Un profesor experto en románico, nuevo jefe de la patronal gallega

Antonio Dieter Moure promete "ética" tras los escándalos por las contrataciones de su antecesor

El recién elegido presidente de la CEG se fija como prioridad el diálogo con los sindicatos

Un director de colegio comprometido con la protección del arte románico es el nuevo jefe de los empresarios gallegos. Antonio Dieter Moure, de 64 años, se ha impuesto como presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia a José Manuel Pérez Canal, miembro de una estirpe de industriales de Ourense, en una apretada votación, con 102 apoyos frente a los 92 de su rival. El ganador ha prometido extender la "ética" y la contención de gasto en una organización que vive tiempos convulsos. Las elecciones celebradas este viernes en Santiago fueron forzadas por una rebelión de los barones empresariales contra el anterior presidente de la patronal, José Manuel Fernández Alvariño, acusado de hundir las arcas de la organización externalizando servicios a sociedades de su propiedad o de personas cercanas.

Dieter, fundador y director de un colegio privado de Formación Profesional en Ourense, se propone limpiar las turbias aguas de la patronal gallega "sin egos ni personalismos", con una gestión basada en la "transparencia, la responsabilidad, la ética y la eficacia" y a través de una "reforma estatutaria propia del siglo XXI". Según ha explicado a este periódico, el también responsable de la asociación O Sorriso de Daniel, un colectivo que batalla por defender la protección de los monumentos románicos en Galicia, suspenderá los contratos de asesoría y externalización que firmó su antecesor y la próxima semana contactará con los sindicatos para resucitar el diálogo social, sumido en el abandono durante los algo más de dos años que duró el mandato de Alvariño.

Los 200 miembros de la asamblea de la CEG votaron este viernes por su nuevo presidente después de otra reunión en la que debatieron una reforma de los estatutos de la entidad que no ha salido adelante. Los cambios planteados tienen también que ver con el conflicto que se abrió durante el mandato de Alvariño. Tras las resistencias que presentó este último para dejar el cargo, se planteaba la posibilidad de introducir en el funcionamiento de la organización la figura de una moción de censura que permitiera a los dirigentes empresariales desalojar al jefe de la patronal gallega con un determinado porcentaje de apoyos. Sin embargo, pese a obtener 96 votos a favor, esta modificación no ha contado con el aval que precisaba (el 75% de la asamblea) y se ha quedado en el tintero. Lo que sí ha sido aprobado es un código ético que prohíbe que la CEG contrate a empresas vinculadas a miembros electos, tal y como hizo Alvariño cuando estaba al frente de la organización.

La votación por la presidencia se preveía reñida desde el primer momento. Solo dos organizaciones provinciales se habían posicionado oficialmente y lo habían hecho a favor de Pérez Canal, el favorito que acabó encajando una derrota. El consejero delegado de Aceites Abril, presidente de la patronal de Ourense y exresponsable de la Comisión de Economía durante el mandato de Alvariño contaba así con el apoyo de la confederación de su provincia y de Lugo, lo que le aseguraba 42 papeletas (30 y 32 respectivamente). A Coruña y Pontevedra, que suponen 40 y 32 sufragios, habían dado libertad de voto, aunque se auguraba un respaldo mayoritario a Diéter en el primer caso y a Pérez Canal, en el segundo.

La inclinación de la balanza estaba, pues, en manos de los 72 representantes de las entidades sectoriales, de las que procede Dieter como presidente de la asociación de empresas de formación de Ourense. Sobre el nuevo jefe de la patronal gallega sobrevuela el supuesto apoyo recibido de Antonio Fontenla, responsable de la confederación de A Coruña, expresidente de la CEG y rival de Alvariño en el conflicto por las contrataciones. "No soy un hombre de Antonio Fontenla", ha subrayado Dieter tras su victoria, esgrimiendo que la asociación coruñesa solo podría haber aportado 40 de los más de 100 votos que lo han aupado a la presidencia.

En línea con los convulsos tiempos que viven los empresarios gallegos, la campaña de estas elecciones ha alcanzado altos niveles de tensión. Dieter relató a Europa Press un intento de agresión denunciado previamente por su entorno. Según su versión, hace 10 días, en la junta directiva que celebró la confederación ourensana y en la que Pérez Canal pidió el respaldo a su candidatura, un miembro de la organización amenazó con agredir a Dieter cuando este solicitó que la votación fuese secreta. "Desconozco totalmente ese episodio. No sé de lo que habla", replicó Pérez Canal sobre el incidente. “La violencia es el argumento de los débiles”, afirmó Dieter, ahora proclamado ganador.