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Presupuestos 2017: Un préstamo de 10.192 millones para pagar pensiones

El agujero de la Seguridad Social se reducirá este año a 16.650 millones

El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos
El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos EFE

Los presupuestos de 2017 contienen una novedad importante: el Ministerio de Hacienda hará un préstamo a la Seguridad Social para pagar las pensiones. Este año, como en los seis anteriores, el instituto previsor no tendrá suficiente con lo que recauda para hacer frente a las prestaciones que tiene que antender. Así que como en años anteriores tendrá que recurrir a fuentes de financiación extraordinarias. Hasta ahora cubría todas sus necesidades con el Fondo de Reserva, pero este año el Ejecutivo ha renunciado a gastar todos los ahorros de la hucha de las pensiones y ha preparado un préstamo de 10.129 millones entre administraciones, de Hacienda a Seguridad Social.

Ese crédito no será suficiente para que el instituto previsor pueda afrontar a todas sus obligaciones. Los presupuestos contemplan que los gastos superen en 16.650 millones a los ingresos. El desfase tendrá que cubrirlo en Fondo de Reserva. Para ello será necesario volver a suspender el límite que contiene la ley que regula el funcionamiento de esta hucha y que impide al Ejecutivo gastar cada ejercicio más del 3% de lo presupuestado en prestaciones contributivas (3.683 millones este año), un límite que no ha operado nunca porque ha estado suspendido desde que se sacan recursos del Fondo. Por eso, en la disposición adicional 107 de los presupuestos se vuelve a suspender para este año y el que viene ese límite. 

No es la primera vez que el instituto previsor recibe dinero de los presupuestos para equilibrar sus cuentas (el dinero ahorrado en el Fondo son cotizaciones sobrantes de la época de bonanza). Sucedió entre 1994 y 1997, pero ahora hay una diferencia sustancial. Entonces la Seguridad Social, también en números rojos como ahora, se hacía cargo de las pensiones no contributivas, de los gastos en Servicios Sociales, de la Dependencia y de Sanidad. Ahora, en cambio, el dinero de ese crédito de equilibrio, nombre técnico, será para pagar pensiones contributivas.

Y esto será así porque la mejora de lo recaudado por cotizaciones solo servirá para reducir el tamaño del agujero. Si se cumplen las previsiones, el déficit del sistema será de 16.650 millones. En 2016 llegó a superar los 18.000 millones, según el proyecto de presupuestos de 2017 que el Ministerio de Hacienda acaba de presentar.

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GRÁFICO: Ingresos de Seguridad Social y gasto en pensiones 

Junto a esta novedad contable, hay otra significativa en las cuentas de este año. El Ejecutivo cambia su criterio de prever unos ingresos por cotizaciones muy inflados en los presupuestos. En 2016 hubo una diferencia de 13.000 millones entre lo que entró en la Tesorería de la Seguridad Social y el pronóstico presupuestario. Para 2017, Hacienda apunta que las cotizaciones sociales aportarán a las arcas públicas unas 110.560. 

Sobre el papel, esta previsión de ingresos por cotizaciones supone una reducción del 5,7% sobre los presupuestos de 2016. Pero la realidad es muy distinta puesto que los ingresos totales ascendieron a 103.516 euros, por lo que de cumplirse las previsiones oficiales el incremento será del 6,8%. A tenor de lo visto en los dos primeros meses del año, también este salto parece optimista, porque el aumento hasta febrero es de casi un 4%.

El resto de ingresos no financieros se completan con las aportaciones que hace el estado a la Seguridad Social, en total 13.073 millones. La cuantía más abultada de este capítulo son los complementos que aporta el estado para que las pensiones contributivas que no llegan a la mínima alcancen esa cantidad, 7.179,6 millones. Las pensiones no contributivas, dependientes del IMSERSO pero abonadas por el Ministerio de Empleo, y otro tipo de protecciones suman 4.030 millones.

En total, entre las cotizaciones, las aportaciones estatales y otras fuentes de ingresos como los patrimoniales, el instituto previsor contará con 125.966,7 millones, unos 16.650 millones menos de los que espera desembolsar (142.645,7 millones).

De esta última cantidad, la principal partida corresponde, lógicamente a las pensiones contributivas, que consumirán 122.777 millones, un 3,2% más que este año. Este incremento está en línea con lo observado en los últimos ejercicios. Mucho más importante es el salto previsto en Incapacidad Temporal, los casi 7.000 millones previstos en este punto, suponen un incremento del 29,4% sobre lo previsto en el ejercicio de 2016.

El gasto en pensiones total de pensiones en España no se acaba en los 122.777,1 millones de las contributivas. A esta voluminosa partida hay que sumar los 2.320 millones de pensiones no contributivas, la de aquellos que no han cotizado para tener derecho a una prestación y no llegar a unos determinados umbrales mínimos de renta. En este último capítulo no están incluidas las comunidades autónomas del País Vasco y Navarra.

A ellas hay que añadir los 13.823,76 millones de las pensiones de los funcionarios jubilados, que no cotizaron en la Seguridad Social sino en la mutua de los empleados públicos (Muface). También hay que contar las pensiones de guerra, 170 millones. Así que el desembolso total en pensiones, de una naturaleza u otra, que hará el estado en 2017 supera de largo 139.000 millones.

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