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Las Bolsas europeas piden a Bruselas que fomente la financiación mediante acciones

Los mercados de valores sugieren a la UE medidas para reducir la dependencia que tienen las empresas de la financiación bancaria

Antonio Zoido, presidente de BME, durante su intervención en la conferencia de la Federación de Bolsas Europeas
Antonio Zoido, presidente de BME, durante su intervención en la conferencia de la Federación de Bolsas Europeas

El estallido de la crisis financiera está a punto de cumplir su décimo aniversario. Una de las lecciones que dejó la Gran Recesión que alumbró fue la importancia de diversificar las fuentes de financiación de las empresas. Cuando los bancos tienen dificultades, cortan el grifo y, con ello, agravan los problemas. El grado de dependencia del crédito se ha corregido algo, pero Europa aún tiene mucho camino que recorrer hasta equiparse con EE UU, donde el parqué juega un papel mucho más relevante. No será una tarea fácil, porque han surgido nuevas trabas en el desarrollo de los mercados continentales como el Brexit o el creciente sentimiento antiglobalización. La última cumbre de la federación europea de Bolsas (Fese, por sus siglas en inglés) debatió sobre cómo construir un mercado de valores más líquido, transparente y eficiente.

“En comparación con EE UU y Asia, los mercados europeos tienen aún mucho potencial para contribuir en la financiación de la economía real”, reconoció Deirdre Somers, presidente de Fese, durante el evento que se celebró en París y al que acudieron varios medios, entre ellos EL PAÍS, invitados por Bolsas y Mercados Españoles (BME). Lejos de caer en la autocrítica, Somers situó la pelota en el tejado de los políticos para que reaccionen y coloquen el desarrollo de las Bolsas en el centro de la agenda de la UE. “Los mercados son una solución clave para aquellas compañías buscan mejorar su financiación y la gestión del riesgo”, destacó.

En 2016, Wall Street aportó el 48% del dinero a las compañías; las plazas europeas solo el 24%

La radiografía de la industria la hizo Oliver Wyman, que presentó un informe titulado Fortaleciendo la posición europea en los mercados globales. Los expertos de la consultora ahondaron en el mismo mensaje: Bruselas debe reducir las trabas burocráticas que restan atractivo a las Bolsas como alternativa al crédito bancario. “Sin liderazgo y compromiso político, los mercados europeos serán más ilíquidos y fragmentados, limitando con ello su función y dando una ventaja competitiva a las Bolsas de otras partes del mundo”.

Las Bolsas europeas piden a Bruselas que fomente la financiación mediante acciones

En Europa, según los datos ofrecidos por Oliver Wyman, el 49% de la financiación empresarial en 2016 fue a través de créditos bancarios, el 27% correspondió a emisiones de deuda y solo el 24% del dinero se captó a través de la venta de acciones. Esta composición contrasta con los datos de EE UU: el 48% del capital levantado se articuló a través del equity, los bonos supusieron el 37%, mientras que los préstamos bancarios apenas supusieron el 15% del total. “Una excesiva dependencia del crédito bancario dificulta el crecimiento económico e incrementa los niveles de riesgo sistémico”, según estos expertos.

Un factor que sugiere la vitalidad de una mercado son los estrenos bursátiles. En este apartado, los parqués más dinámicos el pasado año fueron los asiáticos. En esta región se produjeron 638 OPV, que captaron un total de 72.000 millones de dólares. Europa asistió a 174 debut por un valor de 31.700 millones, mientras que EE UU cayó a la tercera posición con 112 toques de campana que levantaron 22.300 millones. “Las diferencias regionales en cuanto a los costes de salir a Bolsa no explican el bajo ratio de OPV en Europa”, según Oliver Wyman.

Zoido (BME) destacó que ahora hay menos grupos cotizados, pero con una mayor capitalización

Si en el mercado primario la situación en Europa no es para tirar cohetes, los expertos de la consultora también subrayan diferentes puntos a mejorar en el caso de los mercados secundarios. En el estudio presentado en París se insiste en que la llegada de las conocidas como plataformas alternativas tras Mifid I “ha provocado una fragmentación de los mercados”. Además, se llama la atención acerca de que el número de negociaciones que tienen lugar en Europa fuera de los mercados oficiales (dark pools) es “mucho mayor” que en EE UU y Asia.

Tendencia a la baja

El evento de la Fese también contó con la intervención del presidente de BME. Antonio Zoido mostró su preocupación por la brusca caída en el número de compañías cotizadas, principalmente en EE UU. “Ahora hay menos empresas, pero su capitalización es mayor”, destacó Zoido. Según los datos que usó en su presentación, en la Bolsa de Nueva York había más de 7.000 valores en 1996, con una capitalización conjunta que no llegaba a los 15 billones de dólares. En cambio, en 2014 el número de empresas cotizadas había caído por debajo de las 4.000, mientras que su valoración se acercaba a los 21 billones. Zoido recordó que una regulación excesiva es contraproducente: “Algo se hizo desde 1995 que destruyó los incentivos para salir a Bolsa. En particular, la carga regulatoria pesa más que los beneficios de cotizar”.

El presidente de BME también abordó otro tema de actualidad como es la concentración en el sector de operadores bursátiles. Tras la frustrada unión entre Fráncfort y Londres, las quinielas vuelven a estar abiertas. Sin embargo, Zoido es más partidario de lograr acuerdos de colaboración entre mercados. “Desde el año 2000 ha habido seis intentos de concentración que han fracasado, por solo tres que llegaron a buen puerto. Estas operaciones son complejas. Es mejor buscar soluciones de cooperación, principalmente en el ámbito tecnológico”, concluyó.