El BCE afirma que España necesita una “valoración realista” de la banca

Draghi mantiene los tipos en contra de la opinión de varios consejeros de la institución

Se muestra a favor de las ayudas directas a las entidades, pero con condiciones

Anuncia una ampliación de las facilidades de liquidez, pero solo las de corto plazo

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ha advertido este miércoles al Gobierno español que la clave para llevar a cabo la recapitalización de la banca, foco de las dudas que en estos momentos se ciernen sobre España, está en hacer un “análisis realista” de las necesidades de las entidades. Junto a la evaluación del sector, que según ha avanzado hoy el ministro Luis de Guindos se conocerá dentro de dos semanas, Draghi también ha pedido realismo a la hora de calcular la capacidad del Estado para captar estos fondos sin recurrir a fuentes externas de financiación. Con las dos cifras sobre la mesa y en función de cuál sea la más grande, el Ejecutivo deberá decidir entonces si acude a los fondos europeos de rescate, ha añadido.

“El BCE no empuja a ningún Gobierno a acudir a los fondos e rescate", ha asegurado Draghi en la rueda de prensa en la que ha comentado la decisión del instituto emisor de dejar los tipos de interés en el mínimo del 1%. "Depende de España decidir si acude o no al fondo de rescate", ha dicho.

Sobre de dónde saldrán los fondos para la banca en el caso probable de que el Estado no pueda reunirlos por sus propios métodos, el economista italiano se ha mostrado abierto a que reciban ayuda directa de los fondos de rescate (en concreto del Mecanismo de Estabilidad que entrará en vigor el 1 de julio) pese a la oposición de Alemania a esta medida. No obstante, ha matizado que para ello habría que modificar sus estatutos y ha advertido de que su uso implica una serie de condiciones no solo para las entidades, si no también para el propio Gobierno.

En cuanto a los tipos de interés, Draghi ha revelado que “un pequeño número” de los consejeros de la Autoridad Monetaria se ha mostrado a favor de rebajarlos, pero que al final se ha decidido dejarlos como están por consenso. Con vistas al futuro ha garantizado que el BCE “vigilará de cerca” la evolución de la economía y ha asegurado que está listo para actuar en caso de un deterioro mayor de lo esperado de la situación.

Zona euro en recesión

El panorama económico que dibuja el BCE es el de una eurozona en recesión o prácticamente estancada en 2012 y ha empeorado ligeramente sus previsiones para el próximo ejercicio con un avance de hasta el 2%, dos décimas menos de lo que esperaba en marzo. No obstante, Draghi ha advertido de que el escenario base en el que se basan estas proyecciones recoge una reducción de las tensiones financieras y una “demanda externa boyante". Algo que, según los últimos datos correspondientes al segundo trimestre, no se está materializando, ha admitido. Por tanto, ha alertado de que los riesgos a la baja sobre la economía han aumentado y ha señalado que hay posibilidades de que los problemas que sufren los mercados financieros se trasladen a la economía real, lo que daría al traste con sus previsiones y le daría motivos para situar los tipos de interés por debajo del 1%, una decisión sin precedentes en la era euro. En cualquier caso, de las palabras del presidente del BCE no se puede extraer una voluntad clara de rebajar el precio del dinero en julio.

Sin abandonar el apartado de los futuribles, Draghi de momento descarta reabrir la barra libre a tres años de liquidez para la banca (conocida como LTRO). "Ya hemos hecho dos operaciones, que han evitado otros problemas", ha señalado en referencia a que se esquivó una eventual crisis de crédito. Ahora, ha argumentado, hay otros problemas y los indicadores de liquidez son mejores que los que había en noviembre.

“Hay liquidez en algunas partes y escasez en otra, hay que preguntarse por qué”, ha resaltado Draghi al tiempo que ha señalado que algunos problemas no tienen nada que ver con la política monetaria y no sería adecuado que el BCE haga lo que tendrían que hacer otros. "Los temores de los mercados no están infundados", ha declarado dentro del capítulo de reproches a los Gobiernos. Esto supone asumir un riesgo real de que los problemas se agraven, pero los inversores no deberían "subestimar" el compromiso de los países con el euro, ha suavizado.

Eso sí, ha confirmado que se amplía hasta el 15 de enero de 2013 las actuales subasta a uno y tres meses sin límite de demanda para garantizar que las entidades viables puedan financiarse.