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Temporeros de mojitos a pie de mar y entradas a comisión

Las empresas amplían sus plantillas para adaptarse a los veraneantes

Unos turistas buscan su hospedaje en el barrio de La Barceloneta.
Unos turistas buscan su hospedaje en el barrio de La Barceloneta. EFE

Las empresas de trabajo temporal avanzaron su optimismo esta semana: esta campaña estival será la mejor en ocho años para la contratación temporal. Tanto Adecco como Randstad señalan que el verano traerá más de un millón de contratos. Esta última, además, augura que del conjunto, 480.000 estarán directamente vinculados con las vacaciones, como refuerzos en los sectores de la hostelería, el comercio y el transporte. Las empresas amplían sus plantillas, en muchos casos para dar servicios que se esfumarán cuando el calor pase.

El hotel de lujo W, en la Barceloneta, es uno de los que aún buscan empleados por temporada. Richard Brekelmansm, director general, recuerda que cada año se hace una convocatoria para llenar 150 plazas de refuerzo para el verano, sobre todo porque la oferta al aire libre abre sus puertas hasta noviembre. “También se buscan talentos para trabajar en todas las áreas: ventas, alojamiento, atención al cliente...”, repasa Brekelmansm.

Algo similar le ocurre a los 20 chiringuitos diseminados por la playa urbana de Barcelona. Si bien abren sus puertas desde abril, el Ayuntamiento considera que la temporada alta comienza el 1 de junio. Y el Consistorio ha decidido repetir de nuevo la ampliación del permiso para que puedan vender no solo en las mesas que tienen asignadas, sino también en la arena. El mojito a pie de mar busca contrarrestar la presencia de lateros. “Esto te permite contratar una persona más, tal vez dos en agosto”, explica el responsable de una de las casetas que ocupan la línea de costa.

Los restaurantes y las discotecas también buscan atraer a los turistas, especialmente en las zonas más turísticas de la capital catalana como las playas, la Rambla o algunas calles de los barrios del Raval o el Gótico. Promotores, relaciones públicas o vendedores de entradas no dudan en abordar a los visitantes. “Aquí no hay contrato. Vas a comisión de la gente que puedas llevar”, cuenta una chica que se dedica a invitar a grupos de jóvenes a los bares de la zona del Port Olímpic.

Barcelona vive la llegada de la temporada alta con relativa tranquilidad, ya que a diferencia de otras poblaciones costeras, la capital catalana recibe turistas de ocio y negocios durante todo el año. “Aquí el empleo no está tan determinado en la temporada como en otros destinos”, aseguran desde la cadena Derby Hotels, que por ejemplo no refuerza su plantilla para esta temporada. Lo que sí hacen muchos establecimientos son movimientos internos para adaptarse a las lógicas más veraniegas. Por ejemplo, las terrazas. Varios hoteles de la ciudad reducen personal en sus bares interiores para potenciar los servicios al aire libre, que es donde el visitante quiere estar.