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CC OO y UGT dan por muerto el pacto salarial y auguran un “otoño difícil”

La exigencia de los sindicatos de una cláusula de garantía de los salarios ligada a la inflación rompe las negociaciones

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez.
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez.

Las negociaciones del acuerdo salarial para este año se han roto. El motivo ha sido la exigencia de los sindicatos de una cláusula de garantía que revisase al alza los salarios si la inflación cerraba el año por encima del acuerdo salarial previsto. Para los empresarios esto era anatema, pues según alegan no pueden trasladar a los clientes esa subida al cierre del ejercicio. Para los sindicatos, era una cuestión de volver a garantizar el poder de compra después de años de pérdidas.

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha dado por “muerto” este miércoles el pacto salarial para 2017, el documento que sirve de guía para todos los acuerdos que se firman de negociación colectiva en España. El líder sindical acusó a las patronales de mostrar una actitud “irresponsable” en un momento en el que el PIB crece por encima del 3% y la inflación se sitúa entre el 1,5% y el 1,9%, según ha recogido Europa Press.

Por su parte, Comisiones Obreras ha afirmado que las patronales CEOE y Cepyme han sido “incapaces de reconocer la necesidad de trasladar a las rentas salariales la recuperación de la economía española y de las empresas”. “La negociación colectiva se enfrenta a un otoño difícil”, ha vaticinado el comunicado difundido con UGT.

Las centrales sindicales han reaccionado así al documento que hicieron público CEOE y Cepyme el pasado martes bajo el título de Reflexión final ante el acuerdo para el empleo y la negociación colectiva. En el texto, las patronales se negaron en redondo a la introducción de un mecanismo que ligase los aumentos de sueldo a la inflación: “Los incrementos salariales deben venir por la productividad, la competitividad y la mejora de los márgenes empresariales. Ya nunca más tendrán nada que ver con la inflación”, zanjaba la nota de las patronales. Y precisamente este punto ha impedido el acuerdo. Ya solo se reunirán para negociar de 2018 en adelante.

Mientras que CC OO y UGT proponían una banda de repuntes de sueldos entre el 1,8% y el 3%, CEOE y Cepyme ofrecían una horquilla entre el 1,2% y el 2%, más medio punto adicional en función de las circunstancias de cada sector. Las organizaciones empresariales incluso sostenían en su documento que la negociación colectiva podría acabar el año, de media, con una subida salarial entre el 1,6% y el 1,8%, por encima de la previsión de inflación situada en el 1,5%.

No hay una bola de cristal

Sin embargo, los sindicatos consideran que no existe una bola de cristal para saber cómo va a acabar el año la inflación. E incluso si los precios pudiesen acabar el año por debajo de los incrementos pactados, para los sindicatos resulta esencial introducir de nuevo la cláusula de garantía. Así se podría restablecer la práctica de vincular los salarios a la inflación cuando esta ocurriese.

Sin embargo, esta práctica se había desterrado durante la crisis. Y los empresarios no tienen la menor intención de recuperarla. A su entender, las subidas de precios suelen ocurrir por encarecimientos de las materias primas que vienen de fuera y no se puede pretender compensarlas por decreto, dañando la competitividad. Además, en su opinión esa subida que se haría en diciembre no se podría trasladar a posteriori a los precios que habían ofrecido al cliente durante todo el año.

Los sectores que sí han firmado

De los tres principales acuerdos de negociación colectiva suscritos este año, dos no recogen la cláusula de salvaguardia contra la inflación: ni la construcción, ni los grandes almacenes lo hacen.

No obstante, la construcción ha firmado una subida del 1,9% y los grandes almacenes, un 2,5%. Ambos venían de sueldos bajos y con años de congelación salarial. Por el contrario, seguros firmó una banda del 1% al 2,5% con un compromiso de revisión por el IPC. CC OO explica que les valía que se recogiese esta cláusula o que hubiese un repunte sustancial de la parte baja de los salarios. En cambio, CEOE defiende que el poder adquisitivo solo debería restablecerse con ganancias de productividad.

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