Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Merkel amplía a 1.000 millones el fondo para luchar contra la contaminación del diésel

La canciller alemana estudia medidas para evitar prohibir la circulación a los coches con más emisiones

La canciller alemana, Angela Merkel y el ministro de Exteriores, Sigmar Gabriel, tras la reunión sobre la contaminación en Berlín.
La canciller alemana, Angela Merkel y el ministro de Exteriores, Sigmar Gabriel, tras la reunión sobre la contaminación en Berlín. EFE

La canciller alemana, Angela Merkel, anunció este lunes la decisión del Gobierno de aumentar hasta 1.000 millones de euros el llamado Fondo de Movilidad creado para combatir la contaminación que sufren las grandes ciudades alemanas a causa de los coches diésel. Además, pretende evitar la prohibición de circulación a los coches contaminantes, una medida que ya han aprobado tres jueces en Stuttgart, Múnich y Düsseldorf.

Merkel, que estuvo acompañada por el ministro de Asuntos Exteriores y vicecanciller, Sigmar Gabriel, recibió a los representantes de 30 ciudades y a varios jefes de gobierno regionales, para estudiar nuevas medidas que ayuden a disminuir las emisiones de dióxido de carbono.

A solo tres semanas de las elecciones federales, la canciller se encuentra bajo presión a causa de las estrechas relaciones que mantiene el Gobierno con la poderosa industria automotriz y ante la certeza de que al menos 15 millones de alemanes propietarios de coches diésel contaminantes pueden expresar su descontento en las urnas.

La reunión, que se celebró en la cancillería, fue la continuación de la llamada Cumbre del Diésel que se realizó a comienzos de agosto pasado. En esa ocasión, los patrones de VW, Daimler Benz y BMW acordaron instalar un nuevo software en 5,3 millones de coches diésel, se comprometieron a financiar con premios en efectivo la compra de vehículos no contaminantes y acordaron participar en el Fondo de Movilidad con 250 millones de euros. Por su parte, el Ejecutivo aceptó aportar otros 250 millones al Fondo.

Durante una comparecencia ante la prensa, Merkel señaló que el Gobierno hablaría con los máximos representantes de la industria automovilística para estudiar en qué medida el sector podría contribuir en el Fondo. La canciller no mencionó cifras, pero habló de una "contribución sustancial" del sector. Sigmar Gabriel, por su parte, recordó que la Industria esta en condiciones de aportar "mucho más que los 250 millones" que aceptó pagar.

La prioridad del encuentro fue buscar medidas urgentes para evitar las prohibiciones de circulación que amenazan a los propietarios de coches diésel, una visión casi apocalíptica en un país donde el coche es considerado uno de los bienes más preciados de los alemanes.

"El tiempo apremia y todos estamos de acuerdo en que se trata de un esfuerzo considerable", dijo Merkel y añadió que podrán recibir dinero todos los municipios cuyos niveles de contaminación superen los limites establecidos, además de las 28 ciudades alemanas a las que Bruselas ya les ha abierto un procedimiento por su elevada contaminación.

Las ciudades y municipios afectados podrán utilizar el dinero del Fondo para implementar conceptos ecológicos de movilidad, modernizar el transporte público, fomentar los coches eléctricos y ampliar la red de repostaje para estos vehículos.

Más información