El Gobernador del Banco de España cree que ha pasado lo peor de la crisis

El gobernador del Banco de España espera que el PIB crezca a partir del tercer trimestre Discrepa del Gobierno: la banca pública no será motor del crédito

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde.

El gobernador del Banco de España, Luis Linde, lleva un año en el cargo y empieza a tener vida propia. Es decir, acude al Congreso de los Diputados para explicar el Informe anual de 2012 y se alinea con el Gobierno en unos temas, pero se aleja en otros, chocando con las opiniones del propio ministro de Economía, Luis de Guindos. El gobernador apoyó las tesis oficiales al decir que “los meses transcurridos de 2013 parecen confirmar que la peor fase de la segunda recesión ha quedado atrás. Las mayores caídas del producto se produjeron a finales del año pasado y los últimos datos apuntan a una moderación en la contracción del PIB que, a finales de año, incluso a partir del tercer trimestre, podría dar paso a tasas positivas de crecimiento”.

En el turno de preguntas, los diputados de la oposición, como Pedro Azpiazu, del PNV, reprocharon a Linde que planteara un mundo idílico cuando hay seis millones de parados. El gobernador aclaró que este crecimiento “de unas décimas, no son cagarrutas de mosca, aunque no es ni el fin de la crisis ni de la recesión. Todavía faltará hasta que se cree empleo”.

Linde también trató del gran problema: la falta y la carestía del crédito.

Puso énfasis en que no se puede volver a conceder préstamos sin concluir la reforma del sistema financiero y reforzar su solvencia. El gobernador entró en el debate sobre si debe ser la banca pública el motor del crédito. “El crédito no puede ser producto de normativas administrativas que ignoren la realidad económica o lleven a decisiones erróneas desde el punto de vista de la solvencia, incluyendo las entidades públicas”, dijo. En respuesta a los diputados, afirmó: “No creo que las entidades públicas sean motor del crédito, aunque el ICO puede jugar un gran papel, ahora mejor que hace unos meses”, en un claro toque de atención al organismo. El gobernador admitió, por primera vez, que “sabemos que hay muchas pequeñas y medianas empresas con buenos resultados y perspectivas y al día con los bancos que tienen dificultades para financiar incluso su capital circulante, o solo pueden hacerlo a costes muy elevados”. Admitió que falta digerir “el endeudamiento excesivo”, pero admitió que “no puede haber recuperación sin un incremento de los flujos de crédito”.

¿Y las soluciones? Para financiar las pymes recordó que “el Banco Europeo de Inversiones tiene capacidad para estimular los préstamos a las pymes a través de un aumento de su financiación a la banca pública”. “También podrían estudiarse nuevos esquemas para compartir riesgos utilizando fondos europeos, por ejemplo, como los del crédito a la exportación”, resumió.

“Hay que reforzar las pensiones, con medidas públicas y privadas”

En donde llevó la contraria frontalmente con el Gobierno es sobre la actuación del FROB con Catalunya Banc. “Supongo que no fue un error no venderla” en subastas anteriores, “pero yo hubiera preferido que se hubiera hecho. No sé el coste que tendrá”, dejando la duda sobre los beneficios que espera Guindos. Linde aprovechó la comparecencia para aclarar que “nunca he solicitado que se suprima el salario mínimo. Esa frase que se me atribuyó fue un resumen periodístico, aunque admito que el párrafo de donde procede no está redactado de forma transparente”.

El tercer gran asunto que trató fueron las pensiones. El gobernador apostó por “fórmulas complementarias” de capitalización, tanto públicas como privadas, adicionales a las pensiones del Estado y que refuercen el ahorro en la vida activa del trabajador. “Hay que acometer cuanto antes su estudio e implantación”, subrayó y dijo que “jamás va a pedir la abolición del sistema público, pero por razones demográficas inevitables hay que complementarlo”.

“Me hubiera gustado que Catalunya Banc se hubiera vendido antes”

En su comparecencia en la Comisión de Economía abordó la salud de la banca, sobre la que existen “riesgos e incertidumbres”. “Tras el esfuerzo en provisiones de 2012 y la disminución del crédito inmobiliario se puede afirmar que nuestra banca podrá afrontar las necesidades de provisiones de este año y también las de 2014”. Rechazó las quejas de Isidro Fainé, presidente de CaixaBank, sobre que si se reclaman más provisiones se frena el crédito. “Para los préstamos, lo importante es la solvencia”, insistió. Dijo desconocer cuántas provisiones necesitará el sector para cubrir la refinanciación dudosa, pero todo lo que necesite “lo hará con resultados, sin pedir más ayuda pública”.

A continuación, aclaró que se reclamaron 40.000 millones a Europa “porque eso fue el resultado de los test de estrés. No se podía pedir más”. ¿Pedirá el Gobierno más dinero? “Hará lo que crea necesario”. Antes de terminar reclamó “seguridad jurídica” para la recuperación. “Aprovecho esta ocasión para pedir un esfuerzo decidido para protegerla y reforzarla”, señaló, en referencia “a la sucesión de cambios normativos del Gobierno y de las sentencias judiciales”, aclaró.