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El magnetismo de Montreal

La ciudad canadiense refuerza la colaboración entre centros de estudios, empresas e instituciones públicas para aumentar su atractivo

Alumnos trabajando en uno de los laboratorios de la Escuela de Tecnología Superior de Montreal
Alumnos trabajando en uno de los laboratorios de la Escuela de Tecnología Superior de Montreal

Montreal puso fin este año al reinado de París como la mejor ciudad para los estudiantes internacionales, según la clasificación de Quacquarelli Symonds (QS), firma británica especializada en educación. La lista de QS se establece de acuerdo a aspectos como el nivel académico, la población estudiantil, la calidad en instalaciones, el mercado laboral y los costes de matrícula y manutención. Este año se añadió la opinión de 18.000 estudiantes y recién graduados por medio de una encuesta mundial. La metrópoli de Quebec avanzó seis lugares respecto a 2016. “Contamos con grandes ventajas y tenemos una estrecha colaboración entre diversos actores”, señala Martin Goulet, vicepresidente de talentos internacionales de Montreal International, organismo dedicado a promocionar a la ciudad.

La urbe canadiense cuenta con alrededor de 125.000 estudiantes universitarios; unos 32.000 son extranjeros. La brasileña Helena Rati estudia un MBA en la Universidad McGill, una de las más prestigiosas de Canadá. “Me siento cómoda en Montreal. Hay gente de todo el mundo y existe una rica oferta cultural en una ciudad de buen tamaño. El MBA es muy completo y se imparte en grupos pequeños”, comenta. También dice que su decisión tuvo que ver con la chequera: “Los programas similares en Estados Unidos me parecieron muy costosos, además de que el alquiler y otros servicios en Montreal no son altos”.

Amplia oferta

Francis Brown es consejero en el Servicio de Relaciones Internacionales de la Universidad de Quebec en Montreal. Añade que la fuerza de esta ciudad también radica en la presencia de numerosos organismos internacionales y subraya los servicios para los estudiantes extranjeros. Además de McGill y de la Universidad de Quebec, instituciones como la Escuela Politécnica, la Universidad Concordia y la Universidad de Montreal también disponen de oficinas para atender a los estudiantes extranjeros. La ciudad tiene también la ventaja del bilingüismo. “Estudio en una universidad anglófona, pero hago una pasantía en una compañía farmacéutica donde puedo mejorar mis conocimientos en francés”, dice Helena Rati.

Existe otro elemento que juega a favor de esta urbe en el plano internacional: su cercana relación con la tecnología. Montreal fue nombrada ‘ciudad inteligente’ en 2016 por el Intelligent Community Forum, ya que recurre a los avances tecnológicos para aumentar la calidad de vida de sus habitantes y generar mayor desarrollo económico, todo bajo una perspectiva multisectorial.

El Barrio de la Innovación es buen ejemplo de ello. Nacido en 2013 como una iniciativa universitaria, este proyecto cuenta con el respaldo financiero de la alcaldía, los gobiernos provincial y federal y una larga lista de empresas. “Trabajamos con compañías de renombre, como IBM y Ericsson, pero también con firmas más pequeñas que están desarrollándose con rapidez”, comenta Antoine Leduc, director de comunicaciones del Barrio de la Innovación. Señala las ventajas de este espacio para los estudiantes extranjeros: “Tenemos una cifra grande de creadores. Montreal se está convirtiendo en un centro mundial de investigación y desarrollo. Es un ambiente excelente para un alumno”. Agrega otro elemento: “Trabajamos con las incubadoras universitarias de negocios. Brindamos un acompañamiento muy cercano para los estudiantes que quieran desarrollar su propia idea empresarial”.

La ciudad se ha ubicado como una de las grandes protagonistas a nivel mundial en tres sectores tecnológicos: la aeronáutica, la inteligencia artificial y los videojuegos. Cédric Orvoine, vicepresidente de recursos humanos y comunicaciones de Ubisoft Montreal, comenta que la apertura del estudio que tiene la firma francesa de videojuegos en la ciudad tuvo mucho que ver con la buena reputación universitaria. Expresa igualmente orgullo, ya que los lazos entre la compañía y los centros de enseñanza han contribuido a tener formaciones del más alto nivel en esta industria. “Hemos crecido de la mano. Hoy Montreal goza de gran fama por sus programas de enseñanza relacionados con los videojuegos. Esto suscita gran interés de parte de estudiantes de muchos países y les permite tener acceso a trabajos en este ramo”. Además, Ubisoft Montreal realiza investigación con profesores y estudiantes.

Necesidad de talento

La Escuela de Tecnología Superior (ETS) es una institución que, pese a su tamaño discreto, tiene un papel clave en el crecimiento económico de la ciudad y de la provincia de Quebec. Jean Belzile, director de desarrollo estratégico de la ETS comenta: “La mitad de nuestros estudiantes de máster y doctorado son extranjeros. Necesitamos a muchos más. La economía de Quebec requiere de estos talentos. Sabemos que una gran parte de los estudiantes que vienen a Norteamérica lo hacen por las ciencias aplicadas”. Afirma que la ETS inculca la experiencia práctica de sus alumnos: “Contamos con un programa sólido de pasantías. Estamos asociados con muchas empresas como Bombardier, Hydro-Québec y SNC-Lavalin, tanto en pasantías como en investigación”.

A la urbe, no obstante, le quedan aspectos por mejorar. Montréal International publicó en 2015 un sondeo donde el 51% de los estudiantes extranjeros manifestaba deseos de permanecer en la ciudad pero sólo 20% lo conseguía. “El mayor freno ha sido el acceso al empleo y la falta de información sobre gestiones migratorias. Las universidades hacen un gran trabajo de atracción, pero es necesario complementarlo con una mayor tasa de retención. Por ello preparamos un plan que pusimos en marcha hace seis meses”, afirma Goulet. El programa Je choisis Montréal incluye sesiones de información, actividades y reuniones para desarrollar contactos con industrias específicas.