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El jefe del mayor banco de EE UU dice que a veces siente vergüenza por sus políticos

Jamie Dimon, consejero delegado de JPMorgan Chase, pide una acción decidida para apoyar el crecimiento invirtiendo en educación e infraestructuras

James Dimon, consejero delegado de JPMorgan Chase
James Dimon, consejero delegado de JPMorgan Chase REUTERS

Arranca la temporada de resultados en Wall Street y el consejero delegado de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, aprovecha la ocasión para expresar su frustración con la disfunción política que se vive en Estados Unidos. El máximo ejecutivo del mayor banco del país llegó a decir en la conferencia con analistas que hay momentos en los que siente “casi vergüenza de ser americano” cuando viaja a otros países por todas las “estupideces con las que hay que lidiar” en EE UU.

El rendimiento de los bancos en el segundo trimestre se sigue muy de cerca para entender el impacto de la situación política. Los mercados están en máximo pero el caos en Washington está provocando una parálisis a la hora de sacar adelante iniciativas que acelerar el crecimiento. Dimon, que preside el grupo que representa a las mayores empresas del país y que se considera un demócrata, no señaló a nadie en concreto.

Se limitó a decir que hay países que entienden la importancia de invertir en el desarrollo de las infraestructuras y en educación. La estadounidense, añadió, “es una de las sociedades más burocráticas del mundo” y por eso exigió que se adopten “decisiones inteligentes” para reactivar el crecimiento. Dimon, que en términos generales apoya la agenda de Donald Trump, recordó que la economía de EE UU lleva ocho años creciendo por debajo del 2%.

Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, ya dijo el jueves en su comparecencia semestral ante el Senado que en esta situación es muy difícil que se logre una tasa de crecimiento superior al 3% como la que había antes de la crisis. Jamie Dimon cree que se podría lograr una expansión “mucho más robusta” si hubiera una acción legislativa concreta en el ámbito fiscal que libere inversiones.

“EE UU debe empezar a centrarse en políticas que beneficien a todos los estadounidenses”, reiteró, “si no dañaremos al ciudadano medio”. Pese al bloqueo político que se arrastra desde la presidencia del demócrata Barack Obama y que continúa con el republicano Donald Trump, el banquero asegura que las empresas estadounidenses son más fuertes y poderosas que antes de la gran recesión.

JPMorgan Chase registró unas ganancias de 7.030 millones de dólares en el segundo trimestre. Es una mejora del beneficio del 13% cuando se compara con el mismo periodo de 2016. El grupo financiero tuvo ingresos por valor de 26.410 millones. Citigroup también publicó sus cuentas este viernes. En su caso redujo el beneficio un 3%, a 3.870 millones, tras ingresos de 17.900 millones.

Aunque el banco de Jamie Dimon superó con sus resultados las previsiones de los analistas, anticipó que habrá una moderación en los ingresos que registra por vía de los créditos a empresas y particulares. No es la primera vez que el ejecutivo arremete contra los políticos en Washington, pero nunca tan duro. “¿En serio, a quién le importa cuál serán nuestros ingresos en renta fija?”, concluyó.