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Carteras para el segundo semestre

La Bolsa es el activo más recomendado, pero los expertos avisan de que ahora hay que ser mucho más selectivos

Carteras para el segundo semestre

Los activos de riesgo, principalmente la renta variable, fueron los grandes protagonistas en la primera parte del año. Un crecimiento económico aceptable, tipos de interés todavía muy bajos y una percepción de menor riesgo político impulsaron las Bolsas, acumulando muchas de ellas revalorizaciones superiores al 10%. El panorama inversor que dibujan los expertos para el segundo semestre de 2017 es similar, aunque con algunas matizaciones. Aconsejan sobreponderar las acciones, pero de una manera mucho más selectiva por la subida acumulada. En la parte de deuda, prefieren la renta fija privada antes que los bonos públicos. En el caso de las zonas geográficas creen que hay más oportunidades en Europa, que en EE UU, lo que les lleva a tener mayor exposición al euro que al dólar.

Renta variable.

El calentón de las cotizaciones lleva a los analistas de Orey Financial a pensar que es factible ver correcciones en las Bolsas del entorno del 5%. Ese sería el momento, en su opinión, para elevar de nuevo el peso de la renta variable en la cartera. “Viendo el comportamiento tan positivo que han tenido la mayoría de las Bolsas, somos un poco más prudentes. Las valoraciones son más exigentes y el mercado podría agarrarse a cualquier argumento coyuntural para buscar correcciones. Si bien continuamos siendo optimistas sobre los sectores más cíclicos, actualmente ponderaríamos más a los valores defensivos”, argumentan.

Tras las elecciones en Europa (Holanda, Francia y Reino Unido) y una cierta estabilización política tras el huracán que se destacó con la victoria de Trump, los riesgos políticos han pasado a un segundo plano. Por eso, desde Diaphanum advierten de que el principal riesgo de los mercados financieros en este momento es la “complacencia”. “Cuando las volatilidades están tan bajas cualquier cuestión inesperada provoca recortes importantes. Por ejemplo, un petróleo por debajo de los 45 dólares el barril puede generar tensiones”, según Miguel Ángel García, director de inversiones de esta sociedad de asesoramiento patrimonial. Desde Diaphanum recuerdan que las Bolsas están valoradas en su media histórica, y tendrán recorrido adicional en la medida en que avancen los resultados empresariales, “que en un entorno económico de aceleración se están revisando al alza”.

La renta variable de la zona euro concinta todas las miradas; Wall Street cotiza caro

Deutsche Asset Management apuesta porque la tendencia alcista de las Bolsas se mantendrá. “Es difícil identificar los factores que podrían poner fin a este ciclo. Los beneficios empresariales en el primer trimestre fueron buenos y las propias compañías se muestran optimistas”, dice Thomas Schüssler, co-responsable de renta variable. Deutsche AM cree que la Bolsa europea, particularmente la alemana, “es en estos momentos una inversión prometedora”. Entre los mercados emergentes, la gestora se decanta por las Bolsas asiáticas. “La incertidumbre en torno al Gobierno de Trump y la previsión de un dólar más débil juegan en contra de la renta variable estadounidense”, argumentan.

Esta opinión es compartida por Ángel Olea, director de inversiones de Abante: “Salvo la Bolsa americana, que nos parece que empieza a estar cara, apostamos por las acciones porque cotizan en niveles por debajo de su media histórica, y porque los activos sustitutivos no suponen competencia ahora mismo si atendemos al binomio rentabilidad-riesgo”. En el caso de esta entidad, las acciones de las empresas europea son también su prioridad. “Una vez despejadas las incógnitas políticas, vemos un cambio de tendencia claro tanto en el crecimiento económico de la zona euro como en los beneficios empresariales”, señala Olea. El gran cambio estratégico de Abante en relación a comienzos de año es que vuelve a mira al dólar con buenos ojos tras el reciente rally del euro.

Renta fija.

Algunos analistas cree que puede llegar una corrección. Ese sería el momento de comprar

Las políticas monetarias de los bancos centrales marcan la pauta en los activos de renta fija. Los expertos creen que las medidas seguirán siendo expansivas, pero con matices. La Reserva Federal de EE UU ha iniciado la subida de los tipos de interés y además reducirá su balance. Por su marte, el BCE, aunque mantiene los tipos en mínimos, ha reducido la compra de bonos. En este contexto, desde Diaphanum creen que la tesorería, aunque rendirá muy poco, servirá al menos para preservar el patrimonio. “Los bonos gubernamentales están caros influenciados por las compras del BCE; si se mantiene la subida de la inflación y se siguen reduciendo las compras darán pérdidas. Y los bonos corporativos de alta calidad están en general sobrevalorados. Se puede tener un retorno razonable para su nivel de riesgo en bonos de alto rendimiento [bonos basura], convertibles y emergentes”, explican.

En el caso de Bankinter, han mejorado su opinión sobre la deuda soberana europea. Tenían una recomendación de vender tanto para los bonos de los países centrales de euro como para los de la periférica. Ahora, para los primeros su consejo es de mantenerse neutral, mientras que para los segundos sugieren comprar. “La caída reciente de la inflación y el mantenimiento de una política monetaria laxa favorece el atractivo de este activo. Además, la reducción del riego político ayudará al estrechamiento de diferenciales, argumento que justifica nuestra recomendación de comprar deuda periférica”, según Bankinter.