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¿Qué ofrecen los negocios de economía colaborativa?

En España existen 500 empresas cuyo modelo de negocio se basa en este principio

El término economía colaborativa puede ser todavía ajeno a algunas personas, pero cada vez son más los negocios, en España y en el mundo, que guardan esta filosofía. Su crecimiento ha sido explosivo en los últimos años y, actualmente, hay más de 500 negocios en España basados en este principio. Pero, ¿qué es exactamente?

Economia_colaborativa
El uso compartido de vehículos es uno de los pilares de la economía colaborativa.

Dentro de una comunicación de la Comisión Europea en 2016 encontramos la siguiente definición: “Modelos de negocio en los que se facilitan actividades mediante plataformas colaborativas que crean un mercado abierto para el uso temporal de mercancías o servicios ofrecidos a menudo por particulares. Implica a tres categorías de agentes: prestadores de servicios, usuarios e intermediarios, que a través de una plataforma en línea conectan a los anteriores agentes y facilitan las transacciones entre ellos”.

Si aterrizamos esta exposición, llegamos a la conclusión de que la base de la economía colaborativa se encuentra en el intercambio de bienes y servicios entre usuarios, es decir, ya no es necesario poseer un determinado activo, sino únicamente tener acceso a él.

De momento, los datos del sector son escasos. El mismo informe de la Comisión Europea cifra los ingresos brutos de plataformas y proveedores colaborativos en la Unión Europea en 28.000 millones de euros durante 2015. Además, adelanta un dato de futuro, previendo que este sector podría representar para la Unión Europea un aumento entre los 160.000 y 572.000 millones de euros. A su vez la consultora PWC estimó en 2016 que el mercado para este tipo de negocios ofrecía una oportunidad potencial de 335.000 millones de dólares para 2025.

Los éxitos colaborativos

Aunque se tratan de cifras prometedoras, la realidad es que, exceptuando algunos casos, el conseguir que un negocio colaborativo sea rentable no es una tarea sencilla. Si pensamos por un segundo en ejemplos, a todos nos vendrán a la cabeza nombres como BlaBlaCar o Airbnb, y no es de extrañar, porque la penetración de ambas empresas es difícilmente comparable. La primera está valorada en 1.442 millones de dólares, solo España le aporta cerca del millón de euros de ingresos. La segunda, tiene un valor de 30.000 millones de dólares, lo que la sitúa como la cuarta startup más valiosa del mundo. Pero si nos espaciamos de los grandes del sector existen infinidad de negocios que luchan por coexistir.

Además de la falta de una legislación que les proteja, estas empresas encuentran otro de sus principales problemas en sus ingresos. Nacidas en los años de crisis, el saber de qué servicio pueden ingresar dinero de sus usuarios es una tarea compleja. Muchas cometen el error de comenzar a ofrecer un servicio gratuito por el que más tarde terminan cobrando. Por otra parte, como apunta Diego Hidalgo, fundador de Amovens, una plataforma de uso de coche compartido y alquiler, “en los negocios de economía colaborativa se plantea un doble reto: el de captar además de la demanda, la oferta”.

WorldCoo, ‘crowdfunding’ solidario

Sus fundadores, Sergi y Aureli, no buscaban crear la empresa, lo que querían era fundar una ONG, pero se encontraron con el mismo problema que muchas organizaciones sin ánimo de lucro: la falta de financiación. Por ello decidieron intentar solucionarlo y, en 2012, les surgió la idea de crear una tecnología que uniera el crowdfunding con el comercio electrónico. Una idea que, gracias al programa de aceleración Santander Yuzz, Jóvenes con ideas, Sergi y Aureli consiguieron comenzar a desarrollar. “Es perfecto para jóvenes emprendedores a nivel formación, experiencia y contactos”, afirman.

A través de más de 40 plataformas de e-commerce como PcComponentes, Vivinum, PromoFarma o Mascoteros, ofrecen a los compradores la posibilidad de destinar un euro a un proyecto concreto relacionado con los animales, el sector sanitario, la educación o los derechos humanos, entre otros ámbitos. Además, a través de empresas como Telefónica dan la posibilidad de ayudar a planes de emergencia. “Este canal es muy rápido y eficiente, permite recaudar grandes sumas para una misma emergencia humanitaria como huracanes o terremotos en un solo día. Hemos llevado a recaudar 20.000 euros”, afirman. Por otra parte, están trabajando en un nuevo canal que permitirá la donación a través de datafono.

Su facturación proviene de un porcentaje de comisión a cada una de las ONG que consiguen financiación para sus proyectos. Ingresan un 8% del total recaudado. Desde 2012 han conseguido financiar 130 proyectos por valor de 660.000 euros realizados por de 300.000 personas de 35 países distintos. Su objetivo para 2017 es duplicar las donaciones recibidas en 2016 (316.383 euros).

Amovens: alquilar y compartir viajes

Cuando en 2009 BlaBlaCar no había aterrizado todavía en España, Amovens aprovechó para comenzar su actividad. Su crecimiento, basado en el boca-oreja, ha ido creciendo año tras año. En 2014, consiguieron copar el 30% del mercado de compartir trayectos en España, según sus propios datos. La gran diferenciación con su principal competidor en esta pata de negocio es su ausencia de comisiones, una razón por la que desde 2014 (año en el que BlaBlaCar decidió incluir este coste en su servicio) atrae cada vez a un mayor número de usuarios.

En 2015, la plataforma se fusionó con la empresa líder del sector en Escandinavia, GoMore, lo que logró valorar a la firma surgida de ambos proyectos en 60 millones de euros. Desde entonces Amovens también ofrece el servicio de alquiler de vehículos a partir de 19 euros al día. Solo en España cuenta con 5.000 coches en alquiler, asegurados por Allianz.

Relendo: ¿por qué comprar lo que puedes alquilar?

Su creador, Dhiren Chatlani, creyó necesario ponerla en marcha tras vivir en Estados Unidos. Viajaba sin parar, lo que le impedía acumular objetos en propiedad pero que, sin embargo, sí necesitaba. Al venir a España fue admitido en la incubadora Demium startup donde conoció a su compañero de viaje en Relendo, José Vicente Ruiz Cepeda. Juntos consiguieron entrar en la aceleradora Plug and Play y juntos también crearon en 2015 esta empresa, que permite el alquiler de productos entre personas que se encuentran en una misma zona.

Actualmente cuentan con 20.000 usuarios registrados y 15.000 productos en su plataforma. Cada mes aumentan su número de transacciones entre un 20 y un 25%. Sus ingresos provienen de una comisión del 20% por cada una de ellas. Su categoría estrella es la fotografía y el vídeo, solo de ella derivan el 60% de sus operaciones, que cuentan con un seguro de Zurich de hasta 5.000 euros.

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