Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Volkswagen quiere lanzar más de 30 modelos de coche eléctrico para 2025

Müller anuncia el “mayor cambio de procesos en la historia de la compañía”

Modelo del e-Golf Touch electric, durante la presentación de una feria en Las Vegas (EE UU).
Modelo del e-Golf Touch electric, durante la presentación de una feria en Las Vegas (EE UU). AP Photo

Volkswagen diseña el plan con el que pretende superar la mayor crisis de su historia y asegurarse un plan estratégico de futuro. Matthias Müller, presidente del mayor fabricante de coches de Europa, anunció el jueves la producción de más de 30 nuevos modelos de coches eléctricos hasta 2025, un sector en el que hasta ahora la empresa de Wolfsburgo no había sido muy fuerte. Müller lo presentó como el “mayor cambio de procesos en la historia de la compañía”.

Tras el escándalo por la manipulación masiva de emisiones de gases contaminantes, la empresa intenta reposicionarse como líder en el transporte sostenible con una apuesta por los coches eléctricos y los vehículos sin conductor. Volkswagen se va a centrar “en la eficiencia, la innovación, los clientes y la sostenibilidad”, dijo Müller en una rueda de prensa celebrada en la sede de la compañía de Wolfsburgo.

Pero la pregunta es dónde piensa ahorrar para poner en marcha un cambio estratégico con unos costes que el propio Müller estima en “varios miles de millones de euros”. Para liberar recursos, la compañía quiere aumentar la eficiencia del gasto en investigación y desarrollo: es decir espera invertir menos y obtener más resultados.

El documento Estrategia 2025 se pone como objetivo alcanzar unas ventas anuales de entre dos y tres millones de coches eléctricos, lo que equivaldría a entre el 20% y el 25% de sus ventas globales. Volkswagen también quiere entrar en el negocio de las baterías recargables, que por ahora no fabrican. Pero diversos expertos consideran que la empresa alemana cuenta con una desventaja comparativa en comparación con las compañías japonesas o coreanas ya  especializadas en estos productos.

Volkswagen trata con estos planes de responder al escándalo mayúsculo que estalló el pasado mes de septiembre, que costó la cabeza a su hasta entonces presidente, Martin Winterkorn, y por el que ha dotado provisiones por valor de 16.200 millones de euros para cubrir posibles pérdidas. La crisis ha hecho replantearse sus prioridades. Volkswagen ya no aspira a superar a Toyota como el mayor fabricante de coches del mundo. “El tamaño no es un objetivo en sí mismo”, dijo Müller, que sustituyó a Winterkorn hace nueve meses.

En el primer trimestre del año, el Grupo Volkswagen obtuvo un beneficio neto de 2.365 millones, un 19,3% menos que en el mismo periodo del año pasado. La cifra de negocio del primer trimestre se situó en los 50.964 millones de euros, lo que supone una caída del 3,4%. Las ventas cayeron un 1,2%, hasta los 2,57 millones de vehículos.

A finales de mayo, el presidente del grupo se declaró “satisfecho" del inicio de lo que consideraba un exigente año fiscal. La empresa cree que han conseguido limitar los efectos económicos del escándalo del diésel y lograron "resultados respetables" teniendo en cuenta las "condiciones difíciles” en las que se encuentran.

Más información