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Pymes y hogares sustituyen el producto extranjero por el nacional

Un estudio del Banco de España sostiene que los españoles compran más bienes y servicios 'made in Spain' que antes de la crisis

Las empresas y hogares españoles compran más el made in Spain. Y lo hacen debido a las ganancias en competitividad de los productos nacionales, pero también por la menor renta disponible de las familias, que en parte han reemplazado los productos importados por otros nacionales más baratos. En su informe anual, el Banco de España detecta que se está produciendo esta sustitución de bienes y servicios foráneos por españoles. En el caso de las compañías, solo ocurre en las empresas medianas y pequeñas. Las grandes ahora compran incluso más fuera, aprovechando su mayor acceso a los mercados internacionales.

Cadena de montaje del Seat León en la planta de Martorell, Barcelona.
Cadena de montaje del Seat León en la planta de Martorell, Barcelona.

Tan pronto se inició la recuperación, las importaciones comenzaron también a despegar. Por un momento, se temía que todas las ganancias por competitividad se disiparan y España volviera a las andadas comprando más de fuera. Sobre todo por la elevada dependencia energética del exterior. Sin embargo, en su último informe anual, el Banco de España analiza los elementos que han llevado a corregir el desequilibrio con el exterior, y concluye que las importaciones no están creciendo con la misma fuerza que lo hacían antes de la crisis.

“La evidencia apunta un mejor comportamiento de las exportaciones respecto al periodo previo a la crisis que, de momento, no se ve acompañado por un cambio de proporciones similares en las importaciones”. Y añade: “Mientras que las exportaciones se han situado claramente por encima de sus niveles precrisis, las importaciones han alcanzado unos niveles ligeramente inferiores”. Y eso explica en buena medida la corrección realizada desde un déficit con el exterior de 100.000 millones en 2008 hasta el superávit de unos 20.000 millones registrado en la actualidad.

Pymes y hogares sustituyen el producto extranjero por el nacional

Una parte sustancial de esa mejora del saldo frente al exterior se debe a los precios del petróleo y el ciclo económico. De un lado, el abaratamiento del crudo ha permitido que la factura energética se reduzca, según el Banco de España, en 2 puntos de PIB, unos 20.000 millones de euros. De otro, el repunte vivido en la economía sigue sin ser suficiente para generar crecimientos de las importaciones similares a los de antes de la crisis.

No obstante, en opinión del servicio de estudios, también existen otros factores más permanentes que contribuyen a la reducción de la demanda interna y, por tanto, a rebajar la necesidad de importaciones. Entre ellos cita las menores expectativas de crecimiento o el envejecimiento de la población, que hace ahorrar más y consumir menos. También el ajuste fiscal, que recorta la demanda de las Administraciones. O los menores tipos de interés, que reducen el servicio de la abultada deuda que arrastra España con el exterior. Un hecho en parte favorecido porque se ha modificado la composición de la deuda que se tiene con el extranjero: hay bastante menos deuda privada y mucha más pública, que soporta unos tipos más bajos.

Todos estos factores están contribuyendo a una corrección con carácter permanente. Pero además, el informe detecta un nuevo fenómeno que hasta ahora no se había logrado documentar: hogares, pymes y Administraciones consumen más productos y servicios made in Spain. “La disminución de la renta disponible ha podido inducir a los hogares a sustituir el consumo de productos y servicios importados, generalmente con precios más elevados, por un mayor consumo de bienes y servicios nacionales. Este fenómeno de sustitución puede haber contribuido también a la reducción de la intensidad importadora del consumo público”, reza el informe. Dicho en pocas palabras: los españoles han cambiado Mercedes hechos en Alemania por Seat fabricados en España, significativamente más baratos.

En el ámbito empresarial, el Banco de España va más allá y certifica este fenómeno con información de la central de balances y de aduanas. Y concluye que en las empresas medianas y pequeñas se ha producido esa sustitución de productos importados por nacionales. Fundamentalmente se observa en la adquisición de bienes intermedios empleados, a su vez, para producir otros bienes. Este cambio se ha visto impulsado por las ganancias de competitividad de los productos nacionales, cuyos costes laborales descendieron un 11% entre 2008 y 2015, subraya el banco.

Sin embargo, este proceso de sustitución no ocurre en las grandes empresas, que están acostumbradas a conseguir en los mercados internacionales los mejores precios y se pertrechan con suministros de fuera incluso más que antes. Es más, como estas sociedades han ganado cuota de mercado con la crisis, sus mayores compras de fuera han “enmascarado” este efecto sustitución en las cifras agregadas de las empresas, sostiene el supervisor.

Por otra parte, el estudio señala que en la cesta de importaciones están ganando peso los bienes de equipo. Es decir, se está importando más maquinaria, en parte para poder exportar luego. Y hasta cierto punto quizá eso explique por qué las grandes están comprando más de fuera.

Los efectos de la producción globalizada

“El incremento de los insumos importados era superior al de los nacionales en los años previos a la crisis, mientras que esta tendencia revierte su signo en los años posteriores a la crisis, cuando el aumento de los factores importados es menor que el de los nacionales”, afirma el Banco de España.

Sin embargo, este proceso se ha visto paliado por un alza del 31% en la cifra de empresas que suelen exportar: “El buen comportamiento de las exportaciones ha provocado un incremento de las importaciones, en la medida en que aquellas requieren generalmente el uso de productos importados. Esta circunstancia se hace especialmente patente en un contexto de fragmentación geográfica de la producción a través de las cadenas globales de valor”, dice el estudio.