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Lidl eleva un 9% sus ventas y espera contratar a 1.000 personas en 2017

La cadena de supermercados suma cinco establecimientos en 2016, hasta 540, y prevé abrir otra treintena este año

Empleados en una tienda Lidl en Madrid.
Empleados en una tienda Lidl en Madrid.

La cadena de supermercados Lidl ingresó 3.335 millones en el ejercicio 2016, que finalizó en febrero, un 9,4% más que el año anterior. Con esas cifras, alcanzó el año pasado una cuota de mercado del 4,1%, cinco décimas más que en 2015, situándose como el quinto operador del sector, por detrás de Mercadona, Dia, Carrefour y Eroski, según ha informado hoy su director general financiero, Ferran Figueras. El objetivo para 2017 es alcanzar el 5% de cuota en 2017. Durante el pasado ejercicio, el grupo contrató a 1.000 personas, elevando la plantilla hasta 12.500 empleados, y prevé contratar otras 1.000 en 2017, año en el que planea abrir 30 establecimientos.

En la actualidad, Lidl cuenta en España con 540 tiendas, apenas cinco más que en 2015 (+0,9%), pese a que en 2016 la empresa abrió 39 locales. La mayoría de aperturas, por tanto, fueron sustituciones de centros que echaron el cierre, en su mayor parte cambios de ubicación dentro del mismo municipio, según ha explicado Figueras. Sí creció algo más la superficie de ventas, 30.000 metros cuadrados más, un 5,6%, hasta 560.000 m2, lo que significa que las tiendas abiertas son de mayor tamaño. De hecho, de los 368 millones invertidos en España en 2016, la mayor parte fue para "ampliar, reformar o reconstruir" puntos de venta ya existentes.

No obstante, el directivo ha afirmado que la empresa "aún ve potencial de crecimiento en España", hasta llegar a unas "800 u 850 tiendas". No se ha puesto plazo para alcanzar ese techo, aunque afirma que el plan es seguir un ritmo de "entre 30 y 40 tiendas al año". No descarta crecer mediante alguna adquisición si surge alguna "oportunidad", pero subraya que "la política del grupo es el crecimiento orgánico".

Para llevar a cabo esa expansión, Lidl prevé invertir este año en España 300 millones de euros, algo por debajo de los 368 millones invertidos en 2016, lo que supuso, según Figueras, "la mayor partida inversora de la historia de Lidl en España", donde aterrizó en 1994. El directivo ha rehusado ofrecer la cifra de beneficios de 2016 hasta que se registren las cuentas a final de año, pero sí ha admitido que 2016 "ha sido un año bueno", por lo que espera superar la cifra de 104 millones de 2015.

Respecto al anunciado proyecto de lanzar una plataforma para vender por Internet, Figueras ha afirmado que "se está trabajando", aunque no hay fecha para ponerla en marcha. "Veremos cuándo tiene sentido entrar", ha dicho.

Empleo

Amalia Santallusia, directora de Recursos Humanos, ha subrayado que los 1.000 puestos de trabajo creados superan en un 25% la cifra prevista para el ejercicio 2016. Ha afirmado que "la estrategia de Lidl es ser el mejor empleador del sector" de los supermercados, por lo que ha destacado que el sueldo base, de 8,57 euros por hora, es "el mejor" del gremio y que el salario es "competitivo" en las categorías más elevadas. Según ha detallado, el 95% de los empleados de la cadena tienen contrato indefinido, cinco puntos más que en el ejercicio 2015. Santallusia ha subrayado también que durante 2016 se firmó el primer convenio colectivo de la empresa, vigente hasta 2020, que ha proporcionado a la empresa "un marco sostenible para el crecimiento".

Santallusia también ha destacado los programas de formación de la empresa, que el año pasado invirtió 13 millones de euros, un 136% más que el año anterior, de los que se beneficiaron 10.000 empleados. También ha subrayado los programas de formación dual que lleva a cabo la empresa, tanto para universitarios como para alumnos de formación profesional. Un total de 280 alumnos han participado en estos planes desde 1996.

Producto nacional

Durante la presentación de resultados, Lidl ha puesto especial énfasis en la sostenibilidad. En este sentido, Miguel Paradela, responsable de compras ha destacado el aumento de proveedores españoles y la mayor presencia de productos con sellos internacionales de sostenibilidad. Esta "apuesta por el producto de origen local" se traduce en 650 proveedores españoles en 2015, un 8% más que en 2015. Estas empresas cubren el 70% de las 1.900 referencias de Lidl en España. La empresa les compró por valor de 3.200 millones, un 7% más, de los que 1.700 fueron destinados a la exportación (+13%). Por ejemplo, Lidl ya solo vende leche española y compró al agro español 1,4 millones de toneladas de fruta y verdura (el 7% de la producción nacional), de las que el 85% salieron de España.

Finalmente, Paradela ha explicado que Lild ha duplicado su surtido ecológico hasta las 60 referencias, que llegarán a 90 en 2017 y todos los proveedores españoles de fruta y verdura cuentan con certificado de buenas prácticas agrícolas. El 25% de su pescado cuenta con sellos de sostenibilidad y pretende llegar al 35% este año. Todo el cacao proviene de cultivos sostenibles, al igual que el 50% del té. Para este año, pretende llegar al 100% en té y al 30% en el café.

Menos aceite de palma y menos gallinas enjauladas

Según Miguel Paradela, director general de compras de Lidl, el consumidor español "demanda cada vez más productos sanos y saludables". Por ello, la cadena ha aumentado un 12% su gama de productos frescos —"somos el primer cliente de la huerta española", ha dicho— y ha anunciado que este año eliminará el aceite de palma de su línea BIO, que consta de 90 referencias del total de 1.900 de Lidl. Paradela ha recordado que el 95% del surtido de Lidl no lleva esta grasa, considerada poco saludable y cuyo cultivo causa estragos en el medio ambiente. El aceite de palma presente en el restante 5% está cultivado en explotaciones sostenibles, ha afirmado Paradela. El objetivo, sostiene, es que ningún producto de la cadena lo incluya entre sus ingredientes y sea sustituido por alguna otra grasa más saludable, aunque admite que eso es complejo y llevará tiempo.

Igualmente, Paradela ha anunciado que pretenden reducir el azúcar de algunos de sus productos, coincidiendo con el impuesto a las bebidas azucaradas aprobado en Cataluña y que estuvo a punto de ser una realidad en España recientemente. Tras rebajar un 16% el edulcorante en sus  cereales en 2016, el objetivo para 2017 es reducirlo un 33% en la mitad de su surtido de bebidas azucaradas —zumos, néctares y refrescos. Según sus cálculos, eso supone quitar de la circulación 1.000 toneladas de azúcar en un año. También ha destacado que la cadena ha eliminado en sus marcas propias los colorantes artificiales y las grasas hidrogenadas. Finalmente, se ha marcado como objetivo para este año que todos los huevos provengan de explotaciones en las que las gallinas vivan en el suelo, no enjauladas. Actualmente, ese porcentaje asciende al 80%.

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