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La OPEP acuerda la primera rebaja de la producción de petróleo en ocho años

El precio del petróleo se dispara un 8% por el acuerdo entre los productores

Los países productores de petróleo (OPEP) acordaron ayer en Viena rebajar la producción por primera vez en ocho años. Y la reacción fue inmediata: el precio del barril brent se disparó un 8% en un solo día hasta los 50 dólares, unos cinco dólares por encima de lo que pagó España de media el año pasado. Con el alza, estos países ganaron unos 125 millones más en una sola jornada. Arabia Saudí e Irán han puesto a un lado sus rencillas para asegurarse un incremento de los ingresos. Falta comprobar si de verdad lo cumplen. De lograrlo, los analistas fijan la cotización cerca de los 60 dólares a principios de 2017.

El ministro saudí de Energía en la reunión de la OPEP.

Los países de la OPEP, responsables de un tercio de la producción mundial y que además cuentan con los precios de extracción más bajos, ya habían consensuado este recorte en septiembre. Pero las dificultades para asignar quién se llevaba esos ajustes habían demorado la decisión. Sobre todo por el miedo a perder cuota de mercado. Tras semanas de reuniones, al final se ha suscrito una reducción de 1,2 millones de barriles al día desde un total de 33,7 millones diarios, un 4,5% menos.

Casi medio millón del recorte lo soportará Arabia Saudí, el mayor productor y ganador del acuerdo. A pesar de que alegaba la necesidad de combatir al Estado Islámico, Irak tendrá que reducir un poco su producción. Y el resto lo asumirán otros países aliados de Arabia Saudí en el Golfo como Kuwait y Emiratos Árabes. Además, los países que no pertenecen a la OPEP recortarán, en principio, otros 600.000 barriles al día, de los que 300.000 corresponderán a Rusia.

Por otra parte, Irán había perdido buena parte de su cuota de mercado debido a las sanciones internacionales. Y argumentaba que quería subir la producción para compensar esa pérdida ahora que se había levantado el embargo por el acuerdo nuclear. Sin embargo, Arabia Saudí ha conseguido que no produzca más. Es decir, Arabia Saudí, Irán e Irak han dejado a un lado su pelea por liderar la región con tal de apuntalar el precio del crudo y asegurar así sus finanzas. Basta recordar que la cotización del barril perdió los 120 dólares en junio de 2014 y se ha desplomado en picado desde entonces hasta tocar suelo en enero de este año con 27 dólares. Sin embargo, solo con este anuncio los países del cartel han ganado en un día unos 125 millones.

Y eso supone una transferencia a los países productores de los que no lo son. Aunque estas economías dependen de las importaciones y generan luego demanda para el resto, España figura como unos de los países más beneficiados por los bajos precios del crudo. Sólo por el hundimiento del oro negro la economía española se ahorra cerca de 20.000 millones al año respecto a 2014.

Una ayuda para Venezuela y Angola

La decisión de restringir la producción supone una gran ayuda para las apuradas cuentas de Arabia Saudí. Pero sobre todo es un salvavidas para tres países muy dependientes del crudo: Angola, Venezuela y Nigeria.

Por otra parte, se tendrá que analizar cuál es la respuesta del fracking estadounidense, cuya rentabilidad varía según la tecnología y el terreno. Un alza fuerte del precio también podría acabar reactivando esta industria.

El acuerdo sólo permite a Nigeria y Libia que aumenten las cantidades debido a que ambos han perdido producción tras los ataques terroristas en el primero y la guerra civil en el segundo. Con la excusa de que es un importador neto, Indonesia tampoco recortará, si bien ha sido expulsada por ello de la OPEP.

Dos años después de que Arabia Saudí iniciase una guerra de precios para sacar del mercado el fracking estadounidense, los países del cartel rebajan el número de barriles. Sin embargo, durante esos dos años la producción de la OPEP engordó en dos millones de barriles diarios. Pese a eso, el ardid se le fue de las manos a los saudíes, que acabaron con un precio mucho más bajo de lo esperado. Ahora el reto consiste en lograr ejecutar esta estrategia, que aún tiene que ratificarse el 9 de diciembre probablemente en Doha. De cumplir con el acuerdo, los analistas prevén que el precio se acerque incluso hasta los 60 dólares, como recogen informes de Goldman Sachs o Bank of America. Por cierto, muy lejos de los 49,1 dólares que el Gobierno de Rajoy tiene previsto en su plan presupuestario para 2017.

No obstante, la credibilidad de este acuerdo todavía se pone en cuarentena. “Se trata de un éxito porque en cualquier caso va a conseguir fijar un cierto suelo al precio del petróleo. Pero está por ver que el acuerdo se cumpla. Rusia no ha confirmado que vaya a recortar lo que se le ha asignado. Indonesia ha sido expulsada y tampoco cuenta. Las dudas sobre el detalle del acuerdo son muchas”, explica Gonzalo Escribano, del Instituto Elcano.

Un operario trabaja en la refinería de Baiji, en Irak.

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