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Draghi admite que la recuperación flaquea

Alerta de que el conflicto de Ucrania y otros riesgos geopolíticos ponen en peligro la reactivación

 reuters

La salida de la crisis se complica en Europa. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, admitió este jueves que la recuperación continuaba “débil, frágil y desigual”, tres adjetivos suficientemente desalentadores a estas alturas, después del largo declive. Pero, además, advirtió de que los riesgos geopolíticos —con el conflicto de Ucrania como principal amenaza para zona euro— suponen nuevos riesgos para la reactivación. También reconoció un freno en los últimos meses. “El impulso de crecimiento se ha ralentizado. La información disponible sigue siendo consistente con nuestro diagnóstico sobre la continuación de una recuperación económica moderada y desigual en la zona euro, con baja inflación y crecimiento monetario y del crédito más lento”, insistió Draghi tras la reunión del consejo de gobierno del Banco, que, como estaba previsto, mantuvo el precio del dinero en el mínimo histórico del 0,15%.

La política monetaria de estímulos seguirá así durante un tiempo, avanzó el banquero italiano, dadas las circunstancias. “Los mayores riesgos geopolíticos pueden tener un impacto negativo sobre las condiciones de la economía, bien por precios energéticos más altos o por las amenazas para los productos de la zona euro”, advirtió en la rueda de prensa.

Aunque las intervenciones públicas del banquero italiano están marcadas por un estricto lenguaje diplomático y suele evitar mencionar con nombres y apellidos los peligros que acechan a la zona euro, este jueves Draghi sí señaló el nombre de los países que pueden acabar con la lenta recuperación económica de la zona euro. “No hay duda de que si se observa el mundo hoy en día los riesgos geopolíticos han aumentado, ahí están las crisis de Rusia y Ucrania, Libia, Irak, Gaza...”, dijo, y admitió que algunos de estos riesgos, como la crisis de Rusia y Ucrania afectarán más a la Unión Europea, si bien admitió lo difícil de cuantificar el impacto de “las sanciones de una parte y las contrasanciones de la otra”, como las restricciones a las importaciones procedentes de la UE.

El presidente del BCE dijo que la recuperación continuaba “débil, frágil y desigual”

La recuperación europea ha tropezado con la desaceleración en Alemania y la recaída en recesión de otra de sus principales economías, la italiana, y el patrón de la política monetaria europea tampoco guardó silencio para comentar la crisis económica que atraviesa el que es su país de origen. Draghi dijo que el bajo nivel de inversión privada, la ausencia de reformas en el mercado laboral y la alta inseguridad en el curso político italiano habían ocasionado la más reciente crisis. “Hay una diferencia entre los países que han puesto en marcha reformas estructurales y los que no las han hecho o no las han completado”, dijo en tono crítico.

Draghi, en cambio, tuvo comentarios positivos para referirse al impacto que han tenido en la zona euro las medidas no convencionales que adoptó el BCE en el pasado para impulsar la economía y promover el crédito. El banquero dijo que el Consejo de Gobierno del BCE apoyaba de forma unánime su compromiso para utilizar medidas no convencionales, en caso de ser necesario para afrontar riesgos de un periodo demasiado prolongado de inflación baja.

El presidente del BCE apuntó que las TLTRO (operaciones de refinanciación a largo plazo) que se pondrán en marcha en septiembre deberían ayudar a aliviar las condiciones de financiación adicional y estimular la concesión de créditos a la economía real. El BCE espera que las subastas de liquidez a largo plazo asciendan a entre 450.000 y 850.000 millones de euros y está trabajando en los preparativos para reactivar el programa de compras de compras de paquetes de préstamos a pymes (ABS, según las siglas en inglés). “Mirando hacia el futuro, vamos a mantener un alto grado de flexibilidad monetaria y los tipos de interés oficiales del BCE se mantendrán en los niveles actuales por un largo periodo de tiempo, en vista de las actuales perspectivas para la inflación”, avanzó Draghi. La sombra de la deflación no se ha acabado de borrar en una zona euro cuyo último dato de IPC, correspondiente a julio, arroja un leve 0,4%, frente a un objetivo oficial cercano pero inferior al 2%.

Draghi advierte que el impulso de crecimiento se ha ralentizado

El presidente del BCE también recordó que en el Consejo hay unanimidad en las perspectivas de precios en la euro zona, que se mantendrá baja durante 2014 y no se espera que remonte hasta 2016. “Se debe a la caída de precios de las energías”, explicó Draghi, quien indicó que el resto de componentes se mantenían estables.

El presidente del BCE respondió por uno de los últimos sobresaltos europeos, la intervención del Banco Espírito Santo (BES), de Portugal. Este mismo jueves, el Gobierno portugués confirmó que se reducirá el crédito procedente de fondos públicos para reflotar el nuevo BES en 500 millones, hasta los 3.900 millones, por una aportación adicional de la banca, que pone más dinero prestado, informa Javier Martín. Draghi rechazó las posibilidades de contagio por este problema: “Se trata de un episodio que está siendo contenido, no un incidente sistémico”, dijo.

Sin embargo, el BES es uno de los factores más, junto con los débiles datos macroeconómicos y los riesgos de Ucrania, que llevaron a las Bolsas a cerrar otra jornada con caídas: del 1,64% en Madrid, 1,94% en Milán y del 1% en Milán por la incertidumbre. Las palabras de Draghi no animaron a los inversores.