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Telefónica no tendrá que compartir su red de fibra en Madrid y Barcelona

La CNMC propone abrir las nuevas redes de banda ancha pero excluye a los nueve municipios con mayor despliegue

Un hombre pasa junto a la sede de Telefónica, en Barcelona. REUTERS

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha propuesto que Telefónica ofrezca acceso directo a su red de fibra óptica a los competidores que lo soliciten a un precio mayorista regulado en todo el territorio nacional pero con la excepción de los nueve municipios españoles en los que existe un mayor despliegue de redes de banda ancha, entre ellos Madrid y Barcelona.

La propuesta, que debe pasar ahora un proceso de alegaciones antes de su aprobación, supone un triunfo parcial de las tesis de la compañía que preside César Alierta, que siempre ha defendido la necesidad de que cada compañía use sus infraestructuras y no se beneficie de la inversión de las demás. De esta forma, Telefónica no estará obligada a abrir su red de fibra en Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla, Valencia, Alcalá de Henares, Badalona, Coslada y Móstoles, que, en conjunto, suponen el 16% de la población española.

No obstante, la reacción de Telefónica a la propuesta de la CNMC ha sido muy crítica al entender que la desregulación debe extenderse a todo el terrtorio nacional y no solo a los nueve municipios que constan en la propuesta. "Sorprende y preocupa que en el contexto de un mercado donde los operadores de telecomunicaciones han anunciado importantes despliegues de redes de nueva generación, la resolución que se saca a consulta pública parece ir en sentido contrario, abriendo la red de fibra de Telefónica en toda España salvo en nueve ciudades", señalaron en fuentes de la compañía. La operadora espera que el regulador rectifique para promover un escenario inversor ya que de salir adelante la propuesta original "se pueden alterar los planes de despliegue de los operadores", señalaron las mismas fuentes.

El argumento que emplea la CNMC para respaldar su propuesta es que en estas localidades hay un mínimo de despliegue de dos redes de nueva generación (dos de fibra óptica y una de cable). No obstante, Telefónica seguirá manteniendo la obligación de abrir su red de cobre –sobre el que se prestan los servicios de ADSL- , a los conductos y al último tramo de la red de fibra que transcurre por los edificios.

Telefónica pide la desregulación en todo el territorio y no solo en nueve municipios

Para el resto de municipios, Telefónica deberá dar acceso a su red de fibra a los competidores que lo soliciten con un precio mayorista regulado basado en los criterios de la Comisión Europea sobre costes y rentabilidad económica (denominado servicio VULA, por sus siglas en inglés).

La CNMC inicia ahora el periodo de consulta pública que, tras las alegaciones de los operadores y su paso por Bruselas, derivará en una nueva regulación en un plazo de hasta ocho meses. Desde la última regulación de los mercados de banda ancha en 2009, el número de conexiones ha pasado de 9 a 12,5 millones, con un crecimiento del 39%. Telefónica ha perdido once puntos de su cuota, pasando del 57% en 2008 al 46% actualmente. Los principales beneficiados de esta pérdida han sido Orange (14,7% del mercado), Vodafone-Ono (21,3%) y Jazztel (11,9%), esta última en proceso de compra por Orange.

La competencia ha derivado en una caída de precios de la banda ancha en más de un 30% desde 2008, tomando el ingreso medio por servicios.

Por lo que se refiere al mercado de acceso indirecto del segmento residencial (aquel en el que los operadores alternativos no se conectan a todas las centrales de Telefónica sino solo a unos puntos de interconexión) se divide el mercado en zonas competitivas (donde Telefónica tiene menos de un 40%) y no competitivas. Solo en estas últimas se seguirán regulando los precios mayoristas, pero el acceso indirecto apenas afecta a un 5,6% del total del mercado de banda ancha, porque no resulta interesante para los operadores alternativos.

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