 'Limpios Diesel' incluso aunque ahora resulta que los alteró con dispositivos diseñados para burlar las pruebas de emisiones de gases", apuntó la presidenta de la Comisión de Comercio, Edith Ramírez. “Nuestra demanda busca compensaciones para los consumidores que compraron coches afectados por ello basándose en las prácticas fraudulentas de Volkswagen".

Los anuncios señalaban, entre otras cosas, que sus vehículos reducían en un 90% las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) y tenían muchas menos que los coches gasolina, cuando, de hecho, el esta organización gubernamental de EEUU sostiene que emiten hasta un 4.000% más que lo legalmente permitido. El óxido de nitrógeno es un contaminante especialmente nocivo.

Sin el software instalado de forma ilegal, los coches no hubieran pasado el listón del país. En esta línea, esos dispositivos han devaluado enormemente los vehículos de cara a una posible venta en el mercado de segunda mano.

El escándalo de las emisiones de VW estalló el 18 de septiembre y supuso un revés enorme para la reputación de la multinacional alemana, que también se enfrenta a penalizaciones millonarias. Además de la demanda de enero y de la hecha pública este martes, el departamento de Justicia de Estados Unidos ha ampliado la investigación contra el grupo en base a una legislación que persigue el fraude bancario, es lo que abre la puerta a una una compensación considerable por supuestos  abusos en los préstamos para la compra de un coche.