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Abengoa se hunde en Bolsa por las dudas sobre su deuda corporativa

La empresa trató de aclarar “el malentendido” pero sus títulos cayeron el 36%

Planta de energía termosolar de Abengoa en Sanlúcar la Mayor (Sevilla).
Planta de energía termosolar de Abengoa en Sanlúcar la Mayor (Sevilla).

Las acciones de Abengoa del tipo B, las que están incluidas en el Ibex 35, cerraron este viernes con una caída del 36,5%, hasta 1,5 euros, tras llegar a marcar durante la sesión un mínimo de 0,90 euros. Las del tipo A (con más derechos de voto) cayeron el 24,8%, hasta 1,9 euros. El incendio en la cotización tiene su origen en las dudas sobre los niveles reales de endeudamiento de la compañía. Unas dudas que la agencia Fitch ha avivado esta tarde, al señalar en un informe que el nivel de apalancamiento del grupo español, según sus cálculos, duplica el que Abengoa había comunicado.

La empresa de energía y medioambiente intentó calmar a los inversores por la mañana ante las fuertes pérdidas. Envió una nota con el objetivo de “aclarar un malentendido referido al cálculo de su deuda corporativa neta”. Las dudas sobrevolaban a sus acciones desde la conferencia con analistas del pasado miércoles, en referencia a su conocido como “bono verde”.

La compañía trató de aclarar que el pasivo correspondiente a esta emisión y la caja procedente de la misma no se incluyen en el cálculo de la deuda corporativa neta porque “se han usado para sustituir financiación puente”. Por eso, justifica Abengoa, fue contabilizado como “deuda sin recurso en proceso” en los estados financieros del 30 de septiembre de 2014. La empresa insistió en que pese a esto, esos bonos están garantizados.

La justificación no pareció calmar a los mercados y no frenó las pérdidas. La avalancha de ventas ha obligado esta mañana a dejar el valor en subasta de volatilidad durante unas horas.

Además, Fitch emitió un informe por la tarde en el que señala que esos bonos, precisamente por estar garantizados, deben incluirse en los indicadores de deuda. Esto supone, según la firma de análisis, que el apalancamiento de la empresa española es según la agencia de calificación “casi el doble que la última cifra publicada por la empresa”.

Además de por las dudas sobre la deuda, Fitch achaca la malaracha de la compañía en Bolsa "a otros factores que pueden estar pesando en el sentimiento del mercado, como la fuerte caída de los precios del petróleo. El petróleo es un competidor directo de las energías renovables y los inversores podrían, por tanto, sentirse menos atraídos por los activos renovables".

Fitch "vigilará de cerca" tanto la respuesta de los directivos de Abengoa a las "actuales turbulencias" bursátiles como el acceso de la compañía a los mercados crediticios en los próximos días, y en función de lo que observe decidirá acerca de un posible "deterioro" en su perfil de rating, ha dicho.

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