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Empleo reclamó solo 82 euros a la empresa que no dio de alta a seis actores

A la actriz que destapó el fraude y a un compañero les exigieron devolver 8.400 euros percibidos en ayudas

La actriz Rocío Hoces, en Sevilla este miércoles con documentación de su caso. Paco Puentes. EPV

Rocío Hoces, la actriz desempleada que recibió una reclamación de Empleo para que devolviera 7.704 euros tras denunciar un fraude laboral, no está sola. Alejandro González, un compañero que sufrió las mismas circunstancias –fueron reclutados para un día de trabajo, una representación teatral, sin alta ni contrato ni sueldo-, también lo denunció y le reclaman 770 euros. En total, el Gobierno les pide a los dos que devuelvan 8.400 euros por las prestaciones que habían recibido, y, aunque se ha comprometido verbalmente a resolver a favor de los trabajadores el expediente, aún no hay comunicación oficial. Por el contrario, a la empresa que les empleó ilegalmente, el Ministerio de Empleo le reclamó un total de 82 euros con 24 céntimos, incluido un 20% de recargo, por los seis actores a los que no dio de alta una jornada.

El día de trabajo fantasma del que fueron víctimas los actores sevillanos Hoces y González –así como otros cuatro compañeros que no se han visto afectados porque no estaban recibiendo prestaciones- aún no se ha resuelto formalmente. Aunque Rocío Hoces sí ha recibido comunicación verbal del Ministerio de Empleo sobre una próxima solución favorable, su expediente y el de Alejandro González siguen vivos y con la reclamación de 7.704 euros por una parte y de 770 por otra.

Las circunstancias fueron las mismas. Ambos, que están cubiertos por un régimen especial, diferente al general, por el carácter temporal de sus actividades, fueron reclutados para actuar un día en el Teatro Góngora de Córdoba con motivo de una conmemoración organizada por el Ayuntamiento. La empresa que les empleó (Asociación Cultural Teatro al Cubo) no les dio de alta ni les abonó el salario prometido (150 euros). Cuando ambos comunicaron el día de trabajo para que fuera descontado de la prestación que recibían, los servicios de Empleo les dijeron que esa jornada laboral no constaba en ninguna parte.

Ellos denunciaron el fraude al responsable de las ayudas y a la Inspección con un resultado dispar: a los actores les dieron de alta de oficio al constatar la veracidad de la denuncia y los servicios de Empleo, paradójicamente, interpretaron que los denunciantes habían intentado ocultar un día de trabajo, por lo que les reclamaron un total de 8.400 euros de las prestaciones cobradas. Por el contrario, a la empresa se le abrió un acta de liquidación, “no de infracción”, para que ingresara por seis trabajadores 68,53 euros que, sumados a los 13,71 de recargo del 20%, arrojan un total de 82,24 euros.

La responsable de la empresa, Ana María Grande Huertas, según consta en el acta de Empleo, percibió 3.750 euros del Ayuntamiento de Córdoba seis meses después de la actuación y a los actores les prometió 150 euros a cada uno “con alta en régimen de artistas”. Ninguno recibió la cantidad comprometida ni fueron dados de alta.

La experiencia de Alejandro González es parecida a la de Rocío Hoces. Desde un primer momento intentaron que los servicios de Empleo asumieran que ellos no habían ocultado haber trabajado un día y que, por el contrario, habían sido los que habían asumido la responsabilidad de la denuncia del fraude. “Te tendrás que preocupar de que te echen cuenta”, recuerda el actor que le dijeron los responsables del Ministerio a los que intentó una y otra vez que atendieran sus alegaciones al procedimiento de revocación de prestaciones. La respuesta ha sido la misma en ambos casos, sendas resoluciones en las que se les comunica que las "alegaciones presentadas no desvirtúan los hechos que motivaron la comunicación sobre percepción indebida de prestaciones".

Un régimen especial por la extraordinaria precariedad

La actividad artística está regulada en el ámbito de la Seguridad Social por los decretos 2621/1986 y 1435/1985 e incluyen "peculiaridades en materia de cotización y acción protectora", según establece el Ministerio de Empleo. Esta singularidad se ha previsto al tener en cuenta la extraordinaria precariedad de las contrataciones. De no ser así, nadie del sector podría aceptar un día de rodaje a costa de la renuncia total a las prestaciones reconocidas. Así, los profesionales como los actores, pueden solicitar la suspensión de la prestación por los días que haya sido contratados, como hizo Rocío Hoces.

Se benefician de esta singularidad, según recoge la norma, "actividades de teatro, circo, variedades y folclore, incluyendo las realizadas por los apuntadores, regidores, avisadores, encargados de sastrería y peluquería siempre que las relaciones de trabajo de los mismos estén concertadas con el empresario de una Compañía de Espectáculos". A estas actividades se sumaron aquellas realizadas también en y para cine, radiodifusión, televisión, salas de fiestas y, en general, "cualquier local destinado habitual o accidentalmente a espectáculos públicos o actuaciones de tipo artístico".