Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

¿Eres un cliente modélico o un apestado para las aseguradoras de coches?

Estos son todos los datos que la compañía mirará con lupa antes de hacerte una póliza y las claves para que no te engañen

Un modelo León ST Cupra de Seat.
Un modelo León ST Cupra de Seat.

Cada día se producen de media 280 accidentes de tráfico que provocan algún tipo de daño. Hay más de 31 víctimas a diario y, entre ellas, unos 5 fallecidos. Estos son solo tres de los principales datos del último balance de los siniestros en las carreteras españolas, elaborado por la Dirección General de Tráfico (DGT), y que se refiere al año pasado. Suficientes, a todas luces, para entender la importancia de que todos los conductores tengan un seguro.

La obligación de que todos los coches en circulación tengan una póliza que cubra la responsabilidad civil de su conductor hace que su contratación se perciba como un acto casi automático, un trámite inevitable y, en cierta medida, descontado. Por el contrario, las aseguradoras miran con mucho detenimiento los datos de sus clientes potenciales y de los vehículos por los que estos piden cobertura. Y dependiendo de si los consideran clientes modélicos y piensan que serán una fuente de gastos, les hacen una oferta mejor o peor. ¿Cuáles son esos datos clave? ¿Das con el mejor perfil?

El tomador interesa más que el conductor

De manera aparentemente ilógica, a la hora de estudiar el riesgo de una póliza para un coche, la aseguradora analizará con mucha atención el historial del tomador del seguro (el que figure como titular en la póliza), más que el del conductor. Para ello, las compañías cuentan con el fichero Sinco elaborado por la empresa Tirea, en el que se reflejan todos los datos sobre los accidentes que haya tenido el tomador.

De hecho, es perfectamente posible que en el contrato de seguro estén tres figuras distintas: el propietario del coche, su conductor, y el tomador del seguro. “No es nada infrecuente”, admite el director técnico de la correduría de seguros Lluch & Juelich Brokers, Carlos Lluch. “Está claro que si se estudiara el fichero Sinco del conductor, sería muy fácil el fraude, es decir, identificarle con alguien que no tiene un mal historial”, explica. Para aminorar los riesgos de posibles ilícitos, las aseguradoras prefieren centrarse el fichero Sinco del tomador, puesto que es él quien asume el pago de la prima y que manifiesta un interés cierto en el seguro.

Dime qué coche tienes y evitaré asegurarte

Propietario, un chico joven; tomador y conductor declarado, su madre sexagenaria; el vehículo, un coche juvenil y deportivo con un equipo audio de 2.000 euros y una barra porta esquíes: no hay mejor perfil, en palabras de Lluch, para provocar un “mosqueo” a la aseguradora. “En esos casos puede hasta denegarse el aseguramiento o proponerse en otras condiciones, especialmente si se detecta que el conductor declarado tiene otro vehículo”, zanja el experto.

Según la experiencia de Lluch, que poseer, por ejemplo, un Seat Leon 150 CV o un Renault Clio 220 CV, si eres varón de entre 18 y 30 años, será motivo de huida para muchos seguros. Por su relación entre peso y potencia y por el perfil habitual del utilizador de estos coches, se trata de vehículos que se suelen asociar a altos niveles de riesgo que pocas compañías quieren asumir por un coste moderado.

Tu Porsche Panamera no le gusta al seguro

Algunas aseguradoras miran de reojo también los vehículos de lujo, señala Lluch, aunque el seguro sea a terceros y en principio solo cubran los desperfectos causados a otros. Es el caso de aquellas compañías que se adhieren a los convenios del Centro Informático de Compensación de Siniestros (Cicos), que tienen por objetivo agilizar los trámites entre las distintas compañías.

Según estos convenios, cuando hay un accidente, el seguro deudor no paga directamente al seguro acreedor la indemnización correspondiente al gasto de reparación que este soporta. Por el contrario, el acreedor recibe una cuantía fija —el llamado módulo de compensación, que el año pasado era de unos 880 euros— que no depende del gasto real sino del coste medio de las reparaciones gestionadas por Cicos. Así, por ejemplo, si solamente se ha tenido que sustituir un intermitente por valor de 80 euros, el seguro acreedor se quedará con los restantes 800 euros.

“A las aseguradoras no les gustan los coches de alto valor como el Porsche Panamera porque, aunque el siniestro sea solo parcial, recuperan muy poco de la compensación, ya que es probable que en estos modelos muchas reparaciones, por menores que sean, rebajen esta cuantía”, redunda el experto.

La existencia de estos convenios es también una razón muy válida para que se escoja con mucho cuidado la aseguradora, subraya Lluch. “Debe tener muy buenos criterios de valoración porque va a ser tu compañía la que va a peritar y a pagar la reparación aunque la culpa la tenga otra aseguradora”, evidencia. Si el seguro es de bajo coste, estará forzado a recortar de donde pueda: talleres concertados, piezas recicladas o elementos excluidos, para poder quedarse con cierto margen del módulo.

Si eres novato, pagarás más

Acabar de sacar el carnet de conducir también resta puntos ante al seguro. “Excluir un perfil novel es muy fácil”, asevera Lluch. “A los mediadores les dicen que nada de jóvenes por debajo de cierta edad o con menos de una cierta cantidad de años de experiencia, y asunto cerrado”. Hay más tolerancia con las chicas, admite, “simplemente porque suelen tener un comportamiento más maduro y responsable, así de claro”.

Las fórmulas de exclusión de los novatos que adoptan las compañías son las más distintas y, según este experto, es imposible generalizar su actitud. Eso sí, ser el hijo de un cliente, en la mayoría de los casos, suele ser un gran punto a favor para esquivar la exclusión o suavizar las condiciones económicas.

Los barrios deprimidos levantan sospechas

A la hora de asegurar un coche, una práctica muy común es la de tener muy en cuenta el lugar de residencia del tenedor. “Algunas compañías toman decisiones en función del código postal y rechazan el aseguramiento si se trata de una zona deprimida, pues presumen problemas futuros o posibles fraudes”, afirma Lluch. Utilizan, según este experto, “bases de datos propias y ajenas”, como las tablas del INE por provincias y poblaciones que informan sobre el índice de pobreza, criminalidad o renta media.

El ramo de autos es “el epicentro de los intentos de engaño”, detalla una nota de prensa de la patronal del seguro, Unespa. “Seis de cada 100 lesiones por accidente de circulación esconden un fraude, ya sea por una simulación del siniestro o por una exageración del daño padecido”, añaden. Cada año varias entidades como la propia Unespa, ICEA y la Dirección General de Seguros y de Fondos de Pensiones organizan concursos de solución de fraudes. Los casos que se toman en cuenta (181.000 el año pasado, de los 350.000 estimados) se dividen por zona. “Normalmente Murcia se lleva la medalla de oro”, señala Lluch.

Si eres moroso, te queda el CCS

Finalmente, algunas aseguradoras consultan los ficheros de morosidad. Si estás inscrito en uno de ellos es probable que te nieguen la póliza. “No lo admiten, pero lo están haciendo”, afirma Lluch. En este caso, no te desesperes. Deberás acudir al Consorcio de compensación de seguros (CCS), que es la entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Economía a la que incumbe por estatuto, entre otros cometidos, la cobertura obligatoria de los automóviles no aceptados por las compañías aseguradoras.

Más información