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El conflicto de El Prat se extiende por la red de aeropuertos de Aena

UGT convoca huelga en los aeródromos de Santiago y A Coruña, cuyos vigilantes pertenecen a Prosegur y Eulen

Santiago de Compostela / Madrid

La huelga de los vigilantes en los controles de acceso al embarque del aeropuerto de Barcelona se contagia por la red de Aena. Los sindicatos (UGT, CC OO y USO) denuncian la precarización creciente que ha convertido la situación en un “polvorín”. Advierten del riesgo de que el conflicto se extienda incluso a la plantilla de Aena, no solo a las de las subcontratas. UGT ha convocado este jueves paros parciales de vigilantes en los aeropuertos de A Coruña y Santiago desde el 20 de agosto.

Reunión de los trabajadores de Eulen Seguridad de El Prat, en Barcelona.

A comienzos del verano, varios acuerdos in extremis evitaron conflictos laborales en los aeropuertos de Madrid-Barajas y de Ibiza. Pero la huelga de vigilantes de El Prat, donde la seguridad corre a cargo de Eulen, ha prendido la mecha en otros aeródromos. Los sindicatos denuncian que la situación de los trabajadores de seguridad en estas infraestructuras se ha precarizado mucho “por las subcontratas con precios a la baja”, apunta Sergio Picallo, de UGT. “La realidad es que es un polvorín que puede extenderse fácilmente. Los trabajadores están hartos de aguantar un sector cada vez más precario”, señala Diego Barragán, de CC OO.

Las empresas que prestan los servicios en los aeropuertos se rigen por los convenios colectivos sectoriales. El problema, denuncia Picallo, es que los precios a los que Aena adjudica los servicios hace que se incumplan los complementos pactados, los turnos o las jornadas laborales. Basilio Febles, de USO, pone un ejemplo de la precarización: “Hay aeropuertos con turnos en los que las mujeres [vigilantes] tienen problemas para ir al baño. Siempre tiene que haber una por control y eso no pasa cuando van al servicio”.

El pago del complemento de radioscopia a toda la plantilla y el fin de las ampliaciones horarias en turnos de tarde son las demandas que UGT hace en el aeropuerto de A Coruña a la compañía Eulen en su convocatoria de huelga. En Santiago, reclaman a Prosegur el pago de al menos seis horas de trabajo al día para los empleados con jornadas inferiores.

Tampoco en Barajas parece, pese al pacto de comienzos de verano, que el fantasma del conflicto se haya desvanecido. Allí una asociación de vigilantes (AVA Madrid Barajas), sin representación en el comité de empresa, anunció que va a convocar paros con el apoyo de Alternativa Sindical. Además, los problemas laborales pueden alcanzar a otras subcontratas, como la limpieza, apuntan Picallo y Febles.

Aena, en cambio, no ve peligro de un estallido laboral. Antes de la convocatoria en Galicia afirmaba que no tenía constancia de que la situación se fuera a extender a otras empresas de seguridad y lo reducía al conato de huelga que hubo en un servicio de seguridad de El Prat que presta Ilunion, no el de Eulen, raíz del conflicto.

Y por si estos problemas son pocos, a Aena se le está abriendo otro frente añadido al de las subcontratas: su propia plantilla amenaza ahora con sumarse a las protestas. Los sindicatos con más representación (UGT, CC OO y USO) advierten de que convocarán paros de 24 horas en los aeropuertos desde el 15 de septiembre si la dirección no se aviene a negociar sus reivindicaciones antes del 16 de agosto.

Los paros afectarían a los 7.000 trabajadores de la plantilla (todos menos los controladores). Sus demandas fundamentales son recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos años, que cifran en un 8%, y contrataciones de 700 empleos tanto en Aena como en Enaire para cubrir bajas y jubilaciones.

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