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El ingreso medio mexicano se estanca en niveles de hace más de dos décadas

El año pasado, la ganancia 'per cápita' fue de poco más de 200 dólares mensuales

El ingreso medio mexicano se estanca en niveles de hace más de dos décadas

Más de dos décadas pérdidas en materia salarial. El mexicano medio ingresa hoy solo 160 pesos (nueve dólares) más que en 1994, cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), y 220 pesos (12 dólares) menos que en 2006, en el preámbulo de la Gran Crisis. Según las estimaciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la ganancia media por persona cerró 2016 en poco más de 3.700 pesos mensuales, ligeramente por encima de los 200 dólares. Esta cantidad incluye tanto la remuneración del trabajo —que supone el 70% del total— como las remesas —que ya son la principal entrada de divisas en México—, las transferencias por programas sociales, las becas o las pensiones. Solo la canasta básica alimentaria mexicana supone un coste de 1.400 pesos mensuales por persona en zonas urbanas y de 1.000 pesos en áreas rurales.

La evolución de los ingresos por persona en México en el último cuarto de siglo ha sido lo más parecido al filo de una sierra. La crisis económica de 1994, desatada pocos meses después de la firma del TLC, devino en una fuga masiva de capitales y una fuerte devaluación del peso frente al resto de grandes divisas internacionales. Fue la primera gran dentellada para la remuneración del común de los mexicanos, que en menos de dos años se desplomó un 26%. En la década siguiente, la recuperación —aunque modesta— de la economía mexicana y el regreso de la confianza internacional provocó un aumento del 50% en el ingreso medio per cápita hasta los 3.965 dólares, un nivel envidiable visto con ojos de hoy. La crisis financiera global de 2008 fue el segundo golpe para la capacidad adquisitiva de los mexicanos, que disminuyó un 12% en solo cuatro años. Y las cifras, pese al cambio de ciclo, apenas se han recuperado desde entonces.

"A partir de 2006, el ingreso ha fluctuado sin que se observe una recuperación general en estos últimos diez años", apuntan los técnicos del Coneval. La cifra estimada para 2016, aunque ligeramente superior a la registrada en 2014, es, de hecho, inferior a la observada en 2006 y 2012. En este entorno, aumentar el ingreso medio por familia pasa, según el organismo gubernamental, por un mayor crecimiento económico —"a partir del crecimiento de la productividad"— y por una mejor distribución del ingreso. "Es decir, por un aumento de la participación de todos los mexicanos en la generación del producto nacional y una menor desigualdad", añade.

El diagnóstico de Raymundo Campos, investigador del Colegio de México, va en la misma dirección. "Los salarios en México han tenido altas y bajas. Y en todo el mundo, el crecimiento económico de las últimas décadas no se ha traducido en mayores ingresos de los trabajadores", subraya. "Pero el problema de México es que no solo no han subido los salarios de los trabajadores menos cualificados, sino que también se han estancado los de los más preparados". Detrás de este fenómeno, Campos ve simplemente un juego de oferta y demanda: mientras que desde inicios de la década pasada el número de egresados universitarios se ha disparado, los puestos de trabajo que estos esperan no han crecido al mismo ritmo.

Pese a la coincidencia de las fechas, el investigador del Colegio de México, especialista en asuntos de empleo y desigualdad, elude establecer una vinculación directa entre la contención salarial y el TLC, pero subraya que entre los muchos beneficios que el tratado comercial ha supuesto para México "no ha estado el alza de los salarios". "Las derramas no se han reflejado en una mayor retribución para los trabajadores mexicanos", destaca.

"El dato no es tan sorprendente a la vista del crecimiento económico: en las dos últimas décadas, México es el país de América Latina que menos ha crecido. Y la productividad, muy ligada a los salarios, ha aumentado muy poco", agrega Miguel Székely, director del Centro de Estudios Educativos y Sociales (CEES). Quien fuera subsecretario de planificación y evaluación social en el sexenio de Vicente Fox (PAN) incide en la desigualdad entre Estados: el incremento de los salarios en los Estados del norte del país y del Bajío —los más integrados comerciales con el resto del mundo y, muy especialmente, con EE UU a través del TLC— ha sido insuficiente para compensar la mala evolución de las entidades del sur.

La receta de la Coneval para salir del atolladero salarial de los 25 últimos años pasa por incrementar la inversión pública y privada, mejorar la calidad educativa, eliminar distorsiones que favorecen la informalidad y que reducen la productividad y lograr que todos los grupos sociales puedan participar en igualdad de oportunidades en las actividades económicas y sociales. "Ojalá que estas sean el tipo de propuestas que se escuchen en el siguiente periodo electoral", espeta el organismo. Las elecciones de julio del año que viene serán la gran piedra de toque para un problema al que México no ha logrado dar solución en lo que va de siglo.