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España sigue destruyendo empleo en el primer trimestre de 2014

La ocupación retrocede en 184.600 personas en el trimestre y en 79.600 en un año

La tasa de paro acaba marzo en el 25,93%, dos décimas más que a cierre de 2013

La Encuesta de Población Activa del INE arroja un tímido descenso de 2.300 parados

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Fuente: INE.

Las cosas en su sitio. El primer trimeste del año, por tradición, es malo para el mercado laboral y a la salida de una crisis, otra malsana costumbre, el empleo va por detrás de la actividad económica. Y eso es lo que ha venido a asentar la encuesta de población activa (EPA) divulgada por el INE. Entre enero y marzo se detruyeron puestos de trabajo se mire por donde se mire: respecto al mismo periodo del año anterior (79.600), desde diciembre (184.600) y de forma desentacionalizada (15.200). Todo para cerrar el trimestre con 16.950.000 ocupados, la cifra más baja desde finales de 2002. Un mal dato que se completa con el incremento en dos décimas de la tasa de paro, hasta el 25,9%, y abre una gran brecha en el discurso económico del Gobierno, que en los últimos meses se ha esforzado por transmitir la idea de que “la recuperación va sobre ruedas”, según palabras de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, a mediados de este mes.

La EPA contiene más datos negativos. Sobre todo uno: la población activa —las personas en edad y disposición de trabajar— cayó en el último año en 424.500 personas. Eso permitió que, pese a que se siga destruyendo ocupación, menguara el paro (344.900 ). Acabó de esta forma el trimestre con 5.933.300 desempleados. Pero ni así el Ejecutivo se apea de su discurso. “Estoy muy contento, las cosas van bien y van a ir mejor”, declaró este martes el presidente, Mariano Rajoy, en los pasillos del Congreso, informa Carlos E. Cué.

No lo vio así el BBVA. “Jarro de agua fría”, es el título del servicio de estudios del banco a su comentario urgente sobre la EPA, el mejor termómetro para medir lo que sucede en el mercado laboral. A los economistas de BBVA les ha llamado la atención que se destruyera empleo incluso en términos desestacionalizados, es decir, cuando se elimina de los datos los efectos del calendario. “Supone un revés, probablemente temporal”, lamentan.

La recaída del empleo desestacionalizado descuadró los números de más de uno. Sara Baliña, de AFI, confesaba que no esperaba un dato tan negativo. Su previsión era menos pesimista por las señales que había emitido la afiliación a la Seguridad Social, que desde febrero registra aumentos anuales.

La afiliación y la EPA no tienen por qué dar resultados idénticos. Teóricamente, la ventaja de la segunda es que también aflora empleo sumergido. Pero hay otros elementos. Por ejemplo, desde 2010 las nuevas altas de trabajadores en el sector público —escasas porque la oferta de empleo de las administraciones está congelada excepto en el algunas ramas que tienen una tasa de reposición del 10%— se dan en la Seguridad Social y no en la mutua de funcionarios (MUFACE). Esto supone que todo el incremento de afiliación en el sector público no implica creación de empleo. De hecho, mientras según al EPA en el último año creció el empleo público aumentó en 11.100 ocupados; en las ramas de Seguridad Social más vinculadas a la Administración el aumento fue de unos 70.000 afiliados.

A quien no sorprendió el mal dato es a Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona. Lo esperaba, entre otras cosas, por que la Semana Santa se ha alejado mucho de marzo. En su opinión, el mercado laboral ya ha tocado fondo y el final de la recesión laboral está a la vuelta de la esquina, seis años después. “En los temporales ya se crea empleo anualmente”, avisa. Para el próximo medio año, Oliver espera que crezca la ocupación, pero la perspectiva para el futuro no es halagüeña: “Recuperar los 3,6 millones de empleo perdidos durante la crisis va a ser una tarea titánica. Se va a saldar como en la crisis de los setenta. Hasta el 91 España no recuperó el nivel de empleo que tenía al comienzo. Esto va para muy largo”.

El número de hogares sin ingresos crece hasta los 736.900

También Florentino Felgueroso, investigador de Fedea, ve también con futuro oscuro: “Admito como brote verde que hemos tocado fondo, pero esto no quiere decir que vaya a crecer la planta. Alegrarse de esto después de 23 trimestres de caída laboral es triste. Además, ahora empieza lo duro y va a ser durísimo”.

Y lo será por partida doble. Primero por el tiempo que costará recuperar los puestos de trabajo perdidos; después, por el tipo de empleo, precario. Las evidencias de esto en el último año se agolpan: el empleo indefinido sigue cayendo (210.000) mientras el temporal repunta (152.500); los contratos por horas suben (55.700) y los de jornada completa siguen cayendo (-135.200); y las horas extra no pagaban crecen hasta representar el 60% del total.

Pero si hay algo por lo que la recuperación será dura es por las consecuencias sociales que están teniendo seis años de hundimiento laboral. Los hogares con todos sus miembros en paro suman casi dos millones y los que no tienen ingreso alguno alcanza los 736.900. Y por lo que respecta a los desocupados de larga duración, los que llevan un año o más sin empleo y tienen más difícil volver a trabajar, su número no deja de crecer: ya son 3,6 millones (el 61,6%).

Vistos estos datos, la patronal CEOE optó por destacar los aspectos positivos de la EPA: “El empleo descendió en términos trimestrales en 184.600 personas, siendo ésta la menor caída en un primer trimestre desde que se inició la crisis económica, lo que demuestra que poco a poco el mercado laboral español deja atrás la senda del ajuste”. En cambio, la patronal de las pequeñas y las medianas empresas (Cepyme) optó por destacar que esta EPA “pone en cuarentena la intensidad de la recuperación del empleo iniciada en 2013”.

El líder de UGT, Cándido Ménez, eligió la caída de la población activa, la mayor de la serie, para subrayar que los ciudadanos “no se creen los mensajes de recuperación económica del Gobierno”. Su homólogo de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, alertó de que “se están precarizando aún más las condiciones de trabajo” a la vista de que aumenta la temporalidad y el empleo a tiempo parcial. “Esta es la realidad del empleo por más que se pretendan maquillar las cifras”, cerró.

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