Suelos inteligentes para la oficina

Llegan al mercado baldosas en las que cada trabajador puede controlar el calor que emanan a través de su móvil

La start-up española Exploded View ha desarrollado una baldosa con la que se puede ajustar la temperatura.

En la oficina se sigue librando una batalla encarnizada por la temperatura. En unos casos, porque los sistemas de climatización son ineficientes y, en otros, porque cuando un trabajador tiene frío, el otro tiene calor. El cuerpo humano tiene más de 160.000 sensores térmicos, así que parece razonable que la temperatura de confort sea distinta para cada empleado. El caso es que nunca climatiza a gusto de todos. De hecho, entre el 54% y 74% de las reclamaciones son por cuestiones térmicas.

El diseño de las oficinas tiende hacia espacios cada vez más personalizados, flexibles, conectados y colaborativos. ¿También la climatización? En poco tiempo lo será. La start-up española Exploded View, compuesta por un equipo multidisciplinar de 10 personas, ha creado baldosas independientes y autónomas que actúan como un sistema de calefacción y que permiten a cada trabajador controlar la temperatura de su sitio.

Lluc Martí, consejero delegado y fundador de Exploded View, comenzó en 2014 a desarrollar Plactherm, un suelo radiante inteligente compuesto por baldosas modulares que permiten calentar cuando y donde realmente se necesita. El empleado tiene la posibilidad de controlar su propia temperatura de confort a través de su smartphone, ordenador o tableta. "Cada baldosa cuenta con un microcontrolador, múltiples sensores y una resistencia eléctrica muy cerca de la superficie que calientan evitando al máximo las inercias, haciendo énfasis donde hay gente y en horas de ocupación. Esto evita el costoso sobrecalentamiento y permite disminuir la temperatura en las zonas donde no hay gente entre tres y cuatro grados", explican en la compañía.

Aunque es entre un 9% y un 18% más costoso, el sistema consigue ahorros energéticos de más del 30% frente a las formas de calefacción convencionales, según un estudio realizado por la consultora Isolana. El retorno de la inversión oscila entre los 18 y 30 meses. De paso, ayuda al incremento de la productividad. Hace ya años que se sabe que el frío disminuye el rendimiento en la oficina y, según un estudio de la Universidad de Cornell (EE UU), el disconfort térmico afecta en la productividad de los trabajadores un 10% de su salario.

"El 50% de lo que gasta una oficina es en calefacción y solo un 10% de los empleados se encuentra siempre a gusto en su lugar de trabajo en términos de temperatura. En las oficinas del futuro, que ya están aquí, los sistemas se centrarán en el propio usuario y los avances permitirán personalizar el calor y centrarlo en aquellas personas que lo necesitan", indica Lluc Martí.

Para instalar las baldosas inteligentes, con apenas dos centímetros de espesor, el cliente no necesita realizar obras ni quitar el suelo que ya tiene. La tecnología está en fase de prueba piloto en distintas plantas. En diciembre se colocará en el parque de maquinarias de Ferrovial, en Toledo, en un espacio de 265 metros cuadrados. A finales de diciembre será el turno del área de recepción de la sede principal de Endesa en Madrid. También, de las dos recepciones de la sede de Repsol en la calle madrileña de Méndez Álvaro, y de la agencia de viajes de Carrefour en Málaga. Desde su desarrollo, el invento ha sido seleccionado en la tercera convocatoria del Fondo de Emprendedores de la Fundación Repsol, en el proceso de incubación en la iniciativa Kic InnoEnergy y en la aceleradora de proyectos INCENSe, cofinanciada por la Comisión Europea. También fue ganador del SouthSummit 2015.

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