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¿Puedes ahorrar en el recibo de la luz si no tienes el contador inteligente?

Con la tarifa nocturna puedes llegar a gastar hasta un 10% menos, aunque no tengas un dispositivo moderno integrado en la red

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La nueva facturación eléctrica ya está en marcha, pero todavía hay escollos para que los consumidores puedan beneficiarse del todo de ella. El nuevo modelo regulado empezó a funcionar el pasado 1 de julio, pero las empresas tienen un periodo transitorio hasta el próximo 1 de octubre para adaptarse al sistema. Además, al cierre de 2014 solo el 36% de los contadores (10,19 millones) estaba integrado en la red inteligente de las compañías eléctricas, elemento imprescindible para que los usuarios paguen según su consumo real. Y la previsión es que el proceso de sustitución de los viejos aparatos no termine hasta finales de 2018. ¿Y mientras tanto? ¿Cuál es la tarifa más conveniente? 

Compras colectivas, ¿el futuro del ahorro?

¿Puedes ahorrar en el recibo de la luz si no tienes el contador inteligente?

En tiempos de crisis, todo lo que ayude a ahorrar es una bocanada de aire fresco. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) llevó a cabo, en 2013, la primera compra colectiva de energía de España: casi medio millón de usuarios se sumó a la iniciativa quieropagarmenosluz, que finalmente se adjudicó la compañía Holaluz. Al año siguiente se repitió la experiencia, y en este caso entraron en juego también las grandes eléctricas: la ganadora de la segunda subasta fue Gas Natural Fenosa.

La OCU no es la única plataforma que ha lanzado una compra colectiva de energía. Otras plataformas, como Elrebajador.com o iAhorro, se han sumado a esta iniciativa para abaratar el gasto en el recibo de los usuarios. 

Según una encuesta realizada por Selectra, empresa de asesoramiento en tarifas domésticas de electricidad y gas, la tarifa nocturna —o discriminación horaria— es la más conveniente, tanto en el mercado regulado como en el libre: se puede ahorrar hasta un 10% en comparación con la general —y hasta un 18% si estamos dispuestos a ajustar nuestros hábitos para consumir en las horas más baratas del día—, aunque no tengamos instalado un contador digital e integrado en la red inteligente de las eléctricas.

¿Cómo funciona la nueva tarifa regulada?

La nueva tarifa regulada, o Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), viene a sustituir el anterior sistema que establecía el precio de la energía a través de unas subastas trimestrales. Ahora los consumidores pagan de acuerdo con el precio que tiene el kilovatio-hora (kWh) en el mercado mayorista. Para que puedan ajustar sus hábitos al nuevo modelo, Red Eléctrica de España (REE) publica todos los días a las 20.15 horas, en su página web, la curva de precios para la jornada siguiente.

Sin embargo, para conocer el consumo real de cada hogar, hora por hora, y para que este quede reflejado en el recibo, no es suficiente con tener un contador digital. Este deberá de estar conectado e integrado en la red inteligente de las compañías eléctricas.

¿Qué opciones tengo?

Los usuarios acogidos al PVPC pueden escoger diferentes planes tarifarios: el general (2.0A) —o tarifa por defecto—, la discriminación horaria —nocturna o eficiencia de dos períodos— (2.0DHA), o el vehículo eléctrico (2.0DHS). Si no tienen a disposición un contador inteligente conectado a la red, se les aplicará un perfil de consumo diseñado por REE y actualizado cada semana.

Con la tarifa general, la curva del kWh se mantiene bastante estable a lo largo de toda la jornada: el precio es más elevado de media, pero no hay picos al alza ni a la baja en ningún momento del día o de la noche. Con los otros planes, la variación es más marcada: es más caro consumir durante las horas diurnas —llamado periodo punta— y más barato en las nocturnas —periodo valle—. La franja horaria más conveniente va de las 22.00 a las 12.00 horas en invierno y de las 23.00 a las 13.00 horas en verano.

Curva de precios de la electricidad el 18 de agosto. ampliar foto
Curva de precios de la electricidad el 18 de agosto.

Existe también la posibilidad de contratar una tarifa fija a lo largo de todo el año, aunque un porcentaje muy bajo de consumidores acogidos a la tarifa regulada (inferior al 1%) ha escogido esta opción. La otra alternativa es el mercado libre: en este caso también se podrá optar por una tarifa general, con discriminación horaria o fija, según las políticas comerciales de las empresas. La diferencia es que el precio de la energía ya no se determina en el mercado mayorista; son las comercializadoras que establecen el coste para el usuario final. 

¿Cuánto voy a pagar?

La encuesta de Selectra toma en consideración cuatro perfiles según los hábitos de consumo y el número de integrantes del hogar. Si en una vivienda de una sola persona, con una potencia contratada de 3,45kW, el pico de consumo suele darse entre las 20.00 y las 23.00 horas —con otras dos puntas entre 8.00 y 12.00 horas y 18.00 y 19.00 horas—, una pareja con una potencia contratada de 4,6 kW usa más electricidad entre las 18.00 y las 00.00 horas. En un núcleo familiar de entre tres y cuatro miembros, con una potencia media contratada de 5,75 kW, el pico se da entre las 20.00 y las 23.00 horas y entre 8.00 y 14.00 horas; en las familias de cinco o más integrantes, con potencia de 6,9 kW, los momentos de más uso de electricidad son desde las 20.00 hasta las 22.00 horas y entre las 08.00 y las 15.00 horas.

El estudio, llevado a cabo entre junio y julio, abarca tanto el mercado regulado —tarifa general con contador integrado, tarifa general sin contador integrado, tarifa fija y con discriminación horaria sin contador— como el libre —tarifa general y con discriminación horaria— y se basa en una encuesta previa en la que la el 70% de los participantes afirmó que estaría dispuesto a cambiar “poco o muy poco” sus hábitos para conseguir un ahorro en el recibo de la luz. La conclusión: las tarifas más convenientes son las con discriminación horaria, tanto en el mercado libre como en el regulado, aunque el usuario no cambie sus hábitos de consumo y no disponga de un contador digital e integrado en la red inteligente. 

Una persona que vive sola gasta 93 euros con la tarifa por defecto, asegura la encuesta, mientras con la nocturna, y sin contador, el coste es de 85,73 euros. Para una pareja son 139 euros de la general contra los 133 euros de la nocturna; una familia de entre tres y cuatro personas desembolsa 163 euros con la tarifa por defecto y 149 con la discriminación horaria. El mayor ahorro lo puede conseguir una familia numerosa: 169 euros de la nocturna frente a los 187 de la general.

La encuesta analiza también las planes más económicos del mercado libre, en este caso las tarifas online de las comercializadoras de referencia. Se toman en cuenta las ofertas vigentes durante el periodo de estudio y libres de los servicios adicionales que suelen añadir las compañías y que encarecen el precio final del recibo. Considerados estos presupuestos, la oferta del mercado libre puede llegar a ser un 2,5% más barata en comparación con la regulada.

Si decidimos contratar una tarifa que no esté regulada, sin embargo, tendremos que leer con atención la letra pequeña del contrato, ya que es común que las compañías establezcan un periodo mínimo de permanencia y nos cobren por servicios adicionales. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que pone a disposición un comparador para los usuarios, alerta sobre la necesidad de entender los términos y las condiciones del suministro, y de cerciorarse si los eventuales descuentos o promociones se refieren al precio final del recibo o solo a una parte de ello.

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