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El rey de los fármacos va a prisión por amenazar a Hillary Clinton

Martin Shkreli, que también esperaba sentencia por defraudar a inversores, ofreció 5.000 dólares por un mechón de pelo de la demócrata

Martin Shkreli con su abogado en el tribunal en Brooklyn
Martin Shkreli con su abogado en el tribunal en Brooklyn REUTERS

Martin Shkreli, el empresario más odiado de la industria farmacéutica, insiste que todo era una broma. Pero la juez Kiyo Matsumoto se tomó sus amenazas muy en serio y por eso decidió sin pensárselo dos veces mandarlo directo a prisión, después de que la semana pasada ofreciera 5.000 dólares a quien le consiguiera un mechón de pelo de Hillary Clinton, que está en plena promoción del libro en el que explica su derrota electoral.

Shkreli, conocido en Wall Street como “Pharma Bro”, espera sentencia por montar una trama piramidal. El empresario utilizó en su propio beneficio los fondos de una de las compañías que fundó. Pero lo que le hizo famoso entre el público estadounidense fue un tuit de la demócrata en plena campaña, en el que le puso como ejemplo de los excesos en el precio de los medicamentos.

El inversor compró los derechos de un tratamiento contra el cáncer, que utilizan también pacientes de Sida, e inmediatamente después disparó su precio de 13,5 dólares la píldora a 750 dólares. El FBI le investigaba antes de que Clinton denunciara sus tácticas comerciales. Pese a ello, acudió a las cadenas de televisión financiera para defender su manera de hacer negocio. Fue arrestado en diciembre de 2015.

Clinton prometió que si llegaba a la Casa Blanca pondría coto a los abusos por parte de las farmacéuticas. Las compañías biotecnológicas se desplomaron de inmediato. Shkreli acudió a las redes sociales para contraatacar. Ya durante los dos meses que duró el juicio en Nueva York el juez le llamó la atención por los comentarios que estaba haciendo en público, fuera de la corte.

La fiscalía solicitó al juez que revocara su condición de libertad condicional, porque considera que es un peligro, citando los repetidos comentarios amenazantes que hace en Internet. Shkreli borró el mensaje que colgó en Facebook, en el que ofrecía dinero en efectivo por el pelo de Hillary Clinton, y pidió disculpa el martes. El Servicio Secreto tenía abierta una investigación en paralelo.

Violencia contra las mujeres

El inversor había pagado cinco millones de dólares de fianza. Su abogado, Benjamin Frafman, trató durante una hora de convencer a la juez, diciendo que la entrada era “estúpida”. Martin Shkreli, pese a su fama, cuenta con más de 70.000 seguidores en la red social. Pero la fiscal Jacqueline Kasulis insistió wn que este tipo de incitación constante a la violencia contra las mujeres es “inadmisible”.

“Sabía perfectamente lo que hacía”, insistió la acusación, “por eso debe entrar en prisión”. La juez añadió que no había nada de gracioso en los comentarios contra Clinton y el hecho, precisamente, de que fuera consciente de la repercusión del lenguaje que utiliza en Facebook demuestra que es “un riesgo para la comunidad”. Por este motivo lo a un centro de detención en Brooklyn.

La sentencia a Shkreli está prevista para el próximo enero. En agosto fue declarado culpable de tres de los ocho cargos que se presentaron por desviar el dinero de una compañía que fundó para pagar a los inversores de dos fondos especulativos que acabaron yéndose a pique. Las deliberaciones del jurado que siguió el proceso duraron cinco días. La pena máxima es de 20 años de cárcel.