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CONSUMO

Anunciar ambientadores también puede ser creativo

La publicidad de productos de uso cotidiano no tiene por qué ser algo chabacano y populista

Ambientador Poett. "Estás en casa". Agencia FCB, Argentina.

Desde tiempos inmemoriales, la publicidad de artículos de limpieza para el hogar (detergentes, lavavajillas, ambientadores...) se basaba en personas, mayoritariamente mujeres por cierto, que se quejaban de lo mal que olía su casa, el poco brillo que sacaba su lavavajillas a las copas o lo mal que le quedaba la ropa después del lavado.

Desde que el famoso reportero hizo la pregunta a la aleccionada señora en el supermercado, "¿Y si le cambio dos de estos por su detergente preferido?", la cosa no ha variado mucho. Los estereotipos más manidos se dan cita una y otra vez en este tipo de comerciales, que no encuentran una fórmula para vender que no sea mostrar las miserias y basurillas del ama de casa de turno para ensalzar las propiedades de su producto.

Los departamentos de mercadotecnia de las marcas que se dedicaban a este tipo de productos consideraban que su potencial target eran fundamentalmente las clases más "populares", personas poco dadas a pensar más de la cuenta. Había que dárselo todo muy mascadito. 

Afortunadamente, las cosas están cambiando poco a poco. Como en esta publicidad de la gama de ambientadores Poett que arma una historia ciertamente original en torno al ambientador que usan en casa. Un relato que todo tipo de público puede entender y valorar.