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Báñez: “Es el momento de que los sueldos acompañen la recuperación del empleo”

La ministra de Empleo mete presión a los empresarios para que los salarios ganen poder adquisitivo

La ministra de Empleo, Fátima Báñez. EFE

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha lanzado hoy un mensaje claro a los empresarios: los salarios de los trabajadores deben mejorar y la subida para 2017 —que las patronales y los sindicatos no consiguen pactar— debe permitir a los hogares ganar poder adquisitivo. "Es el momento de que los salarios acompañen la recuperación del empleo", ha señalado a los periodistas esta mañana, tras conocerse los datos de paro registrado del mes de junio. Según esos datos, el desempleo se redujo en casi 100.000 personas el mes pasado, gracias a los puestos de trabajo de la temporada estival. La Seguridad Social ganó 87.692 afiliados ese mes.

La mejora del mercado de trabajo, ha señalado la ministra, debe ir de la mano de una mejora de la calidad del empleo que se genera, que según las estadísticas tiene una marcada temporalidad y una retribución baja. "La mejora del empleo tiene que ir acompañada de una ganancia de poder adquisitivo para los trabajadores", ha advertido. "También debe ir acompañada de una ganancia de la competitividad y al tiempo, debe permitir seguir creando empleo", ha añadido.

La ganancia de poder adquisitivo implica que las subidas salariales estén por encima de la subida del coste de la vida, tradicionalmente indicado con el Índice de Precios al Consumo (IPC), que en el mes de junio se situó en el 1,5%. Para final de año, gracias a la bajada del precio del petróleo, este indicador podría acercarse al 1%, según los analistas.

De momento, los salarios de los convenios colectivos (muy marcados por la industria y las grandes empresas), registran subidas del 1,27%. Pero si se acude a la estadística de costes salariales ordinarios (incluida en la encuesta de costes laborales que elabora trimestralmente el INE y que incluyen datos de sueldos de todos los sectores), en marzo se registró un estancamiento en el 0,0% con respecto al mismo periodo de 2016.

El empleo, por su parte, crece a un ritmo del 3,8% si se mide de acuerdo con la afiliación a la Seguridad Social y algo menos si se toma la EPA, 2,3% en el primer trimestre. No es que Báñez reclame aumentos que se acerquen a esa primera cifra de afiliación. De hecho, fuentes del Ministerio apuntan que les agradan los porcentajes que adelantó EL PAÍS el mes pasado y que sitúan el pacto entre un incremento mínimo del 1,2% y un máximo del 2,5%. No obstante, CC OO era más partidaria de suscribir solo una cifra (2,75%) como un objetivo, aunque luego puede haber convenios con cifras más bajas, ya que el pacto de centrales y grandes patronales es meramente orientativo.

"Hay sectores que van como un tiro, la hostelería, las nuevas tecnologías, pero otros que todavía lo están pasando mal", apuntan en el entorno de la ministra. Por eso en el ministerio creen que una banda salarial con las cifras que se manejan es la mejor opción.

Pero sindicatos y patronales no han logrado todavía un pacto para fijar la subida salarial orientativa que los agentes sociales suelen pactar. Este ejercicio, sin embargo, sigue sin haber acuerdo, pese a que estamos ya en verano. "Julio es un buen mes para firmar el pacto", ha avisado la ministra. Ha instado a interlocutores sociales para que "con responsabilidad y compromiso" cierren "cuanto antes" el acuerdo.

No es la primera vez que Báñez interviene con declaraciones públicas para tratar de empujar el pacto salarial. Ya lo hizo en marzo, cuando la situación estuvo a punto de romperse definitivamente. Y ahora lo vuelve a hacer, cuando las partes parecen necesitar un último empujón para firmar en julio un pacto que debería guiar la negociación colectiva de 2017, es decir, llega, al menos siete meses tarde.

Sobre el otro punto importante del acuerdo, las cláusulas que garantizan el poder adquisitivo de los trabajadores si al final los precios suben más de lo pactado, Báñez ha afirmado que a ella le gusta el diseño que ha tenido en los acuerdos de 2012 y 2015. Sin embargo, la que se está diseñando es diferente aunque, como aquellas, tampoco parece fácil que vaya a entrar en vigor ya que sería parcial: solo se activaría si el IPC de final de año supera el 2%, algo que no se prevé por ningún servicio de estudios.

Se da la circunstancia de que la primera a la que ha hecho referencia Báñez, la de 2012, fue diseñada por dos personas que ahora forman parte del Gobierno y entonces estaban en los equipos de los agentes sociales: Alberto Nadal, ahora secretario de Estado de Presupuestos y entonces adjunto a la secretaría general de CEOE, y Miguel Ángel García, ahora director general de Ordenación de la Seguridad Social y entonces jefe del gabinete económico de CC OO. En ella, para que España no perdiera competitividad, se tenía muy presente la evolución de los precios en la Unión Europea y la cotización del petróleo. 

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