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Rajoy celebra que la crisis de España ya no es noticia en la cumbre

Asegura que todos los países reconocen que España ha cumplido sus compromisos

El presidente se compromete a rebajar la deuda a partir de 2016

El presidente, Mariano Rajoy, en San Petersburgo.
El presidente, Mariano Rajoy, en San Petersburgo. AFP

El director de la Oficina Económica de Presidencia, Álvaro Nadal, enseñaba a la prensa las gráficas que revelaban que la prima de riesgo española se equipara a la italiana por primera vez en año y medio. Y sobre todo, que su nivel es ahora (254 puntos básicos) muy inferior al que reflejaba la enorme presión sobre España en los preámbulos de la cumbre del G20 en Los Cabos (México), en junio de 2012. “No tienen nada que ver, allí lo pasamos muy mal, es algo que escribiré en mis memorias”, bromeaba el ministro de Economía, Luis de Guindos. Al cierre de la cumbre de San Petersburgo (Rusia), la segunda a la que asiste, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no evitó mostrar cierto alivio: “Muchas cosas han cambiado para España desde el último G20”.

Rajoy echó la vista atrás para enfatizar el “reconocimiento” del foro de países avanzados y emergentes a la “mejora generalizada” de la situación económica española. “En el último G20, se hablaba de la posibilidad de un rescate, de la prima de riesgo, de la crisis del euro”, recordó en conferencia de prensa, para destacar que ahora “España no es noticia en el G20 por eso”. El presidente del Gobierno mantuvo que en San Petersburgo solo se habló de “cuándo va a salir España de la crisis”.

A diferencia de la anterior cumbre, donde España se situaba en primera línea de la preocupación sobre el futuro de la zona euro, las referencias a la economía española en las intervenciones de los líderes de los países ricos y emergentes, en dos días monopolizados por el conflicto de Siria, fueron casi inexistentes.

La cumbre de San Petersburgo fue también más provechosa para Rajoy en los contactos bilaterales. El jueves, en la primera sesión de trabajo, tuvo un breve diálogo con el presidente estadounidense, Barack Obama, en el que, según un portavoz de La Moncloa, se interesó por la incipiente recuperación de la economía española y se mostró dispuesto a organizar una visita oficial en Washington. Ayer, al cierre de la reunión del G20, mantuvo un encuentro con el presidente ruso, Vladimir Putin.

Rajoy destacó que, en sus conclusiones finales, el G20 reconoce “que hemos cumplido de forma muy satisfactoria con los compromisos” suscritos en anteriores cumbres. El presidente del Ejecutivo español destacó que se considera “creíble” la estrategia fiscal y se destaca que “se ha reducido el déficit en recesión”.

España es uno de los países más beneficiados por el cambio de criterio del G20, que ahora aboga por hacer compatible la austeridad fiscal y las perspectivas de crecimiento, un objetivo muy distinto del fijado en 2010 para los países avanzados: reducir el déficit público a la mitad en solo tres años.

España no solo habría sido uno de los pocos países avanzados en incumplir ampliamente ese objetivo, sino que tampoco mantiene el compromiso adquirido el año pasado de empezar a reducir el ratio de deuda pública en 2014. Rajoy precisó ayer que el nuevo objetivo español será revertir esa tendencia al alza, que acerca la deuda pública al 100% del PIB, a partir de 2016, en sintonía con la exigencia mínima del G20.

“En España, los retos son mayores que los avances realizados”, matizó Rajoy, quien admitió que “la recuperación es aún débil y el desempleo es inaceptable”. Rajoy hizo referencia a los últimos datos de agosto, que reflejan un mínimo descenso del paro. “¿Es para tirar cohetes? No, pero sí son alentadores”, concluyó.

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