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Medio Ambiente multa a Adif por provocar un desvío de agua con los túneles de Pajares

El AVE entre León y Asturias, inacabado y una de las infraestructuras más caras de España, perjudica los acuíferos desde hace más de una década

Obras de los túneles de Pajares en 2010.
Obras de los túneles de Pajares en 2010.

Los túneles de Pajares, la obra más costosa del AVE, llevan años provocando un desvío de agua desde León a Asturias, en una especie de trasvase oculto que ha secado acuíferos y desviado cauces. Tras una década de protestas de los pueblos afectados, la Confederación Hidrográfica del Duero ha tomado la primera medida para obligar a corregir la situación: ha multado al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) por no evitar la derivación de aguas. 

La multa es solo de 10.000 euros, pero para las asociaciones denunciantes --principalmente pueblos pequeños de León-- es importante porque finalmente reconoce la gravedad del problema y obliga a Adif a tomar medidas. La resolución de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) reconoce la "derivación de aguas a la vertiente asturiana como consecuencia de la intercepción de acuíferos a través del túnel León - Asturias". El texto reconoce que se está produciendo una "pérdida de recursos significativa".

Las obras para que el AVE cruce de León a Asturias se licitaron en 2003, con Francisco Álvarez Cascos como ministro de Fomento. La variante de Pajares, de unos 50 kilómetros, se contrató por un presupuesto de 1.085 millones de euros, con un plazo de ejecución previsto de cinco años. Han pasado 14 años y la obra todavía no tiene fecha de apertura, tal y como ha reconocido recientemente el actual ministro de Fomento, Íñigo de la Serna. La factura ya alcanza los 3.500 millones de euros.

Imagen de uno de los túneles filtrando agua, en 2014.
Imagen de uno de los túneles filtrando agua, en 2014.

Los problemas se hicieron evidentes al poco tiempo de iniciarse las obras. Las tuneladoras entraron sin conocer con precisión dónde se situaban los muchos acuíferos que hay en la zona. Pinchaban las bolsas de agua y provocaban enormes filtraciones. Los estudios hidrogeológicos se hicieron ya con la obra empezada y no antes, tal y como reconoce un libro publicado por Adif. Actualmente el escape es de 300 litros por segundo y se pierden entre 8 y 10 hectómetros cúbicos anuales.

La CHD, que depende del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, obliga ahora a Adif a presentar una "solución definitiva" que corrija el desvío de agua. Como la pendiente de los túneles va a Asturias, el caudal va hacia el norte. También le requiere que haga un inventario de cauces y manantiales afectados y el aforo de los caudales de la cuenca del Duero trasvasados.   

Una portavoz de Adif aseguró que la sanción es "por una cuestión formal", por no haber atendido en plazo los requerimientos de la CHD. "No han tenido en cuenta una carta que Adif envió en marzo al presidente de la confederación diciéndole todo lo que se estaba haciendo y que teníamos previsto hacer, nuevos seguimientos y mediciones, para lo que se ha trabajado en el pliego para la contratación de la asistencia técnica", añadió. La resolución tiene fecha de 31 de julio pero se acaba de notificar a los denunciantes.

La Federación leonesa de Concejos y la Asociación LACERTA, representada por el abogado y catedrático Carlos González Antón, aplaudieron la resolución. "Finalmente se empieza a actuar conforme exigen las normas frente a Adif, empresa pública que de forma vergonzosa está incumpliendo los requerimientos del organismo de cuenca desde hace más de un año", señalan en un comunicado.

"El agua que está perdiendo la cuenca del Duero por los túneles de Pajares abastecería unas 30 ciudades como León durante todo el año", explica el abogado. "Hay un reconocimiento claro de cosas que antes no estaban claras. La vuelta atrás es complicada porque esto es vinculante", añade. González Antón recuerda también que el Ministerio de Medio Ambiente ha acordado modificar la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) de la obra, que inicialmente consideraba que no había ningún impacto a los espacios naturales protegidos por los que pasan los túneles.

Los denunciantes exigen que se busque una solución definitiva a lo que califican de desastre "no solo ambiental sino económico". "La sequía que ahora sufre León se ve claramente agravada con unas obras que no se han ejecutado adecuadamente y cuyos responsables deben reparar de forma inmediata", añaden.

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