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Telefónica tendrá que compartir su red de fibra excepto en 34 ciudades

La CNMC cuadruplica el número de municipios donde los operadores pueden operar sus redes de banda ancha ultrarrápida en exclusividad

Un puesto de conexión de una red de fibra óptica.

Telefónica deberá compartir su red de fibra óptica con sus competidores en toda España a excepción de 34 grandes municipios, según el proyecto de regulación aprobado este miércoles por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). La norma, que debe pasar aún el examen de la Comisión Europea, supone aumentar de 9 a 34 las ciudades en las que el llamado operador con poder significativo de mercado -en la mayor parte de las ocasiones Telefónica- podrá operar con exclusividad su nueva red de fibra, sin tener que alquilarla al resto de compañías como ocurre con el ADSL.  

Competencia intenta zanjar así el largo conflicto de la regulación de las nuevas redes de banda ancha que enfrenta a Telefónica con sus principales rivales (Vodafone, Orange y Yoigo, sobre todo), en el que están en juego miles de millones de inversión en España. Pero el litigio continuará porque la propuesta ya ha recibido el rechazo frontal de la empresa que preside César Alierta, que ha anunciado que pone en revisión sus planes de despliegue “a la espera de una lectura en profundidad" del proyecto de normativa. 

Aunque la CNMC ha ampliado el número de municipios donde no habrá restricciones respecto a su propuesta inicial de diciembre de 2014, no ha habido ningún cambio de criterio. La pauta continúa siendo que para no exigir que se comparta la red en una población deben existir en la misma al menos tres infraestructuras de fibra óptica o de cable, con una cobertura mínima del 20%, que asegure una suficiente competencia. La razón de que se aumenten ahora las ciudades a 34 es, por tanto, debido únicamente al despliegue que han hecho los tres principales operadores (Telefónica, Vodafone/Ono y Orange/Jazztel) en los casi dos años que han pasado desde que se lanzó la primera propuesta.

Los municipios donde ni Telefónica ni ningún otro operador tendrán que compartir su red de fibra o de cable suponen el 26% del total de la población y son los siguientes: Alicante, Almería, Badalona, Barcelona, Cornellà de Llobregat, Granollers, Hospitalet de Llobregat, Sant Adrià de Besòs, Santa Coloma de Gramenet, Cerdanyola del Vallès, Burgos, Córdoba, Granada, Huelva, Lleida, Alcalá de Henares, Alcorcón, Coslada, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Madrid, Móstoles, Parla, Pinto, Torrejón de Ardoz, Málaga, Sevilla, Mislata, Tavernes Blanques, Valencia, Vigo, Valladolid y Zaragoza.

Telefónica dice que es un paso atrás y amenaza con parar inversiones

Para el resto de municipios, Telefónica deberá dar acceso a su red de fibra a los competidores que lo soliciten con un precio mayorista regulado basado en los criterios de la Comisión Europea sobre costes y rentabilidad económica que permita a todas las compañías replicar el servicio de banda ancha ultrarrápida que presta Telefónica de forma rentable.

No obstante, en estos 34 municipios y en el resto del país, Telefónica seguirá manteniendo la obligación de abrir su red de cobre –sobre el que se prestan los servicios de ADSL- ,y también los conductos y el último tramo de la red de fibra que transcurre por los edificios.

La CNMC ha remitido el proyecto a la Comisión Europea, y a los ministerios de Industria, Energía y Turismo y de Economía y Competitividad, que cuentan con un mes para realizar sus observaciones. Estas serán incorporadas a la resolución definitiva, que ya incluirá la actualización de los datos de municipios (que pueden ampliarse), y será finalmente aprobada por la CNMC

Reacciones encontradas

Las reacciones por parte de las compañías han sido muy distintas. Telefónica ha manifestado “su profunda preocupación” por la regulación “en la medida en que la misma va a tener como consecuencia el posible freno de la inversión en nuestro país y que se pueda poner punto final al modelo de éxito que ha supuesto el despliegue de fibra óptica al hogar en España, que ha superado en cuanto a número de hogares pasados, a cualquier país europeo”. La operadora ha anunciado a que pone en revisión sus planes de despliegue “a la espera de una lectura en profundidad de la referida resolución”, lo que puede dar lugar a la paralización de inversiones millonarias.

Telefónica anunció en septiembre pasado un plan de extensión de la red fibra con una inversión adicional de en torno a 1.400 millones de euros, para pasar de los actuales 14 millones de hogares desplegados que ya pueden contratar la fibra a 28 millones en 2020. La operadora lidera el mercado de la fibra con dos millones de clientes. 

En el lado opuesto, Vodafone ha recibido con satisfacción la legislación porque “mantiene el equilibrio entre el fomento de la competencia y el impulso a la inversión”, y permitirá a las operadoras planificar sus futuras inversiones. Vodafone tiene un despliegue de banda ancha ultrarrápida (fibra y cable) de 8 millones de hogares, y cuenta con 1,8 millones de clientes.  

En la misma línea, se ha pronunciado Orange, que ha destacado que se trata de un paso "crítico y necesario" tras muchos meses de consultas para establecer medidas más acordes que las que todavía estaban en vigor desde 2009. "En general parece que vamos en la buena dirección, ya que la nueva regulación reconoce el esfuerzo inversor de los operadores que apostamos por el despliegue de fibra", indicó una portavoz. Orange ha reafirmado su plan inversor para llegar a 14 millones de unidades inmobiliarias en 2020. Actualmente, tiene un despliegue de 5,2 millones y 563.000 clientes de fibra.

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