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Apple exige a Clinton y Trump impuestos “justos” para las multinacionales

La tecnológica de Cupertino reitera que no repatriará lo que gana en el exterior si no cambian las reglas para las sociedades

Logo de la tecnológica Apple. AFP/Vídeo:CNBC

Apple, la mayor compañía cotizada del planeta, manda un mensaje muy claro a los dos candidatos a las presidenciales de Estados Unidos. La tecnológica de Cupertino advierte de que no repatriará la masa de efectivo que acumula en el exterior hasta que no se establezca un impuesto de sociedades que sea “justo” para las multinacionales. Es su forma de decir que no se conformará con unas vacaciones fiscales como las que es su día decidió el expresidente George Bush.

Tim Cook, su consejero delegado, utiliza como altavoz una entrevista con The Washington Post, el rotativo más influyente en el Congreso de EE UU. “No hay discusión alguna sobre este asunto”, dice rotundo. El ejecutivo cumple ahora cinco años desde que se puso al frente de Apple, tras recibir el relevo de Steve Jobs. Los dirigentes políticos son muy críticos con las tácticas a las que recurren Apple y otras compañías para reducir al máximo el pago de impuestos federales.

El impuesto de sociedades en EE UU es actualmente del 35%, de los más altos entre los países desarrollados. La agencia de calificación Moody´s calcula que la masa de efectivo que las multinacionales tienen en el exterior ascendió el pasado ejercicio a 1,68 billones de dólares. Apple, Microsoft, Alphabet, Cisco Systems y Oracle son las sociedades que más dinero apilan en países con impuestos más favorables. También hay empresas de salud, consumo y energía.

Apple en concreto tiene más de 220.000 millones apartados fuera de EE UU. Lleva en lo más alto de la lista de Moody´s desde 2009, dos años después de introducir el iPhone. La cifra sigue creciendo y eso está convirtiendo la imposición a las empresas en uno de los pilares de la agenda económica tanto de la aspirante demócrata, Hillary Clinton, como del republicano, Donald Trump. Los dos candidatos coinciden en que es un problema que hay que solucionar. La cuestión es cómo.

Trump, en concreto, acusa a las empresas que utilizan estas artimañas de ser antipatriotas. “Es la legislación actual”, responde Cook, “no te hace más o menos patriota la cantidad de impuestos que pagas”. El ejecutivo admite de esta manera que su compañía se está aprovechando de las puertas traseras que tiene la ley. “Podemos dejar los beneficios que generamos en Irlanda o traerlos de vuelta”, señala el ejecutivo, “es perfectamente legal”. Por eso cree necesario una reforma del sistema.

Propuestas de los candidatos

Donald Trump plantea rebajar el impuesto de sociedades hasta el 15%, para conseguir que las multinacionales sean más competitivas e invitarlas así a empezar a repatriar los beneficios. Hillary Clinton, sin embargo, plantea de momento empezar a tapar el coladero del actual sistema fiscal, para de esta manera evitar que las empresas no acudan a estas tácticas y se embarquen en operaciones de fusión para trasladar su sede fiscal a otros países con impuestos más favorables.

Cook, que tiene previsto hacer de anfitrión a final de mes de un evento privado para recaudar fondos para la campaña de Clinton, confía en que el año próximo el Congreso de EE UU empiece a trabajar en serio en esta cuestión. También recuerda que Apple registra la mayor parte del beneficio en el exterior. “Vendemos mucho producto por todos lados”, insiste, “no nos dedicamos a ir buscando paraísos fiscales o algo parecido para poner el dinero”.

La estructura fiscal de Apple y otras multinacionales estadounidenses está siendo objeto de investigación por parte de la Comisión Europea, por las ventajas que les dan acuerdos como los que tiene con Irlanda. El caso estadounidense también se está siguiendo muy de cerca en el debate sobre la reforma del impuesto de sociedades en España, por el temor de que se creen nuevas lagunas legales que sean aprovechadas por las grandes compañías para abonar menos impuestos.