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El Gobierno aprobará el viernes la reforma de los estibadores sin consenso

Los trabajadores esperan que el resto de fuerzas políticas hagan enmiendas y modifiquen el decreto ley en la tramitación

El líder sindical de los estibadores, Antolín Goya
El líder sindical de los estibadores, Antolín Goya EFE

Los estibadores asumen la primera derrota. El decreto ley de reforma del sector que liberalizará la contratación irá al Consejo de Ministros, en principio este mismo viernes, sin modificar el borrador que realizó Fomento a inicios de febrero. El Ministerio insiste en que los ajustes que piden trabajadores deben hacerse dentro de la negociación colectiva.

"El Ministerio de Fomento recuerda que la aprobación del Real Decreto Ley no es una decisión política sino que viene derivada del cumplimiento de una sentencia europea", insistió este miércoles en un comunicado de Fomento. Los trabajadores tienen la esperanza que el resto de fuerzas parlamentarias rechacen o recojan algunas de sus peticiones y las introduzcan en la ley vía enmiendas durante su tramitación en el Congreso.

En paralelo al pulso por el decreto, sindicatos y patronal volverán a reunirse el próximo martes para negociar una garantía de empleo de la plantilla actual. "Nos han pedido tiempo para saber el número de trabajadores para los que hay trabajo en cada puerto", aseguró Antolín Goya, representante sindical, al término de la reunión. La negociación queda ahora en manos de la Asociación Nacional de Empresas Estibadoras y Consignatarias de Buques (Anesco), que tendrá que hacer un estudio puerto a puerto en los próximos cinco días para saber a cuántos estibadores podrían emplear las empresas. Lo que no queda claro es en qué términos se mantendría la nueva relación laboral. La Coordinadora estatal de trabajadores del mar (CETM), sindicato mayoritario del sector, esperará a que Anesco especifique los puestos de trabajo para negociar las condiciones.

La amenaza de la huelga, mientras tanto, se mantiene para los días 6, 8, 10, 13, 15, 17, 20, 22 y 24 de marzo. "Es la única forma que tenemos de decir que no nos gusta el decreto", dijo Goya. Y la única opción para que se desconvoque, según los sindicatos, es que el decreto recoja modificaciones. "Los acuerdos que se consigan sobre la garantía en el empleo se deben incluir. Y el decreto tiene que habilitar la negociación colectiva y mantener la relación especial del sector", afirmó.

Así, este viernes se presentará la reforma de la estiba en Consejo de Ministros. Una vez que se apruebe, en el plazo de 30 días el Congreso tendrá que convalidar, modificar o derogar la propuesta. Mientras se inicia este proceso y con la sombra de la huelga convocada, el próximo martes se volverán a reunir sindicatos, patronal y el mediador designado por el Ministerio de Empleo, Marcos Peña, presidente del Consejo Económico y Social (CES). Un mediador al que han alabado ambas partes, aunque desde los sindicatos han reiterado la necesidad de que se siente también el Gobierno. "Nombrar como mediador a Peña ha sido un acierto, pero es insuficiente porque no tiene capacidad de influir en el decreto", ha dicho Goya.

La CEOE añade más presión

El mediador Peña ya había asegurado por su parte que tiene la intención de negociar hasta que se alcance un acuerdo entre las partes. "Es muy difícil, pero se va a conseguir porque existe voluntad de negociar. El objetivo es encontrar una salida lo mejor y lo antes posible", destacó el presidente del CES durante la mañana de este miércoles. Fuentes de la Administración confirman que los acuerdos que se consigan en esta negociación tendrán que recogerse en el convenio colectivo del sector, no en la reforma. Eso sí, no pueden controlar las enmiendas que se presenten en el debate parlamentario ni lo que apruebe el Congreso.

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha afirmado este miércoles que los "monopolios deben acabarse", en relación al conflicto entre la estiba y el Gobierno. Rosell ha señalado asimismo, en declaraciones a RNE, que es importante que haya libertad de contratación en la estiba. "No podemos mantener la situación actual de monopolio. Europa no lo permite", ha asegurado el presidente de la CEOE que aboga por un pacto que acabe con el problema de la mejor forma posible.

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