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Rajoy asume que su legislatura se saldará con más paro y 500.000 empleos menos

La crisis y el estancamiento esperado para 2013 aplazan la recuperación del mercado laboral

La media de la tasa de desempleo cerrará 2015 en el 22,3% frente al 21,6% de 2011

El presidente, Mariano Rajoy.
El presidente, Mariano Rajoy. AFP

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tiene asumido que su legislatura, la primera tras ocho años al frente de la oposición, acabará con más paro que a su llegada y la destrucción neta de medio millón aproximado de empleos, según las previsiones que recoge el Programa de Estabilidad que el Ejecutivo remitirá a Bruselas y donde se incluye la subida del IVA para 2013. Las cifras apuntan a una destrucción de 420.000 empleos anuales a tiempo completo en términos de contabilidad nacional, lo que traducido a cifras reales del mercado de trabajo se acercaría al medio millón de puestos de trabajo.

Tal y como recoge el cuadro macro incluido en este documento, que también anuncia un estacamiento económico para 2013, el empleo caerá un 3,7% este año y otro 0,3% el próximo. La recuperación llegará, en todo caso, a partir de 2014, pero será tan lenta que no pemitirá enjugar todos los puestos de trabajo destruidos en los dos primeros años de la legislatura. El plan, además, llega en el mismo día en que se ha conocido la EPA del primer trimestre del año y que arroja un nuevo máximo en el número de desempleados con 5,6 millones. La tasa de paro ascendió al 24,4%.

Las caídas en el empleo que augura en Gobierno coinciden con la recaída de la economía española en recesión en 2012, que es la segunda en apenas tres años. Desglosando los datos por ejercicios, el Ejecutivo espera una caída del PIB del 1,7% en 2012, lo que provocará la supresión de 630.000 puestos de trabajo. En 2013, coincidiendo con el regreso de España a las tasas positivas de crecimiento, aunque con un exiguo avance del PIB del 0,3%, se destruirán otros 65.000 empleos. Mientras, en 2014 se crearán unos 115.000 empleos y en 2015, unos 160.000, lo que arroja un saldo negativo final de unos 420.000 empleos menos. Pero se trata de empleos a tiempo completo en términos de contabilidad nacional, lo que trasladado a cifras reales del mercado de trabajo se acercaría más bien a medio millón de empleos.

A partir del próximo año, el Ejecutivo espera un crecimiento del PIB del 1,4% en 2014 y del 1,8% en 2015. De este lado, para llegar a los niveles previos a la crisis, las dificultades con vistas a consolidar su recuperación harán que el país no recuperar los niveles de actividad previos a la crisis hasta 2017, según los últimos cálculos del FMI, lo que equivale a una década entera pérdida para su economía.

Bajando al detalle del cuadro macroeconómico, el Gobierno fía la recuperación de 2013 al sector exterior. La demanda interna retrocederá un 1,7% debido a una nueva caída del consumo, tanto de las familias como de las administraciones públicas, y de la inversión, “pero a tasas mucho más moderadas”, ha explicado el ministro de Economía, Luis de Guindos. Esta moderación se materializará en un descenso del 1,1% del consumo de los hogares, frente al 1,4% esperado para 2012. La recuperación en el recorte en el gasto público es más acusada, al pasar de una aportación negativa del 8% durante este año a una caída del 4,6%. En cualquier caso, este apartado no volverá a tasas positivas durante todo el periodo previsto en el plan de estabilidad.

De este lado, el sector exterior seguirá la “tendencia de los últimos años”, ha añadido Guindos, aunque reduce su aportación positiva en 2013 al 1,8%, nueve décimas menos que en 2012. El ministro ha destacado, a su vez, que la balanza comercial “empieza a generar superávit” con el exterior, algo que se ha producido “siempre que ha habido un giro económico”. Guindos ha destacado que el potencial del sector exterior se explica por el “ajuste importante en la competitividad”. “A diferencia de otras economías europeas, la española es competitiva y tiene potencial de crecimiento”, ha resaltado el ministro.