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EE UU demanda a Volkswagen por el escándalo de las emisiones

La acción civil no cierra la puerta a que se pidan responsabilidades penales a los culpables

El escándalo de las emisiones se complica para el grupo Volkswagen en Estados Unidos, ahora por la vía legal. El Departamento de Justica presentó una demanda en nombre de la Agencia de la Protección del Medioambiente contra el fabricante de coches alemán por haber violado de manera deliberada la Clean Air Act, al instalar en cerca de 600.000 coches equipados con motores diésel un sistema que les permitió falsear las emisiones de gases contaminantes.

El ya conocido como Diesel Gate fue destapado el pasado 18 de septiembre y sumió a la multinacional europea en una crisis sin precedentes, que está lastrando sus ventas por todo el mundo. En ese momento se suspendieron las ventas de nuevos modelos tan populares como el Jetta, el Golf o el Audi A3. Volkswagen se vio forzada poco después a retirar la solicitud de certificación para los vehículos diésel que tenía que salir a la venta este 2016.

La acción legal del Gobierno estadounidense se formaliza en esta fase por la vía civil y busca una compensación financiera por esta violación intencionada de la legislación medioambiental. La cuantía de la demanda no se precisa en este momento, pero podría elevarse a los miles de millones de dólares. Además, se quiere meter más presión a la dirección del grupo para que adopte las medidas necesarias para subsanar la violación y evitar algo similar en el futuro.

La acción legal presentada este lunes en Detroit se transferirá a Carolina del Norte, donde hay pendiente una demanda colectiva de particulares contra Volkswagen. La acción por la vía civil no cierra en cualquier caso la puerta para que el departamento que dirige la neoyorquina Loretta Lynch pueda exigir responsabilidades penales a los responsables de esta violación flagrante de la legislación medioambiental en EE UU.

El Diesel Gate estuvo en un primer momento confinado a motores de dos litros, que equipan coches pequeños de cuatro cilindros. La investigación de la EPA reveló dos meses después que ese mismo sistema para controlar las emisiones de gases contaminantes se instaló en vehículos con motores diésel más grandes, de tres litros y seis cilindros, como el todoterreno Cayenne de Porsche o el Q5 de Audi.

Efectos nocivos

Las violaciones afectan a modelos que se vendieron desde 2009. "Los fabricantes de coches que fallan al certificar debídamente sus vehículos y ese sistema para engañar los controles de las emisiones quiebran la confianzan del público, ponen en riesgo la salud de los ciudadanos y toman ventaja de los competidores", afirma John Cruden, asistente a la fiscal general.

En la nota en la que explica los argumentos de la demanda, el Departamento de Justicia señala que este tipo de emisiones tienen efectos nocivos para la salud humana por sus efectos en el sistema respiratorio y cardiovascular. En concreto cita los efectos que estos contaminantes pueden tener en los niños, mayores y en personas que sufren algún tipo de enfermedad respiratoria.

La máxima sanción que se puede aplicar al grupo Volkswagen por evitar ilícitamente la legislación de la EPA asciende a 37.500 dólares por cada vehículo que llevaba el sistema para falsear las emisiones. Eso acercaría la multa a los 20.000 millones solo en EE UU, casi cuatro veces más de lo que la petrolea BP pactó el pasado verano por el vertido en el golfo de México.