Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los vigilantes de El Prat votan si desconvocan la huelga bajo la presión institucional

El ministro De la Serna advierte a los empleados de Eulen que esta es "la última oportunidad" para evitar el laudo arbitral

Los vigilantes de seguridad del aeropuerto de El Prat votan el domingo, por segunda vez, si desconvocan la huelga indefinida prevista a partir del lunes por sus bajos salarios. Tras un primer rechazo a la oferta de la Generalitat, la asamblea afronta una intensa presión institucional: el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, advirtió a los empleados de Eulen de que es su “última oportunidad” para evitar el laudo arbitral, que les haría volver al trabajo, y la intervención de la Guardia Civil.

Personal de Aena informa el sábado a los usuarios en los accesos a las puertas de embarque del Aeropuerto de El Prat.

El conflicto laboral en los filtros de seguridad de El Prat, que comenzó el pasado 24 de julio, ha provocado molestias a miles de pasajeros y ha abierto una nueva batalla política entre la Generalitat y el Gobierno. Los paros parciales y las huelgas de celo que han tenido en vilo al segundo aeropuerto español tuvieron un punto de inflexión el jueves. Los trabajadores rechazaron en asamblea la oferta lanzada por el Gobierno catalán —que ejerce de mediador en el conflicto— y aceptada por la multinacional Eulen, la adjudicataria del servicio. Esa propuesta recogía un complemento salarial de hasta 200 euros al mes en 12 pagas, además de otras mejoras organizativas.

 El no de los trabajadores desató las críticas de la Generalitat, que reprochó al comité de huelga haber incluido otras opciones (no previstas inicialmente) en lo relativo a la mejora económica. El resultado de las votaciones también llevó a Fomento a mover ficha e involucrarse —más de dos semanas después— en la gestión de un conflicto que compromete la imagen de Barcelona como destino turístico.

El ministro De la Serna anunció dos medidas que pueden dar al traste con los objetivos de los trabajadores si mantienen la convocatoria de huelga indefinida: la intervención de la Guardia Civil en los controles de seguridad —justificada por motivos de seguridad—; y la aplicación de un laudo obligatorio, una resolución que dicta el mediador al final del proceso de arbitraje y que obligaría a los vigilantes a ocupar de inmediato sus puestos de trabajo.

Toda esa presión institucional forzó al comité de huelga a convocar una nueva asamblea para el domingo. La votación se celebrará en un centro cívico de El Prat de Llobregat entre las 11.00 y las 19.00, para facilitar la asistencia del mayor número de vigilantes.

El asesor del comité de huelga, Juan Carlos Giménez, se mostró el sábado escéptico sobre un cambio de opinión de la asamblea y vio más factible un segundo no. Giménez recordó que los trabajadores ya se pronunciaron el jueves contra la misma propuesta. Otras fuentes del comité de huelga, sin embargo, se mostraron partidarias del para “poner fin al asunto”.

De la Serna confirmó el sábado que, aunque confía en la “responsabilidad” de los empleados, ya ha puesto en marcha el mecanismo para activar el laudo arbitral. El Gobierno, afirmó, “nunca va a permitir que millones de españoles estén sujetos a posturas intransigentes de unos pocos”.

Sindicatos y partidos criticaron la gestión del Ejecutivo. El secretario general de la UGT, Josep Maria Álvarez, ve innecesario que se acuda al laudo para resolver la huelga. “El Gobierno ha cogido un atajo e intenta matar moscas con cañones”. Álvarez también cree que la intervención de la Guardia Civil supone “conculcar el derecho de huelga”. La diputada de la CUP Mireia Vehí ve el refuerzo de los controles con fuerzas de seguridad como “una acción ilícita de esquirolaje”.

Paros parciales en plena votación

El aeropuerto de El Prat registró ayer, en vísperas de la votación decisiva sobre la huelga indefinida, colas de 20 minutos en los controles de seguridad. Conscientes del conflicto laboral, muchos pasajeros llegaron a las terminales con más antelación de la habitual. Las mayores colas (de hasta 40 minutos) se registraron a primerísima hora, pero después la situación se normalizó.

Este domingo, sin embargo, las colas pueden volver a El Prat. Los trabajadores de Eulen tienen prevista, en plena votación, la última huelga parcial en el aeropuerto. En las jornadas en las que no han convocado formalmente paros, los trabajadores han llevado a cabo una huelga de celo, lo que ha hecho aumentar los problemas a los pasajeros.

A la espera de lo que decidan hoy los trabajadores, la presencia de la Guardia Civil se ha hecho más evidente. Los agentes se dejaron ver ayer un poco más. Aunque las tareas las siguieron desarrollando los empleados de Eulen, algunos agentes participaron, discretamente, en la organización de la cinta para pasar el escáner e incluso en la lectura de las tarjetas de embarque.

Más información