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Telefónica y Slim se unen en Argentina frente a la reforma de las telecomunicaciones

Las operadoras denuncian un trato de favor hacia Clarín para permitirle entrar en la telefonía móvil sin apenas inversiones

El presidente argentino, Mauricio Macri.
El presidente argentino, Mauricio Macri. AFP

Telefónica y América Móvil, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim, han hecho frente común en Argentina contra la nueva normativa de telecomunicaciones que está a punto de aprobar el gobierno de Mauricio Macri por lo que entienden un trato de favor al grupo Clarín, al que se va a habilitar para dar telefonía móvil 4G en todo el país, sin tener que realizar las cuantiosas inversiones que han debido afrontar el grupo español y el mexicano.

El Gobierno argentino prepara un nuevo decreto que permitirá a Clarín, a través de su operador móvil Nextel y cinco empresas menores de datos adquiridas por el grupo de comunicación, convertirse en el cuarto operador de telefonía móvil del país, en competencia con Claro (América Móvil), Movistar (Telefónica) y Personal (Telecom) .

Para ello, el decreto presidencial habilitaría a Nextel a operar en 4G sobre las bandas de 900 MHz y 2,5 GHz que, en principio, no tenían autorización para la prestación de estos servicios móviles, mediante una reasignación directa del espectro, sin concurso ni licitación, a cambio de una “compensación simbólica” al Estado, informaron en fuentes empresariales.

El Gobierno de Macri defiende que la reforma aumentará la competencia

Los tres operadores actuales consideran que, de confirmarse estos términos, estarían sufriendo un trato discriminatorio ya que ellos desembolsaron 1.600 millones de dólares en 2014 por la asignación de las bandas de 700 Mhz, 1,7 GHz y 2,1 GHz para dar servicios de 4G. Un espectro del que aún no pueden disponer pese a que el Gobierno les prometió que estaría habilitada el pasado verano, informaron en fuentes empresariales.

Además, el nuevo operador de Clarín podría usar las redes de sus competidores mediante acuerdos de roaming nacional obligados poe el regulador (Enacom) a precios de interconexión asimétricos, es decir, más bajos que los que se pagan entre sí Claro, Movistar y Personal cuando usan las redes de sus competidores. De esta forma, se evitaría las cuantiosas inversiones necesarias para dar cobertura 4G en todo el país, en la que sus rivales han comprometido 3.000 millones de dólares.

Telefónica estudia demandar a Argentina en un arbitraje

Las empresas denuncian también que, si bien el decreto adelanta a enero del 2018 el levantamiento de la prohibición para permitir a las empresas de telefonía volver a dar servicios de televisión, de los que se les privó en 2015, Clarín seguiría gozando de una ventaja competitiva ya que esa prohibición no le afecta a su operador de banda ancha y televisión Cablevisión.

"Operador monopólico"

De esta forma, el grupo Clarín sería el único capaz de dar servicios convergentes (fijo, móvil, banda ancha y televisión), unas ofertas que en España tienen mucho éxito (Fusión de Movistar, Vodafone One y Love de Orange) pero que en Argentina están aún por desarrollar. “Se estaría creando un operador monopólico convergente a golpe de decreto”, denuncian las mismas fuentes.

Los operadores afectados, entre ellos Telefónica, están estudiando acudir al arbitraje del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) sin finalmente el Gobierno de Macri plasma en su decreto estas ventajas competitivas para Clarín.

Frente a esta visión, el Gobierno de Macri defiende que su reforma solo persigue aumentar la competencia, incorporando un nuevo operador de telefonía móvil, reduciendo el plazo de tres a dos años (2018 en lugar de 2019) para que las operadoras de telefonía como Movistar o Claro puedan ofrecer televisión por cable, compitiendo con Cablevisión; reconoce el derecho de DirecTV, propiedad de AT&T, a dar servicios de Internet y televisión, y favorece la existencia de servicios convergentes