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La prima de riesgo baja de 100 puntos por primera vez desde mayo de 2010

Las palabras de Draghi sobre la eventual compra masiva de deuda animan a los inversores

Un operador sigue la evolución de los tipos de la deuda en las oficinas de Ahorro Corporación. EFE

Cuatro años y medio después, la prima de riesgo española volvió a colocarse debajo de uno de esos umbrales tan simbólicos en los mercados: los 100 puntos básicos. Eso significa que la diferencia entre el interés que los inversores exigen por comprar un bono español a 10 años y el que reclaman a un alemán (considerado un refugio y, por tanto, más bajo) es inferior al punto porcentual. Este sobrecoste por financiarse, un buen termómetro de la confianza de los inversores en las finanzas públicas de un país, no era tan bajo desde mayo de 2010, cuando Bruselas aprobó el primer rescate a un país europeo, Grecia, y España empezó a aprobar duros ajustes.

En el primer día de mercado de este 2015, la prima de riesgo arrancó con una bajada de nueve puntos básicos respecto a la última sesión, del 31 de diciembre, hasta situarse en los 97 puntos básicos (0,97 puntos porcentuales). Luego, tras varias oscilaciones, acabó la jornada en los 99,9 puntos básicos. El interés del bono a 10 años quedó en el 1,48%, un nuevo mínimo desde la puesta en marcha del euro, y el del bund germano menguó del 0,54% al 0,49%.

“El mercado está comprando la idea de que el Banco Central Europeo (BCE) va a poner en marcha el QE [las siglas en inglés de una compra directa y masiva de deuda pública], pero estos intereses tan bajos no se sostienen con los fundamentales de la situación económica y las incertidumbres”, apunta Ignacio Victoriano, de Renta 4. Y, en el caso de España, “tampoco se corresponden con una deuda pública que llega al 100% del PIB”.

A la mejora de de este viernes, de hecho, contribuyeron las declaraciones del presidente del BCE, Mario Draghi, en el periódico alemán Handelsblatt, en las que recalcaba que prepara el plan de compra de deuda pública directa y puede anunciarlo en su próxima reunión, el 22 de enero. Acto seguido, el euro cayó a los 1,20 dólares, el nivel mínimo en cuatro años. “Nos encontramos en las preparaciones técnicas para ajustar el montante, la velocidad y la composición de nuestras medidas de comienzos de 2015, si llegara a ser necesario, para reaccionar a un período demasiado largo de inflación baja. Hay unanimidad dentro del consejo de Gobierno respecto al tema”, dijo el banquero, informa Enrique Müller.

El interés del bono germano a cinco años cae a negativo por primera vez

Fue una jornada positiva para la deuda soberana de la zona euro: la prima italiana bajó 12 puntos y la portuguesa 23. Pese a que se estrecha la diferencia con Alemania, una buena muestra del poderío de la primera economía del euro es que los bonos alemanes a cinco años llegaron a cotizarse por primera vez con un interés negativo, del -0,007%. Es decir, que los inversores no solo no cobraban por prestar dinero a Alemania sino que pagaban por ello.

La mejora suaviza los costes de financiación del Tesoro Público, ya en mínimos de la etapa del euro, y abarata la emisión de bonos de las empresas privadas.

Todo lo contrario ocurrió en lo más duro de la crisis de deuda, cuando la prima de riesgo tocó su máximo histórico, de 638 puntos básicos, es decir, que los títulos pagaban una rentabilidad de casi el 7%, 6,38 puntos porcentuales por encima de los alemanes y España rozó el rescate. La intervención de Draghi, con su ya legendario “Haré lo que sea necesario para salvar el euro” y el anuncio de un programa de compra de bonos que no llegó a poner en marcha, comenzó a calmar el mercado también para otros países periféricos, como Italia o Portugal.

Entre ese julio aciago y el final del año, la prima española encogió casi 300 puntos básicos, hasta acabar 2012 en 377. La salida de la recesión en 2013 reforzó la mejora y bajó otros 137 puntos y el pasado 2014 recortó 155 más. El hecho de que la prima de riesgo también menguase el año pasado en 82 puntos básicos para Italia, una economía que ha recaído en recesión y a la que se le acusa de no hacer reformas, refleja el peso que tiene la política monetaria expansiva del BCE, por encima de los progresos económicos reales.

Draghi admitió este viernes que el BCE corre el riesgo de fracasar en su mandato de garantizar la estabilidad de precios en la zona euro, ya que el objetivo es que la inflación quede por debajo pero cercana al 2%, y que el riesgo de una deflación —una caída de precios persistente y generalizada— no puede ser “descartado”.

El plan del BCE busca calentar los precios y contribuirá a seguir reduciendo la prima de riesgo. Aun así, esta queda lejos del mínimo histórico, ya que España no siempre ha pagado más que los alemanes. Hasta 2008, el interés exigido era muy similar, sobre un 4%, y hace 10 años los germanos pagaban incluso un poco más que los españoles, así que la prima de riesgo era negativa: el 25 de noviembre de 2004 acabó en los -5,9 puntos básicos. España aún cabalgaba a lomos de su burbuja inmobiliaria —el mal llamado milagro español— y las agencias de calificación de riesgos le daban la máxima nota de solvencia, la triple A.

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