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El G20 ve en el ‘Brexit’ uno de los mayores riesgos para el crecimiento

Reino Unido logra que el comunicado final de la cumbre haga referencia al peligro de una potencial salida de la UE

La delegación de Reino Unido en la reunión del G20 en Shanghái logró el apoyo explícito para que el país permanezca en la Unión Europea (UE). El impacto de una potencial salida es uno de los mayores riesgos de desestabilización de la economía mundial, según el comunicado conjunto hecho público ayer por los ministros de Finanzas de las 20 mayores potencias mundiales. A renglón seguido del Brexit, el G20 alerta del peligro de la volatilidad en los flujos de capital, el brusco abaratamiento de las materias primas, las tensiones geopolíticas y la crisis de los refugiados.

El Gobierno británico logró ayer una importante victoria en la cumbre de las mayores economías del mundo, en forma de mención explícita en el comunicado de los peligros que tiene una potencial salida de Reino Unido de Europa para la economía mundial. Aunque la inclusión de este punto en el texto de conclusiones no figuraba en los borradores iniciales, la presión de la delegación británica logró arrancar dos menciones contundentes: el Brexit, dice el G20, sería un “golpe” y una “conmoción” no solo para Europa sino para todo el mundo.

El titular de Finanzas de Reino Unido, George Osborne, destacó ayer al término del encuentro que sus homólogos concluyeron “por unanimidad” que la posibilidad de un Brexit es uno de los mayores peligros a los que se enfrenta el crecimiento global en un momento de debilidad generalizada. En declaraciones a la BBC, el máximo responsable económico británico aseguró que esta cuestión es “extremadamente seria” y no “un viaje de aventuras a lo desconocido”. “Si es un golpe para la economía mundial, imagine lo que supondría para Reino Unido”, abundó.

La mención a una potencial salida de la UE hace que este riesgo tenga dimensión global y es, sobre todo, un espaldarazo para el Ejecutivo británico en clave interna. En un momento en el que algunos sectores del Partido Conservador de Osborne y del primer ministro Cameron, bajo la batuta del alcalde de Londres Boris Johnson, se han desmarcado de la línea oficial y han pedido abiertamente el voto para la salida de la Unión, el Gobierno ve refrendada su visión por las grandes potencias mundiales.

Otros altos cargos presentes en la reunión de Shanghái, como la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, o el secretario del Tesoro estadounidense, Jack Lew, también expresaron públicamente su temor a que Reino Unido abandone la UE. Hasta las autoridades chinas, poco dadas a comentar asuntos domésticos de otros países, aseguraron en reiteradas ocasiones que son partidaria de “una Europa unida”.

“España apoya la permanencia, no solamente por el tamaño de Reino Unido como economía, sino por la influencia positiva que siempre tiene sobre las decisiones comunitarias”, apuntó, por su parte, el ministro de Economía español en funciones, Luis de Guindos. “La salida de Reino Unido sería una mala noticia para el propio Reino Unido, para la UE y para la economía mundial”. En su opinión, se trata dentro de un “sentimiento generalizado”, informa Efe.

Más allá de Reino Unido, otro país europeo que ha copado los titulares en los últimos meses, Grecia, también tuvo protagonismo en Shanghái. El FMI dejó caer ayer su temor por que el país heleno tenga dificultades, ya a partir de finales de marzo, para pagar su deuda y urgió a Atenas a implementar las reformas, a pesar de la carga adicional a la que se ha visto sometido en relación con la crisis de los refugiados. Según publicó ayer el semanario alemán Der Spiegel, al Fondo le preocupa, en especial, la disposición de muchos países europeos de mostrar una mayor flexibilidad con el Gobierno heleno en el cumplimiento de los compromisos adquiridos en el marco del tercer rescate por la crisis de refugiados.