Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El horchatero que venció (de momento) a Facebook

Una juez dicta que el pleito por el cierre de la cuenta de una pyme de bebidas valenciana debe dirimirse en España

Monforte, a la izquierda, fundador de Món Orxata, con Martínez, responsable de redes sociales de la empresa, en su sede de Alboraia.
Monforte, a la izquierda, fundador de Món Orxata, con Martínez, responsable de redes sociales de la empresa, en su sede de Alboraia.

Món Orxata, una pequeña empresa ubicada en el polígono de Alboraia, Valencia, donde las naves industriales todavía conviven con caballos para arar la huerta, ha conseguido una inicial y sorprendente victoria judicial frente a Facebook.

La pequeña empresa española demandó al gigante californiano con 2.000 millones de usuarios y una cifra de negocios en el primer trimestre del año de 8.000 millones de dólares por el cierre de su cuenta en la red social y el consiguiente coste en ventas y reputación que, sostiene, conllevó. Un juzgado de primera instancia de Moncada acaba de rechazar la petición de la compañía norteamericana de trasladar el pleito civil a los tribunales de Estados Unidos, y ha resuelto que el asunto debe juzgarse en España. La decisión supone una novedad jurídica de primer orden, aunque de recorrido todavía incierto.

Sentado en un pequeño despacho de la empresa de fabricación y venta de horchata que fundó en 2003, Andoni Monforte cuenta que al principio tan solo buscaba una explicación. "Un día, a principios de 2016, descubrimos que nos habían cerrado la página que abrimos siete años antes. Al principio pensamos que era un error y preguntamos qué ocurría. La respuesta que nos dieron a través de un mensaje fue que habíamos contravenido las políticas de Facebook".

Monforte y el responsable de redes sociales y venta por Internet de Món Orxata, Salvador Martínez, trataron de averiguar qué política habían infringido, siguiendo para ello el protocolo de la red social. "Un enlace te conducía a una larga lista de supuestos, como pornografía o maltrato animal, que por supuesto nuestra empresa no había cometido", señala Martínez.

"Lo intentamos todo. Enviamos correos electrónicos todas las semanas. Yo me pasé 15 días buscando en Google y consultando qué se podía hacer, y no conseguí hablar con nadie", sigue Monforte.

La pyme, que emplea a 70 personas en temporada alta y factura en torno a un millón de euros al año, es conocida en Valencia por los 25 carritos de horchata fresca que sitúa cada mañana en puntos estratégicos de la ciudad. Acaba de instalar sus dos primeros carros en Barcelona. Y tenía, según cuenta Monforte, una creciente actividad de venta por Internet que se vio afectada por la clausura de la página de Facebook. A pesar de no tener un gran número de usuarios, en torno a 1.500, el perfil de la red social "acompañaba las ventas de la tienda on line", afirma.

"Mandamos horchata fresca con hielo a cualquier rincón de España. A Santiago de Compostela, a Sevilla, a Bilbao, a pueblos... Y de pronto nuestros amigos se encontraron con que en vez de nuestra página había un mensaje que decía: 'Cerrado permanentemente'. Nos llegaron por muchas vías mensajes de personas dándonos el pésame por haber tenido que cerrar", relata Monforte.

La venta por Internet descendió un 36% el año pasado, sostiene el empresario. "Fue la única línea de negocio de Món Orxata que bajó, cuando era la que más subía año tras año".

Tribunal del Norte de California

Tres meses después del cierre, el horchatero optó por la vía judicial. Su letrado envió un "requerimiento amistoso a través del Colegio de Abogados de Valencia pidiendo solamente que dijeran por qué habían quitado la página de Facebook, pero no contestaron". La demanda civil fue admitida a trámite en noviembre de 2016. La compañía norteamericana respondió pidiendo a la magistrada que declinase la competencia a favor del "Tribunal del Distrito Norte de California o en un Tribunal Estatal del Condado de San Mateo". La juez ha denegado ahora la petición, en línea con lo mantenido por la fiscalía.

Entretanto, en marzo de este año, Facebook reactivó la página de Món Orxata, que para entonces ya tenía otra en funcionamiento. "Esta vez tampoco nos dieron explicaciones ni nos avisaron", dice Monforte.

Este periódico ha intentado sin éxito recabar la versión sobre el pleito de Facebook. El auto dictado por el juzgado resume su argumentación, según la cual Món Orxata, como el resto de usuarios de la red social suscribió, en el momento de abrir su cuenta, "una cláusula de sumisión a la jurisdicción de los tribunales" de Estados Unidos.

La juez entiende, sin embargo, que dicha cláusula "impuesta por la parte predominante en esa relación", en referencia al diferente tamaño de una y otra empresa, "dificulta o limita de forma significativa el derecho a la tutela judicial efectiva de los usuarios". Y considera "desproporcionado" el coste que Món Orxata tendría que asumir para presentar la demanda en California. El auto, fechado el 10 de mayo, indica que contra el mismo cabía recurso de reposición. Pero según Monforte el plazo ha expirado sin que se haya interpuesto.

Món Orxata reclama 6.000 euros, la reapertura de la página —que ya se ha producido—, una "rectificación pública en la que diga que no hicimos nada malo" y un "cambio de las políticas de Facebook". "Si hace falta llegaremos a la justicia europea", concluye Monforte. "Nuestro objetivo es que ninguna pequeña empresa, bloguero o particular tenga que pasar por este calvario. Facebook no necesita comportarse así. Nosotros somos fans de ellos, lo único que queremos es que nos trate como a personas".

Más información