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España recupera este mes el nivel de actividad previo a la crisis

Expertos advierten sobre la baja productividad de la economía española durante la recuperación y avisan de la elevada deuda y del envejecimiento de la población

El director general de Funcas, Carlos Ocaña, habla con el director general de Economía del Banco de España, Pablo Hernández de Cos
El director general de Funcas, Carlos Ocaña, habla con el director general de Economía del Banco de España, Pablo Hernández de Cos EFE

"Posiblemente durante estos días se habrá recuperado el nivel de actividad previo a la crisis", ha explicado este lunes Raymond Torres, director de coyuntura de Funcas. La economía española creció durante el primer trimestre a un ritmo del 0,8% intertrimestral y los principales centros de análisis constatan que la economía se ha acelerado entre abril y junio y que el PIB podría avanzar cerca de un 1% en ese periodo. De confirmarse estos datos, el PIB español habría recuperado el nivel anterior a la profunda recesión, cuyas cicatrices aún se dejan notar en la geografía económica del país tras retroceder cerca de 10 puntos de porcentaje de PIB entre 2008 y 2013. Y lo hace casi un año después de que lo consiguiera la eurozona. "Eso es porque el resto de países no vivieron la burbuja inmobiliaria", explica Torres.

Este responsable de Funcas, la Fundación de Cajas de Ahorro, una entidad especializada en análisis económicos, ha destacado una singularidad de esta recuperación que vive España: "La importancia del sector exterior. En fases anteriores de recuperación no aportaba al crecimiento", ha apuntado, durante su intervención en el seminario Coyuntura y estructura de la realidad económica española, organizado por Funcas y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander.

Esta sorprendente fortaleza del sector exterior se explica, según Torres, por la recuperación del comercio internacional, que llevaba varios años de capa caída, y por la recobrada competitividad de las empresas españolas, que se han destapado en un proceso de internalización sin precedentes en nuestro país.

Los riesgos de la economía española

Pero no todo son buenas noticias para la economía española. La elevada deuda pública, el anémico crecimiento de la productividad, la polarización del mercado laboral y sobre todo, el envejecimiento de la población, y la falta de medidas políticas, en forma de reformas estructurales, para afrontar estos problemas incrementan las incertidumbres.

Torres explica que uno de los indicadores para ver la salud de una economía es la tasa de desempleo de la población total en edad de trabajar. En España el 35,5% no está ocupada, frente al 21% de Alemania o cerca del 30% del conjunto de la eurozona. La justificación de que España tenga tanta gente desocupada se debe a la alta tasa de paro, las prejubilaciones y las deserciones del mercado laboral entre otros motivos.

Pablo Hernández de Cos, director general de Economía y Estadística del Banco de España, ha enumerado con precisión cuáles son los riesgos y los principales desafíos. "La deuda es el mayor elemento de vulnerabilidad de la economía española en este momento", ha remachado. "Porque", ha dicho, "está expuesta a vaivenes radicales del sentimiento inversor". Hernández de Cos ha explicado que aunque se ha producido un desapalancamiento –reducción del endeudamiento—del sector privado, este ha sido compensado con el fuerte aumento de la deuda de las administraciones públicas. "Esto deja poco margen de actuación a las autoridades económicas en caso de haya otra recesión", ha advertido. Es decir, que en la Europa actual, en la que ya no son posibles devaluaciones monetarias, la política fiscal es el único arma de los Gobiernos para enfretarse a una crisis pero si acumulas mucha deuda, el coste de intereses y la desconfianza de los mercados, deja poco margen de actuación.

Varias personas hacen cola en la Oficina de Empleo en Alcalá de Henares.
Varias personas hacen cola en la Oficina de Empleo en Alcalá de Henares. EFE

Envejecimiento de la población.

El experto del Banco de España ha deslizado otros riesgos como el aumento de las tensiones proteccionistas, la situación de EE UU o el Brexit. Además, también ha insistido en el problema del envejecimiento de la población que supone que cada vez habrá menos personas en edad de trabajar y que tendrán que soportar los servicios sociales (pensiones) del grueso de la población, los trabajadores envejecidos conllevan, generalmente, una menor productividad, y provoca una caída de la tasa de actividad agregrada.

Hernández de Cos ha recordado una de las tesis que ya reflejó el Banco de España en su informe anual: dos tercios del mayor crecimiento de la economía española proceden de los vientos de cola. Es decir, que 2,2 puntos porcentuales del mayor incremento del PIB entre 2014 y 2016 se deben a los bajos precios del petróleo, la política monetaria acomodaticia del Banco Central Europeo, con unos tipos de interés inusualmente bajos, y al empuje de la política presupuestaria expansiva del Gobierno, con el aumento del consumo público y la rebaja de impuestos de 2015 y 2016.

El paro juvenil y el de larga duración

Juan Francisco Jimeno, jefe de la división de modelización y análisis macroeconómico del Banco de España, también ha advertido del problema de la baja productividad de la economía española. Otro de los mantras en las preocupaciones del Banco de España cuando analiza los riesgos a largo plazo de la economía. Jimeno ha detallado las ineficiencias institucionales del sistema laboral, con su inseguridad jurídica, su bipolaridad –la temporalidad es la segunda mayor de la UE-- y otros males conocidos como el alarmante ratio de paro juvenil y el preocupante desempleo de larga duración. "Un 60% de los parados llevan más de un año en paro y un 40% lleva más de dos años desempleados", ha proclamado durante su intervención.

Jimeno ha defendido que la reforma laboral de 2012 no ha tenido ni tantos efectos positivos como le atribuyen algunos ni tantos efectos perniciosos como le achacan otros. Lo que sí ha sido bueno para la economía, ha defendido, es que "los salarios en España se han ajustado en términos macroeconómicos". Es decir, los sueldos subieron de forma excesiva entre 2007 y 2009, por encima de lo que requería el crecimiento económico de la época con casi nulas ganancias de productividad. "Ahora ya no hay problemas de ajustes salariales", ha continuado. Al tiempo que ha preguntado si también se hubieran ajustado sin la reforma laboral. Cree que sí. "Hemos tenido una tasa de desempleo superior al 20% durante más de tres años....".

Jimeno ha advertido del problema del paro juvenil. Es excesivo. Mucho mayor que en otros países y provoca mayores problemas en el futuro. "La gente que entra en el mercado laboral durante las expansiones suele tener una carrera profesional más sólida que aquellos que entran en el mercado laboral durante las crisis", ha indicado. Y explica, que entre otras desventajas durante las recesiones, un trabajado encadena trabajos precarios y tiene más difícil para fortalecer su formación en la empresa...

Baja productividad

Respecto a la productividad, este prestigioso economista ha recordado que "la recuperación está siendo muy intensiva en empleo. El PIB crece un 3% y el empleo avanza a un nivel similar del 3%. Eso significa que la productividad no crece". Jimeno ha defendido sistemas similares a la mochila austriaca y una simplificación de la contratación labora, por eso ha abogado por el contrato único.

Vicente Salas, catedrático de organización de empresas de la Universidad de Zaragoza, por su parte ha abordado el problema del tamaño de las empresas españolas y las deficiencias de gestión. "El tejido empresarial español muestra notables debilidades en cuanto a estructura de tamaño y escasas externalidades sociales ligadas a la innovación".

Salas ha explicado que en España hay muchas empresas en comparación a otros países de Europa, pero casi todas son de un solo trabajador o con menos de nueve trabajadores. Solo un 1,55% de las sociedades que hay en nuestro país tienen más de 50 trabajadores. Ha analizado, el nivel de formación de trabajadores, contratadores, managers y empresas familiares. Y ha concluido que el nivel de gestión de las empresas presenta problemas. "Hay carencias de calidad en la gestión". Ha achacado algunos de estos problemas a déficit de confianza, problemas educativos y dificultades de empresas familiares para tener una gestión profesional, entre otros miotivos.

Los expertos han debatido intensamente sobre los problemas del sistema educativo que lastra las oportunidades en el mercado laboral, han advertido insistentemente sobre la reducida productividad de la economía española y de la calidad de las instituciones, entre las que también se incluyen la seguridad jurídica y la calidad de las normas laborales. Han puesto de ejemplo el libro Por qué fracasan los países (Acemoglu y Robinson), que concluye que la calidad y la transparencia de las instituciones es un hecho diferencial del progreso económico de un territorio. Y pone de ejemplo Nogales en EE UU y Nogales en México, dos pueblos separados por unos cientos de metro y una alambrada. Uno es próspero y el otro es humilde.