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ENTREVISTA | OLIVER BLUME, PRESIDENTE DE PORSCHE

Blume: “He aplicado en Porsche muchas cosas de Seat”

“Lo mejor que he visto en España fue la creatividad para resolver problemas. Los afrontan en positivo”

Oliver Blume, presidente de Porsche. Ampliar foto
Oliver Blume, presidente de Porsche.

Tengo un gran recuerdo de mi época en España por la forma de vivir y también de trabajar”, dice Oliver Blume (Brunswick, Alemania, 1968), en un buen castellano nada más empezar la entrevista. Este licenciado en ingeniería por la Universidad de Tecnología de Braunschweig llegó a la presidencia de Porsche el 1 de octubre de 2015 para sustituir a Matthias Müller, que se había convertido en el primer ejecutivo del Grupo VW tras la dimisión de Martin Winterkorn en pleno dieselgate. Blume empezó su carrera en Audi con 28 años; pasó un lustro en Seat y otro en VW antes de llegar en 2013 al comité ejecutivo de Porsche.

Pregunta. ¿Qué le aportó su experiencia en España?

Respuesta. ¡Mucho, mucho! Fue una gran experiencia profesional. Estuve cinco años en Seat y aprendí a trabajar a nivel internacional. Lo mejor que he visto en España fue la creatividad para solucionar problemas. Son muy hábiles, porque no tienen miedo a hablar y lo afrontan en positivo: ¡bueno, busquemos una solución! En Alemania pensamos con mucha rigidez y no es una virtud, y a veces necesitas pragmatismo para resolver las dificultades.

P. Su área era la logística, y ahí hace falta flexibilidad...

R. Llevaba producto y logística: fabricas coches y los envías. Se necesita flexibilidad y también un plan claro para organizar todo. Hace poco hablaba con un colega de Seat de la época y le decía que he aplicado en Porsche muchas cosas que implementamos allí. Puedes aprender en donde estés si te fijas y te quedas con lo bueno.

P. Porsche crece a tasas muy elevadas. ¿Dónde está el límite?

R. Entregamos 238.000 coches en 2016, pero hace cinco años no le habría dicho que llegaríamos a esas cifras, porque venimos de 100.000. Sin embargo, el volumen no es lo importante, lo mejor es que tenemos clientes apasionados por nuestros coches, somos rentables y ofrecemos puestos de trabajo seguros y de alta calidad.

El Mission-E, primer eléctrico 100% de Porsche.
El Mission-E, primer eléctrico 100% de Porsche.

P. ¿Piensan añadir más SUV por encima o debajo del Macan?

R. Estamos muy contentos con el Macan y el Cayenne. Por arriba no veo hueco y por debajo, de momento, tampoco. En cambio, con la nueva gama eléctrica del Mission-E abrimos otro segmento y como vamos siempre un paso detrás de otro, nos centraremos ahí. La clave es mantener el ADN y todos los modelos que lancemos deberán tener identidad de Porsche.

P. ¿Será compatible la conducción deportiva con tener más de 300 kilómetros de autonomía?

R. Sí, y es importante, porque con la tecnología actual no resulta posible. Con un Tesla, por ejemplo, haces una aceleración a fondo y ya está. Cuando lancemos el Mission-E a final de la década, incluirá nuestras últimas tecnologías y podrá hacer muchas aceleraciones.

P. ¿Con una nueva tecnología de baterías diferente al ion litio?

R. No, de ion litio. Cada año gana un 10% de densidad energética.

P. El cliente de Porsche era muy marquista. ¿Hay diferencias ahora entre los europeos y los de países emergentes como China?

R. Sí las hay, y a nivel mundial. Hoy en día en Europa y Norteamérica valoran la historia y la deportividad de Porsche, y entienden la marca. En China es diferente, porque les gustan más los SUV, pero aprecian nuestra exclusividad, aunque les falta la afición a los deportivos. En el futuro mantendremos nuestros deportivos puros como el 911, con su historia, pero añadiremos coches eléctricos muy digitalizados y tecnologías que nos permitirán ganar clientes de grandes ciudades que ahora compran coches de moda.

P. ¿Hay diferencia de edad entre el cliente medio de cada zona?

R. Sí. En Europa y Norteamérica tienen 50 años de media y en China, 40. Además, allí tenemos muchas mujeres jóvenes que se han hecho fans de Porsche, y vemos muy atractiva la mezcla.

P. ¿Cómo evolucionará la marca cuando llegue el coche autónomo? ¿Tendrá sentido comprar un Porsche si no se va a conducir?

R. Es una pregunta muy importante. Muchos piensan que un Porsche no tiene sentido con la conducción autónoma, pero en el futuro, el cliente también querrá conducirlo. Esta tecnología es interesante para nuestros clientes, que podrán leer el periódico y dejar al coche conducir en los atascos, o bajarse en el restaurante y que aparque solo. Pero añadiremos otras específicas, por ejemplo, podrán ir a un circuito y mejorar su técnica con apps de pilotos profesionales, que conducirán su coche en la pista de forma autónoma para enseñar cómo y dónde acelerar y frenar, el trazado ideal...Y el cliente conducirá y se comparará con el piloto para mejorar. Todos los Porsche autónomos permitirán conducir cuando se desee.

P. ¿Hacia dónde evolucionará el diseño con la electrificación?

R. Ofrece más opciones, porque no exige tanto espacio para motores tan grandes, pero el diseño es siempre un tema difícil. Si miras el 911 actual y piensas cómo mejorar algo que es lo mejor del mundo, la clave está en mantener la línea. El próximo 911 tendrá la línea de los años 60, pero su diseño nos llevará de nuevo a otro nivel.

P. El Panamera ha evolucionado mucho. ¿El futuro Cayenne supondrá un cambio tan profundo?

R. Sí, aplicaremos mucho del Panamera al futuro Cayenne.

P. ¿Qué papel tendrá Porsche en las plataformas de movilidad y en las del Grupo VW en especial?

R. El mundo está cambiando y se habla mucho de que los jóvenes no quieren coches, ni carnet de conducir. Puede ser una tendencia o una moda, pero los adultos creemos que seguirán queriendo un coche propio. También ofreceremos coches a plataformas de movilidad, por si alguien quiere un Porsche el fin de semana. Hay ya contactos, pero no está decidido.

P. ¿Sería como un rent a car?

R. Si, pero más como Uber, que utiliza modelos y marcas diferentes. Podríamos montar un plan piloto en una ciudad grande, ofrecer 50 Porsches a una de estas empresas y ver como va. Por ejemplo, para que los clientes y fans de la marca que quieran ir de un sitio a otro con un Porsche puedan hacerlo. Hay más opciones y estamos viendo las que son compatibles con la marca para desarrollarlas.

P. ¿Qué mercados serán prioritarios para Porsche?

R. En Europa, EE UU y China queda margen para crecer. Y en otras regiones como Asia, veo potencial: acabamos de abrir Taiwan. Sudamérica está en crisis y va arriba y abajo según el año, pero tiene mercados potentes, como Brasil y México. Y está Centroamérica, Oriente Medio...

Purasangre a pilas

P. ¿El Mission-E se situará por debajo del Panamera?

R. Un poco. Tendrá cuatro puertas, cuatro plazas y será muy deportivo, porque hemos transferido a los coches de serie toda la experiencia de nuestras victorias en las 24 Horas de Le Mans de 2015 y 2016. Además, ofrecerá unos 500 kilómetros de autonomía oficial y se podrá cargar al 80% en 15 minutos. Y todo con 600 CV y la conducción y dinamismo del 911.