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La Reserva Federal ve posible hacer solo dos subidas de tipos este año

Las turbulencias financieras llevan al banco central de Estados Unidos a renunciar a llevar a cabo cuatro alzas del precio del dinero. Aplaza la próxima revisión hasta junio

Sede de la Reserva Federal de Estados Unidos en Washington. Vídeo: CNBC / Foto: REUTERS

La Reserva Federal decidió dejar las cosas como están tres meses después de iniciar el proceso de normalización de la política monetaria. La inestabilidad en el arranque del año y la debilidad de la economía global obligó al banco central de Estados Unidos a ser más cauto de lo esperado. La intención de sus miembros ahora es que haya solo dos subidas de tipos de interés este año, la mitad de lo anticipado, para acercarlos al 1%.

El precio del dinero se mueve desde diciembre en una horquilla del 0,25% al 0,5%. Si la guía es la encuesta interna de los 17 integrantes del comité de mercado abierto, el próximo incremento podría llegar tan pronto como en abril aunque lo más probable sería en junio, seguido de otro en diciembre, ya pasadas las elecciones presidenciales. Eso dependerá, en todo caso, de si los indicadores confirman que la economía resiste la volatilidad reciente.

La progresión es aún más gradual de la que se anticipó en diciembre. Entonces la mayoría de los miembros creía posible cuatro subidas de un cuarto de punto a lo largo de 2016, con lo que se despediría el año en el 1,5%. Ahora solo lo ven tan alto cuatro, frente a la decena que lo consideró factible hace tres meses. El objetivo se mueve en el 2% para final de 2017 y el 3% en 2018. Una ralentización que llevó al euro a apreciarse un 0,5%  para volver a cambiarse a 1,11 dólares.

La presidenta Janet Yellen dijo que es "lo prudente" a la vista de la situación. Los datos más recientes, como las ventas en el comercio, publicado en la víspera, dio argumentos para esperar. No solo porque se contrajeran una décima en febrero. La lectura de enero pasó en la revisión de un alza del 0,2% anunciado hace un mes a una contracción del 0,4%. Eso cogió por sorpresa a los inversores. El abaratamiento en el precio de las gasolinas lo explica en buena medida.

La inflación sigue dando, entre tanto, margen al equipo que dirige Janet Yellen para analizar la situación aunque no por mucho tiempo. Los precios cayeron dos décimas en febrero y rebaja la tasa anual al 1%, frente al 1,4% en enero. Está a medio camino del objetivo de estabilidad de precios. Pero descontando los elementos volátiles –energía y alimentos-, la subyacente se eleva al 2,3%. Se espera que suba al 2% en el medio plazo cuando se disipen los factores transitorios.

Nueva proyección económica

La presidenta Yellen camina así sobre una línea muy fina al modular la estrategia mientras no pierde de vista la evolución de la coyuntura internacional. La Fed procedió a ajustar en paralelo su proyección económica. La previsión ahora es que EE UU crezca a un 2,2% este año, dos décimas menos que en 2015, y un 2.1% el próximo. En cuanto al empleo, el paro estará en el 4,7%.

Los salarios, entre tanto, empezaron a subir en octubre porque el mercado laboral está muy próximo a una situación de pleno empleo con el paro al 4,9%. El riesgo del repunte en las remuneraciones para la inflación, en todo caso, es aún bastante bajo. Antes de conocerse la decisión de la Reserva Federal, se publicó también la producción industrial, que cayó un 0,5% en febrero.

Janet Yellen comentó que la actividad económica siguió expandiéndose a un ritmo "moderado" pese a las tensiones globales. Pero a reglón seguido, como ya advirtió en la pasada reunión de enero, admitió que las turbulencias plantean un riesgo. Por esta “situación de fondo”, justificó, decidió mantener el curso al tiempo que garantizó que seguirá muy de cerca la inflación.

Wall Street logró recuperarse tras la última reunión el pasado enero. En parte se debió a que Bill Dudley, presidente de la Fed de Nueva York, descartó a comienzos de febrero un nuevo alza de tipos en esta reunión de marzo, porque las condiciones financieras no son tan favorables como en diciembre. Es un mensaje que reforzó Lael Brainard, al afirmar que lo conveniente era esperar.

Campaña electoral

Si la referencia es el mercado de bonos, la probabilidad de que se suban tipos este año es en este momento baja. El calendario político también plantea un problema a la Fed, pese a la independencia de la institución. El alza podría apreciar aún más el dólar en un momento en el que los candidatos republicanos y demócratas endurecen su retórica en el ámbito del comercio internacional.

La decisión de la Reserva Federal se conoce una semana después de que el Banco Central Europeo adoptara nuevas medidas para apoyar el crecimiento en la zona euro. Suiza, Dinamarca y Suecia también siguen la misma estrategia de tipos negativos. Yellen ya expresó sus dudas sobre la efectividad de una medida tan extrema en un sistema financiero tan complejo como el de EE UU.

Janet Yellen concluyó diciendo que la situación económica y financiera de EE UU no cambió de una manera sustancial desde diciembre, pero si repitió que en este momento se justifica la cautela porque la economía global no está a la altura de lo que se esperaba. También dejó claro que la encuesta de los miembros "no es una promesa" y su opinión evolucionará.