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PIB

La economía española creció en 2015 y 2016 más de lo calculado hasta ahora

El Instituto Nacional de Estadística revisa las cifras de crecimiento del PIB y las eleva una décima el año pasado y dos el anterior

El Instituto Nacional de Estadística (INE) suele rehacer la serie de crecimiento de la economía conforme va recibiendo nuevos datos. Y, según la información que ha dado a conocer este martes, la conclusión es que en 2016 el Producto Interior Bruto (PIB) creció una décima más de lo que se estimó en un principio: en lugar del 3,2% apuntado en marzo, la economía avanzó el año pasado un 3,3%, de acuerdo con la nueva revisión del INE. Y lo mismo ocurre con el ejercicio 2015. En ese año la economía engordó un 3,4%, dos décimas más que el 3,2% inicialmente contabilizado. Estos datos señalan que la actividad marcha incluso con más fuerza de lo calculado hasta ahora. Respecto a 2014, el organismo estadístico mantiene sus cálculos en el 1,4%.

PIB
Construcción de vivienda nueva en Arroyo del Fresno

¿Y cuáles son los motivos de esta revisión al alza del PIB? El INE ha redibujado la composición del crecimiento en esos dos años. En 2016, el sector exterior mostró incluso más fortaleza. Ya con los últimos datos, las exportaciones españolas sumaron un 4,8%, una mejora sustancial sobre el 4,4% que había ofrecido antes el INE. Y las importaciones aumentaron menos de lo indicado: un 2,7% en vez de un 3,3%.

Con más exportaciones y menos importaciones, el sector exterior impulsó todavía más la economía el año pasado, compensando el peor comportamiento de la demanda nacional, que se ha revisado a la baja desde el 2,9% al 2,6% de crecimiento. Este menor vigor en la parte doméstica obedece fundamentalmente al consumo y la inversión. El gasto en consumo de los hogares crece un 3% frente al 3,2% previo. Y el capítulo de formación bruta de capital cae en esta revisión del 3,8% al 3,1% de incremento.

Justo lo contrario de lo que sucede con el año 2015, en el que la demanda doméstica es la que se corrige al alza desde un crecimiento del 3,4% hasta uno del 4%. Y la razón estriba en el comportamiento de la inversión, que se disparó en 2015 un 8,7%, muy por encima del 6,5% que estaba registrado. Al rehacer al alza estas cifras de inversión y demanda nacional, el INE probablemente ha tenido que reducir los incrementos de estos capítulos en 2016. Y eso explica que se hayan subido en 2015 y bajen en 2016.

La economía española creció en 2015 y 2016 más de lo calculado hasta ahora

A precios corrientes, esto es incluyendo la inflación, la tasa de variación del PIB de 2016 ascendió al 3,6%, prácticamente igual a la estimada en marzo. Con ello, el valor del PIB a precios corrientes se situó a finales de 2016 en los 1.118.522 millones de euros, unos 5.000 millones más respecto al proyectado anteriormente debido a que el crecimiento nominal de 2015 se eleva del 3,7% al 4,1%. A su vez, esto significa que la ratio de deuda sobre PIB obtendrá un pequeño respiro: al aumentar el PIB, el porcentaje descenderá aproximadamente unas cinco décimas sobre el 98,8% previsto por el Gobierno a cierre de 2017. "El cumplimento del objetivo de déficit público también se facilitará un poco", sostiene el economista de BBVA para España, Miguel Cardoso. 

El empleo contabilizado en puestos de trabajo a tiempo completo mejora levemente con unos 51.000 trabajadores más hasta los 17,4 millones. "Se trata de una sorpresa positiva. Hemos crecido algo más de lo esperado y, además, la composición de este crecimiento es incluso más sana al mejorar aún más en 2016 el sector exterior. En cambio, en 2015 el crecimiento es algo mayor pero la composición un poco peor", subraya María Jesús Fernández, analista de Funcas.

Esta mejor distribución del crecimiento presenta más factores positivos: "Últimamente preocupaba la caída de la tasa de ahorro, pero este menor avance del consumo supone que probablemente el ahorro esté un poco mejor de lo que se creía", explica Cardoso.  

Entre los nuevos datos conocidos, llama la atención que la remuneración por asalariado subiese en 2015 un 1,6% y no el 0,4% que se había anotado. Lo normal hubiese sido que en ese año la incorporación al mercado laboral de parados que cobran menos hiciese que la media de los sueldos bajase. Sin embargo, en 2015 repuntó en parte por la devolución de la paga extra a los funcionarios. Ahora bien, el INE ya disponía de esa información y, por lo tanto, resulta difícil explicar que las remuneraciones subiesen de media un 1,6% al tiempo que se creaba medio millón de empleos al año. No obstante, esos son los datos que han llegado al INE. Por el contrario, en 2016 la evolución de las retribuciones medias había quedado estancada en el 0%. Y ahora el INE la empeora hasta un decremento del -0,3%, algo más coherente con la fuerte creación de empleo vivida.

El INE también mejora el crecimiento del sector manufacturero, del 7% al 7,8% en 2015 y del 3,1% al 3,5% en 2016. Por otro lado, la inversión en construcción pasa de registrar un incremento en 2015 del 0,2% a sumar un 2,4%. Lo que en parte explica que en 2016 avance menos de lo estimado en marzo: un 1,9% en lugar del 2,5% estimado con anterioridad. "La inversión en construcción exclusivamente residencial ha tenido un patrón muy irregular, quizás debido a la incertidumbre que generó la falta de Gobierno. Sin embargo, no afectó tanto a la inversión en maquinaria porque esta se dirige más hacia las exportaciones", comenta Cardoso.

Funcas alerta del riesgo de Cataluña

Funcas, el servicio de estudios de las antiguas cajas de ahorros, ha rebajado sus previsiones de crecimiento para la economía española del 3,2% al 3,1% en 2017 y del 2,8% al 2,7% en 2018. En ese informe resalta: “El mayor riesgo político es la situación en Cataluña. Aunque no se detectan impactos significativos ni sobre la economía ni sobre los mercados, de prolongarse indefinidamente el impasse afectaría a las primas de riesgo y aumentaría la carga financiera que soportan el sector público y el privado debido al todavía elevado endeudamiento. Además, podrían aplazarse ciertas inversiones y producirse un proceso de relocalización de empresas, con el consiguiente efecto en la recuperación y la generación de empleos estables”.