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CaixaBank gana 839 millones, un 31% más, tras la integración de BPI

El banco luso aporta 77 millones de euros al resultado de la entidad catalana

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, en la rueda de prensa de esta mañana
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, en la rueda de prensa de esta mañana

CaixaBank logró un beneficio de 839 millones de euros durante el primer semestre de 2017, un 31,6% más con respecto al mismo periodo de 2016. La integración del banco luso BPI —que aportó 77 millones de euros a las ganancias— y la actividad comercial han aumentado el crecimiento del grupo, explicó ayer el consejero delegado Gonzalo Gortázar. La entidad catalana también sacó pecho de ser líder en banca comercial a pesar de los movimientos tras la caída del Popular.

Gortázar responsabilizó de los buenos resultados a la “elevada calidad” de la actividad netamente bancaria. De ella, explicó, se derivan el 93% de los ingresos. El margen bruto de la entidad catalana tuvo una mejora anual del 5,7% con respecto a los primeros seis meses de 2016, situándolos en los 4.280 millones de euros. La incorporación de BPI, que entró en los libros de CaixaBank en febrero, implicó un aumento de dos millones de clientes, con lo que el grupo ya cuenta con un total de 15,8 millones, explicó el consejero delegado.

Sin cláusulas que estipulen la independencia

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzálo Gortázar, esquivó ayer en varias ocasiones la pregunta sobre los posibles efectos de un referéndum independentista en Cataluña.

“Vamos a seguir centrados en lo que nos toca, que es dar el mejor servicio, conseguir clientes. Eso es lo que hemos hecho en el pasado, en situaciones de más o menos tensión, y lo vamos a seguir haciendo en el futuro en situaciones como las que puedan devenir”, explicó el ejecutivo.

Sin embargo, Gortázar descartó que incluya cláusulas antiindependencia en sus operaciones, como la de integración con BPI.

“Los resultados son buenos en su cuantía, pero sobre todo son buenos en su composición”, explicó el consejero delegado. El margen de intereses subió un 15,1% respecto al mismo periodo del año pasado, llegando a los 2.349 millones de euros. BPI aporta en este epígrafe un crecimiento del 8,2%, mayor al de CaixaBank en solitario. Una mejor evolución tuvieron los ingresos por comisiones, que crecieron el 23,9% hasta los 1.252 millones de euros y en donde la contribución de ambas es más igualada.

En lo que va de 2017 se han dedicado 106 millones de euros a gastos de reestructuración del banco portugués, que aporta 77 millones de euros a los beneficios del grupo. En total, los gastos de administración y amortización recurrentes han subido un 10,7%, 2.216 millones de euros. Los dos acuerdos de jubilaciones suscritos en lo que va del año permitirá un ahorro de 104 millones anuales. Las ganancias y pérdidas por activos financieros cae un 70% hasta los 177 millones. La venta del 2% de la participación de BPI en BFA ha impulsado la caída de los ingresos de la cartera de participadas, que se reduce un 2,8% hasta los 389 millones de euros.

Los clientes del Popular

Gortázar declinó cuantificar el impacto que ha tenido en CaixaBank la huida de clientes del Banco Popular tras la crisis que terminó en la compra de la entidad por parte del Santander. El banco catalán acepta que se ha visto beneficiada y acepta que muchos han aterrizado en sus oficinas. “Lógicamente, si hay una entidad que tiene salidas, como principal banco minorista, somos uno de los beneficiados aunque no hemos tenido ninguna campaña o programa centrado en una entidad en dificultades”, insistió el ejecutivo.

El reparto de los clientes que dejaron la entidad que presidía Emilio Saracho, supone Gortázar, se ha hecho en función de las actuales cuotas de mercado de las entidades bancarias. Y el consejero delegado aprovechó para recordar su posición dominante. Uno de cada cuatro españoles trabaja con CaixaBank como su principal entidad.

En los últimos 12 meses, los saldos dudosos en CaixaBank se han reducido en 2.044 millones de euros. En el último trimestre, 574 millones. CaixaBank lo atribuyó a la mejora en la calidad de la cartera crediticia y a que la ratio de morosidad se sitúa en 6,5%, 0,4 puntos porcentuales inferior a la que registró al final de 2016.

El consejero delegado confirmó que el crédito en España se ha estancado, con una ligera caída. En CaixaBank, sin contar BPI, la cartera total se mantiene estable, mientras que la sana se incrementa un 0,5% en el año. Se trata de una cifra mejor que la del conjunto del sector. El crecimiento intersemestral del crédito al consumo subió un 19%, pasando de los 3.176 millones de euros en los primeros seis meses de 2016 a los 3.768 millones de este año.

“Nuestro foco es el crecimiento orgánico, estamos contentos con el crecimiento de las cuotas de mercado. En BPI nos quedan cosas por hacer y queremos seguir trabajando allí”, aseguró Gortázar, aunque no descartó el estudiando las posibles ofertas de adquisiciones. El consejero delegado también calificó de “gran acierto” incentivar las hipotecas a tipo fijo en España, en la línea de la ley que prepara el Gobierno.